viernes, 19 de noviembre de 2021

La casa natal del Maestro Tejera.



Una placa recuerda la casa en la que vivió y murió Manuel Pérez Tejera, músico fundador de una banda que forma parte de las entrañas cofrades y taurinas de Sevilla. Fue en noviembre del año 2013, con motivo del 125º aniversario (1888-1971) de su nacimiento cuando el Consejo General de Hermandades y Cofradías, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y su célebre banda tomaron la decisión de recordar a tan insigne figura de la música sevillana con una placa cerámica colocada en su casa natal de la calle Peris Mencheta.


Dicen las crónicas periodísticas del momento que "El día que salió a la calle la Reina de Todos los Santos se descubrió la placa en la casa de Peris Mencheta esquina con Palacios Malaver, junto a la iglesia de Ómnium Sanctórum en la que esta familia de músicos ha celebrado bautizos, comuniones, bodas y entierros".

La obra que le sobrevivió y le hizo mundialmente famoso fue la banda de musica que creó y que su familia sigue dirigiendo. Curiosamente la banda de Tejera no llevó al principio el apellido que la metió en las entrañas de la ciudad. Antes de la guerra se llamaba banda Obrera, después fue sucesivamente banda de la Falange y banda de la Cruz Roja.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

El tetramorfos de la fachada del Edificio de los Luises, en la calle Trajano.

 

Las congregaciones marianas, eran asociaciones de fieles de espiritualidad ignaciana, de las que existían varias, cada una especializada en un grupo social. Una de ellas es la Congregación Mariana de María Inmaculada y San Luis (Los Luises) que se ocupaba de la vida cristiana de jóvenes varones en su mayoría universitarios. Existió antes de 1868, fue restaurada en 1880, y se formó definitivamente el 21 de Junio de 1899.

Esta congregación necesitaba un local propio, que fue encargado al célebre arquitecto Aníbal González (1876-1929), siendo bendecida la capilla el 8 de mayo de 1920, después de cuatro años de diseño y construcción. 


El inmueble, de estilo neogótico italiano, consta de dos y tres plantas de altura, y usa el ladrillo tallado, minuciosamente trabajado, en los elementos ornamentales de la fachada, concentrándose en especial en la excelente portada coronada por delicados arcos polilobulados, y en las alargadas cenefas que recorren toda la fachada, compuestas con motivos vegetales y diminutas figuras, una de ellas, un lagarto de la cenefa inferior que los viandantes tienen desgastado y decapitado de tanto acariciarlo como un fetiche de la suerte. Exteriormente el edificio acaba en una torre-mirador de base cuadrada abierta por los cuatro lados y rematada por una alta crestería neogótica, en uno de los extremos.


Existe una ventana con triple arco junto a la puerta principal. Dicha ventana tiene, a su vez, cuatro columnas que las enmarcan. Bajo cada una de ellas y talladas sobre el ladrillo visto que adorna la fachada del edificio podemos ver cuatro formas diferentes fácilmente identificadas. Se trata de los cuatros seres vivientes que acompañaron en el románico y en el gótico al Maiestas Domini o Cristo en Majestad en muchos de los tímpanos de nuestra iglesias medievales.


Se trata del conjunto de seres que según el Libro del Apocalipsis aparecerán alrededor del trono de Cristo en el momento dela segunda venida. 

Se trata de las cuatro formas que, posteriormente identificaremos con los cuatro evangelistas: el león que representa a San Marco, el toro que representa a San Lucas, el águila que representa a San Juan y el hombre que representa a San Mateos. Todos ellos están alados por lo que el hombre puede confundirse con un ángel.











domingo, 7 de noviembre de 2021

La reja del diablo.

 

Con el sugestivo nombre de "Reja del diablo" nos referimos a la reja que le presentamos en la fotografía de arriba y que podemos ver sobre la fachada del nº 1 de la Plaza Alfaro, esquina con calle Lope de Rueda y a escasos pasos de la conocida Plaza de Santa Cruz.

Como si se tratara de una leyenda romántica de Gustavo Adolfo Bécquer, el imaginario popular quiso investir de poder sobrenatural a esta maraña de hierros cruzados y entrelazados a la que la mente no da explicación a no ser de que seas ducho en el arte de la forja.


Como podemos apreciar, la reja de forja no tiene los barrotes ni soldados ni pegados, como si fuera de una unión antinatural permanecen unidos al estar entrelazados, como si el hierro se hubiera convertido por arte de magia algo líquido al que poder dar forma a tu antojo. Quizás es esta característica la que ha hecho que muchos digan de esa reja que la forjó el mismísimo diablo. Y esa historia es la que muchos turoperadores comentan a pie de casa sin tener en cuenta, en muchas ocasiones, la realidad de su realización o lo que pensarán los propietarios de esa casa, algunas veces cansados de escuchar mil y una historias sin sentido.

Pero volvamos a la realidad y dejemos el romanticismo becqueriano a un lado. La técnica de realización de la reja tiene poco de paranormal o de demoniaco, se trata de una reja machihembrada efectuada bajo una forma llamada de punzonado que la hace casi imposible de imitar y original.

Este tipo de rejas no se hacía en Sevilla, sino que eran fabricadas fuera teniéndose constancia de otras en diferentes puntos de nuestra geografía. Un taller de forjado en Úbeda o Jaén parece ser que, se especializaron en ella durante esa época. La dificultad para su realización es grande y sólo los maestros eran capaces de hacer una igual, por eso decía de ella que «sólo el diablo podía ser su creador» aunque este tipo de reja también tiene sus iguales en otras partes de Europa.

sábado, 6 de noviembre de 2021

La Iglesia de San Román (17): los azulejos de los Santos.

 

Quizá los elementos más llamativos de la Iglesia de San Román sean los quince murales cerámicos que adornan las columnas interiores del templo (dos por cada una) y el presbiterio del mismo. Además de estos retablos cerámicos de gran tamaño, en las propias columnas existen unos paneles de azulejos de especial belleza. 

Todos ellos han nacido de la fábrica de Cerámicas Montalván y llevan la firma del artista Antonio Muñoz Ruiz tal como queda acreditado en la firma de cada uno de ellos. Se fabricaron entre 1946 y 1948.


Les mostramos las fotos según el recorrido de la iglesia contrario a las agujas del reloj, es decir, entrenado por la derecha (nave de la epístola) y saliendo por la izquierda (nave del evangelio). San Bartolomé y San felipe estarían en ambas caras de la primera columna.



Las imágenes de San Andrés y Santiago corresponderían a la segunda columna de la derecha.


Personajes tan relevantes como San Juan y San Pedro estarían en la tercera columna, justo antes de llegar al presbiterio.


El propio San Román nos da la bienvenida en la columna que abre el presbiterio. San Bernabé está en el lateral. Ambos juntos a la pila bautismal.

Al otro lado del presbiterio se encuentra la imagen de San Pablo, difícil de ver ya que está tapada por el mobiliario propio del altar.

Volvemos por la nave del evangelio y en la primera columna nos encontramos a San Mateo y a Santo Tomás.



En la siguiente columna están Santiago el Menor y San Simón.


Y finalmente, en la última columna están representados San judas Tadeo y San  Matías.



Esta es la firma de Antonio Muñoz Ruiz.


viernes, 5 de noviembre de 2021

La Iglesia de San Román (16): el Via Crucis de San Román.

 


En el interior del templo de San Román también podemos ver un Via Crucis sobre azulejo pintado a mano de cerámicas Montalván. Está datado en la década de los cuarenta del siglo XX.

Desgraciadamente, la colocación de unos ventiladores debajo de los azulejos nos han impedido tener mejores fotos y mejores perspectivas. Aquí podemos ver cada uno de ellos en el orden de estaciones.




















jueves, 4 de noviembre de 2021

La Iglesia de San Román (15): el Muro del Evangelio.

 

El muro del evangelio está adornado con multitud de elementos pequeños a los que vamos a hacer referencia a continuación. El más llamativo y también el más valioso es este Niño Jesús "el Sabio" del siglo XIX de quién se desconoce su autoría y que está en un hermoso templete labrado de plata de 1959 realizado por el orfebre Jerónimo Seco en su taller de la calle Matahacas.



Escultura de la Inmaculada dentro de una vitrina de madera, del siglo XVIII. Se desconoce su autor.


Escultura del "Niño Jesus del Amor" dentro de una vitrina de madera igual que la de la Inmaculada.
Obra del siglo XVIII anónima.


Cristo Crucificado de Jerusalén, obra del siglo XVII.




Sagrado Corazón de Jesús.




Vidriera moderna en la fachada de la iglesia que ilumina la nave del evangelio.