viernes, 31 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (16): el Retablo de la visión de San Cayetano.



Junto a la pilastra del retablo con peana de la Inmaculada Concepción nos encontramos este retablo dedicado a San Cayetano y su visión virginal. En él, la Virgen entrega el Niño Jesús al Santo que lo recibe de rodillas. Es un retablo del siglo XVIII.


jueves, 30 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (15): las pilastras.



En dos de las pilastras que sostienen la cúpula de San Ildefonso nos encontramos con dos pequeños retablos con las imágenes de la Inmaculada Concepción (a la derecha según se entra) y del Sagrado Corazón de Jesús (a la izquierda).






martes, 28 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (13): el Retablo de San Antonio de Padua.



El primer retablo que nos encontramos al entrar a la nave del Evangelio corresponde a San Antonio de Padua. San Antonio es iconográficamente representado como un joven sin barba, y de figura estilizada. El hábito es marrón, con cordón de tres nudos a la derecha y el rosario a la izquierda.
El Niño Jesús es su elemento iconográfico más característico. Se dice que un anfitrión del santo vio como el Niño Jesús visitaba a Antonio en su oración. Como sea, lo cierto es que las imágenes antonianas suelen darnos al santo con el Niño que sienta cátedra sobre un libro; aunque iconográficamente sea una solución para incluir el libro en las imágenes, la iconografía del Niño sobre el libro es más profunda: la sabiduría, predicación y enseñanza de Antonio está avalada por Cristo.


El libro, como en los demás santos, el libro es símbolo de sabiduría y enseñanza. Pueden ser los evangelios, en caso de un apóstol, o un libro de Reglas, si es un Fundador. En el caso de Antonio, encierra su doctrina, predicación y magisterio, que le valieron ser Doctor de la Iglesia.
El lirio es símbolo de pureza por excelencia, representa consagración y amor virginal. Le acompaña siempre, en forma de una pequeña rama, nunca como una vara florecida, como en el caso de San José.
La Virgen María es un elemento propio y representan las apariciones marianas al santo para darle al Niño.

lunes, 27 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (12): el retablo de la Hermandad de los Sastres.



En la iglesia de San Ildefonso, en la nave del Evangelio está la Capilla dedicada a la Hermandad de los Sastres, una obra de estilo neoclásica que preside la imagen de la Virgen de los Reyes. Está situada junto a la puerta de la entrada lateral al templo y flanqueda por el retablo de San Antonio de Padua.


El retablo está dividido en tres partes: banco, cuerpo y ático, siendo el segundo el que nos invade la vista con sus impresionantes imágenes. La Virgen de los Reyes, "patrona de los sastres", está custodiada, a su derecha, por la imagen del Rey San Fernando, y a su izquierda por la imagen de San Hermenegildo, ambas realizadas por Pedro Roldán en el año 1674.
En el banco podemos ver una pequeña imagen de San Marcos. En al ático distinguimos a San Mateos.
La imagen de la Virgen de los Reyes es titular de una hermandad fundada en el siglo XIII . La imagen fernandina ha sido intervenida en distintas ocasiones, la última, se debe a Luis Álvarez Duarte en 1982. La imagen del Divino Infante es una hechura posterior a la de la Virgen, posiblemente del siglo XVIII .
La imagen de la Virgen ha formado parte de la procesión del Corpus y fue trasladada a Zaragoza en 1954 para la celebración del Congreso Mariano y consagración al Inmaculado Corazón de María. Participando el 12 de octubre de una magna procesión con las imágenes de la Virgen más populares del país.






La iconografía religiosa dice que a San Hermenegildo, príncipe godo de lo que era entonces España, hijo del Rey Leovigildo, se le pintará con cetro, corona y manto real, y por debajo de éste, vestido a la goda, y, como fue muerto de un golpe de segur (hacha grande), puede ponérsele al lado o en la mano el instrumento de su muerte.
En su mano derecha porta una cruz, símbolo de su martirio. Esta figura de San Hermenegildo cumple los cánones iconógráficos a excepción del vestido que, en vez de ir a lo godo, va a lo romano.


domingo, 26 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (11): el Retablo de Nuestro Padre Jesús Cautivo.



Junto al retablo de la Virgen del Coral nos encontramos con otro no menos importante, el dedicado a Nuestro Padre Jesús Cautivo, una de las imágenes más veneradas y visitadas por los feligreses de San Ildefonso, de hecho, en la fachada lateral del templo tiene un retablo cerámico de 1955.


Se desconoce al autor de la talla aunque se puede fechar en el siglo XVIII, aunque el retablo es posterior, del siglo XIX. En el banco del retablo podemos ver una hornacina con pequeñas esculturas de la Santísima Trinidad. También en el ático nos encontramos con otras imágenes de santos.


sábado, 25 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (10): el retablo de la Virgen del Coral.



Junto al presbiterio, en la cabecera de la nave del Evangelio vemos un reducido espacio presidido por un antiquísimo retablo presidido por la Virgen del Coral. Es un altar neoclásico de mármol rojo dividido en tres partes: banco, cuerpo (con la imagen de la virgen) y ático. Fue obra de Bartolomé Piña y Antonio Barrado en el siglo XIX.


El nombre de Virgen del Coral le viene dado por el pequeño coral que el niño lleva colgado de su cuello.
El valor de la imagen viene dado porque ésta está sobre el único muro de la antigua iglesia que quedó en pie tras la restauración y conversión del edificio en una obra de inspiración neoclásica. Se estima que la imagen puede ser de 1375 aproximadamente.


A la izquierda de la Virgen del Coral se encuentra este lienzo que lleva el título de "Ánimas" en cuya base se puede leer que fue restaurado a expensas del que fuera Administrador Parroquial de San Ildefonso y Santiago el Reverendo Señor Don Diego García Calvillo y su familia.



viernes, 24 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (9): la Capilla Mayor.



Al fondo de la iglesia, presidiendo la cabecera del templo nos encontramos con la capilla de mayor importancia del mismo por lo que no hace falta explicar por qué lleva el nombre de Capilla Mayor.
Esta capilla tiene formas muy redondeadas pues es semicircular en suelo y paredes donde podemos ver los bancos de madera del coro, ya envejecidos, y semiesférico en el techo.
Un arco rebajado abre el espacio hacia el altar. el arco está sostenido por columnas de mármol rojizo.


Sobre este arco nos encontramos con una triple hornacina que cobija las estatuas de tres santos: San Ildefonso al centro y San Pablo y San Pedro a ambos lados. Estas imágenes pertenecieron anteriormente al retablo que en 1636 elaboró Felipe Ribas para la antigua iglesia.
Bajo el arco está situado el templete que José Barrado (1841) construyó en mármol jaspeado para que la imagen de la Inmaculada Concepción presidiera el templo. Se desconoce el autor de la imagen virginal aunque se puede intuir que se elaboró en el mismo siglo XVIII. Sobre el templete hay una imagen que representa alegóricamente a la Fe.


jueves, 23 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (8): la cúpula.



En el centro del crucero nos encontramos con una cúpula con tambor y linterna por la que entran los rayos de sol para iluminar el templo. La cúpula es de pequeñas dimensiones y se sostienen sobre cuatro pilastras jónicas cajeadas.
Los brazos de este crucero y la nave central están cubiertas por sendas bóvedas de cañón y lunetos




miércoles, 22 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (7): naves y capillas.



La iglesia de San Ildefonso es un edificio amplio que está dividido en tres naves, separadas éstas por gruesas pilastras, un crucero y el presbiterio donde reside la Capilla Mayor y el pequeño templete de la Inmaculada Concepción.


En la nave de la Epístola nos encontraremos con la Capilla Bautismal, el retablo de San José, el de Santa María Magdalena, el de Nuestra Señora de la Soledad en su Esperanza, y el retablo de la Imposición de la casulla a San Ildefonso que es el más cercano al presbiterio.


En la nave del Evangelio, en dirección desde el fondo hacia la entrada nos encontramos con la Capilla de la Virgen del Coral, el retablo de Nuestro Padre Jesús Cautivo, la Capilla de la Virgen de los Reyes y, finalmente, el retablo dedicado a San Antonio de Padua.

martes, 21 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (6): la fachada lateral.



La fachada lateral que da a la calle Rodríguez Marín y corresponde con el muro de la nave del Evangelio, tiene menos interés desde el punto de vista artístico que la fachada principal.
Esta fachada está configurada según los cánones neoclásicos predominante en el edificio.
La puerta de esta fachada es más pequeña que la principal y menos ostentosa. Está enmarcada por un par de columnas toscanas de mármol blanco que se apoyan en sendos pedestales de piedra.


Las columnas soportan el dintel de la puerta y sobre éste hay un segundo cuerpo con una plavca de mármol que contiene la inscripción "O Ildephonse! Per te vivit domina mea que coeli culmina tenet"


A la derecha de esta entrada lateral se encuentra un retablo cerámico de Antonio Kiernam Flores dedicado a Nuestro Padre Jesús Cautivo que fue realizado en 1955 como figura en el propio retablo.

lunes, 20 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (5): las tres cruces.



Como podemos comprobar en esta vista de la Iglesia de San Ildefonso tomada desde el edificio del Metropol Parasol, distinguimos tres cruces de hierro, dos sobre cada una de las torres y otra sobre la linterna de la cúpula.
Tanto ésta última como la de la torre este están acompañadas por un pararayos que engañan al ojo humano que las divisa desde el suelo provocando una ilusión visual de elevar la altura de ambas.
Las cruces de las torres descansan sobre sendas veletas.



La cruz sobre la cúpula de la iglesia.



La cruz sobre la torre este.






La cruz sobre la torre oeste





domingo, 19 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (4): el grutesco de la gárgola.



Este grutesco a modo de gárgola está colocado en la fachada principal de la iglesia sobre el flanco derecho de la fachada principal. Es, quizá, uno de los elementos menos conocidos de la misma a pesar de estar a la vista de todos.


Este grutesco no es más que la decoración de la arte inferior de un desagüe del agua que proviene de la apertura aérea que existe entre la torre derecha de la fachada y el edificio colindante, apertura que sirve como palomar para las cientos de palomas que sobrevuelan el aire de la Plaza de San Ildefonso.





sábado, 18 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (3): las torre gemelas.



La Iglesia de San Ildefonso es la única iglesia de Sevilla que tiene dos torre gemelas. Estas torres, además, y como no podía ser menos, siguen las directrices neoclásicas que impulsaron el estilo de este templo.


Las torres tienen cuatro cuerpos bien diferenciados. El inferior que es el mayor, es de base cuadrada y no tienen especiales elementos decorativos de interés a excepción de algunas ventanas de forma circular. Finalizando este cuerpo de la torre destaca el amplio dintel que sirve de soporte al resto de la torre.


El segundo cuerpo es de forma cuadrada, aunque empieza a adivinarse la forma octogonal del siguiente cuerpo. Aquí podemos ver cuatro balcones de mármol blanco que sirven de mirador. En los lados más pequeños vemos unas columnas marmóreas de estilo dórico.


El tercer cuerpo es de forma octogonal con ocho ventanas y ocho columnas con capiteles corintios. Otros doce jarrones de piedra adornan la parte exterior de esta parte de la torre.
Finalmente, el último cuerpo es de forma redonda y está coronada por una pequeña cúpla semicircular, una linterna y un cruz de hierro sobre una veleta.

viernes, 17 de enero de 2014

La Iglesia de San Ildefonso (2): la fachada principal.



Como decíamos en el post anterior, la iglesia de San Ildefonso tienen un marcado estilo neolásico, aunque los estudiosos descubren ciertos elementos barrocos por influencia de la afamada familia Figueroa, maestros de arquitectos que dejaron una gran impronta en la ciudad.



La fachada principal está enmarcada por dos altas torres y su cuerpo principal lo encontramos tras una verja de hierro y un atrio con acceso para minusválidos.
Esta fachada está dividida en dos cuerpos. El primero de ellos tienen en el centro una gran puerta de madera que permite el acceso al interior. A ambos lados encontramos con sendas parejas de columnas de mármol y de estilo dórico (las volutas son muy sencillas como indica este estilo clásico). Las columnas están soportadas por pedestales pétreos.
Las columnas soportan un dintel sobre el que se asienta el siguiente cuerpo de la fachada. Sobre la hornacina tenemos un dintel curvo en el que se enmarca un escudo con las insignias del santo.


En el centro del segundo cuerpo nos encontramos con una estatua de San Ildefonso, a quien está consagrada la iglesia. La hornacina que le sirve de refugio está enmarcada por dos conjuntos de tres columnas dóricas como las del espacio inferior y por dos parejas de jarrones de piedra.



San Ildefonso, santo a quien está dedicada esta iglesia fue uno de los llamados padres de la Iglesia. Nacido en el 607, durante el reinado de Witerico en Toledo, de estirpe germánica, era miembro de una de las distintas familias regias visigodas. Fue sobrino del obispo de Toledo San Eugenio III, quien comenzó su educación. Por el estilo de sus escritos y por los juicios emitidos en su De viris illustribus sobre los personajes que menciona, se deduce que recibió una brillante formación literaria. Según su propio testimonio fue ordenado de diácono (ca. 632-633) por Eladio, obispo de Toledo. En un pasaje interpolado del Elogium, se dice que siendo aún muy niño, ingresó en el Monasterio de Agali o agaliense, en los arrabales de Toledo, contra la voluntad de sus padres. Más adelanté se afirma que «se deleitaba con la vida de los monjes», en el sentido de que desde niño se inclinó al estado religioso.


Ildefonso estuvo muy vinculado a este monasterio. Estando ya en el monasterio, funda un convento de religiosas dotándolo con los bienes que hereda, y en fecha desconocida (650?), es elegido abad.
Firma entre los abades en los Concilios VIII y IX de Toledo, no encontrándose su firma, en cambio, en el X (656). Muerto el obispo Eugenio III es elegido obispo de Toledo el año 657, y según el Elogium obligado a ocupar su sede por el rey Recesvinto.
En la correspondencia mantenida con Quirico, obispo de Barcelona, se lamenta de las dificultades de su época. A ellas atribuye el Elogium que dejase incompletos algunos escritos. Muere el 667, siendo sepultado en la iglesia de Santa Leocadia de Toledo, y posteriormente trasladado a Zamora.