martes, 14 de febrero de 2023

La casa sevillana del poeta Pedro Salinas.



Sobre la fachada del número 8 de la avenida de María Auxiliadora, en la misma acera que está situado el centro médico, está colocada esta placa de mármol que dice lo siguiente:

"IBA A ENTRAR EN LA CIUDAD
CODICIADA, EN SEVILLA "
PEDRO SALINAS 1891 -1951
VISPERA DEL GOZO 

EN ESTA CASA VIVIÓ EL CLARO POETA Y
CATEDRATICO DE LA UNIVERSIDAD HISPALENSE
PEDRO SALINAS
EL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE SEVILLA 
ACORDÓ COLOCAR ESTE MARMOL EN RECUERDO
DEL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO
SEVILLA 23-9-1991 

La placa fue colocada el 23 de septiembre de 1991 como conmemoración del centenario del nacimiento del poeta madrileño Pedro Salinas Serrano, una de las grandes figuras de la generación del 27 junto al granadino Federico García Lorca, el vallisoletano Jorge Guillén, el gaditano Rafael Alberti, el sevillano Luís Cernuda, el madrileño Dámaso Alonso,  el cántabro Gerardo Diego, los malagueños Emilio Prados y Manuel Altolaguirre o el Premio Nobel sevillano Vicente Aleixandre.

En su devenir académico fue profesor en las universidades de Madrid y Murcia, en el exilio fue profesor en el Wellesley College (Universidad privada femenina en Massachussets), en la Johns Hopkins University de Baltimore, en la Universidad de Puerto Rico y tuvo algunas intervenciones con lector en la Sorbona de París y en la Cambridge University.

Pero el recuerdo que le hace la ciudad de sevilla es porque también fue profesor en la universidad de Sevilla.

En 1914 consiguió plaza de lector de español en La Sorbona. Durante el verano de 1915, con 22 años, Salinas se casó en Argel con Margarita Bonmatí Botella. El matrimonio se instaló en París donde el poeta inició sus lecturas de Proust.

En 1917 el matrimonio Salinas regresó a España y un año después, él consiguió una cátedra en la Universidad de Sevilla, donde vivieron hasta 1929 en la capital hispalense, (y donde entre otros alumnos tuvo a Luís Cernuda). Después ya fueron a Cambridge y con la guerra se exilió a estados Unidos donde falleció en Boston en 1951.

No es el único homenaje que la ciudad de Sevilla tributó al insigne poeta y profesor. En los jardines de la generación del 27 hay una piedra con unos versos suyos.

jueves, 9 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (10): el Coro y el Zaguán.

 

Esta última entrada sobre la iglesia del Buen Suceso de Sevilla se completa con el Coro alto de la misma, decorado con una escena sobre la Bula Sabatina, la promesa de la Virgen Purísima de liberar del Purgatorio de cuantos devotos lleven el Santo Escapulario, observando la Ley de Dios.

Bajo el coro existe un estrecho zaguán con una estética bóveda y un par puertas situada a sendos lados y en cuyos dinteles podemos leer unas inscripciones en latín que nos llaman a participar del mensaje carmelita.





"Yo os traje a la tierra del Carmelo..."


"... para que comáis de su fruto y de lo mejor de él".

miércoles, 8 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (9): Cúpula y Bóveda.

 

La cubierta se resuelve a base de bóvedas vaídas con distintas soluciones, según los espacios a cubrir, desde el minúsculo “nártex” de la entrada al templo como si se tratara de una bóveda de cañón, con sus lunetos, hasta la del altar mayor que descansa sobre arcos de medio punto bajo los cuales se alojan discretas tribunas como prolongación del coro alto de los laterales.

El supuesto crucero se cubre con una elegante cúpula montada sobre tambor y rematada al exterior por un cupulín meramente ornamental.


A pesar de que la iglesia del Buen Suceso tiene una única nave de forma rectangular, posee una cúpula de media naranja donde se representa la Apoteosis del Carmelo. La obra pictórica fue llevada a cabo por Antonio Rodríguez Gutiérrez entre 1920 y 1935.En las cuatro pechinas se representan a San Telesforo, San Cirilo de Alejandría, San Andrés Corsini y San Pedro Tomás 

En la cúpula vemos a Santa Teresa Margarita Redi, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, San Alberto de Sicilia, Santa María Magdalena de Pazzi, San Angelo, Beata Juana de golosa y San Simon Stock.



En la bóveda situada a los pies del templo podemos ver una recreación pictórica de "Las tres edades del Crielo: profética, evangélica y actual".

Al igual que la cúpula, fue realizada entre 1920 y 1935 por Antonio Rodríguez Martínez.

Sobre la parte superior de las paredes laterales se representan cinco episodios de la vida del Profeta Elías, fundador de los carmelitas y de la vida monástica. Estos asuntos biográficos de Elías están extraídos de los Libros I y II de los reyes, en el Antiguo Testamento. Son los siguientes:

Elías y los profetas de Baal.

Elías en la gruta del Monte Horeb.

Elías y la nube en el Monte Carmelo.

Elías alimentado por un ángel.

Elías arrebatado al cielo en un carro de fuego.

En las pechinas aparece la genealogía del Segundo Elías, San Juan Bautista que fue el primer reformador de la Orden en los tiempos evangélicos: 

San Joaquín, Santa Ana, Santa Isabel y San Juan Bautista.

En la parte inferior de los muros figuran dos beatos y dos santas del Carmelo actual:

el Beato Juan Soret, 

Santa Teresa de Lisieux, 

Beato Nuño Álvarez de Pereira

y Santa Margarita Redi.


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martes, 7 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (8): el retablo de Santa Ana y la Virgen Niña.

 

Sobre el muro de la Epístola, a los pies del templo se encuentra el retablo de Santa Ana conduciendo a la Virgen Niña al templo para su presentación. 

Este conjunto escultórico fue concertado un 9 de octubre de 1632 con los albaceas testamentarios de un italiano llamado Francisco Bernardino Palacios, concretándose la carta de pago por la finalización de la obra el 11 de julio de 1633. El contrato hablaba de una imagen en madera de cedro, material que, luego policromado, era el de mayor realismo y el que daba más sensación de vida a las imágenes devocionales. El conjunto centraría el retablo de la capilla financiada por este mercader de Milán en la por entonces iglesia del Colegio carmelita de San Alberto.

Los detalles del contrato son muy interesantes: entre otras cosas, se acuerda que la factura total ascendería a 600 ducados, recibiendo Montañés 200 por adelantado antes de entregar la imagen en blanco, es decir, sin policromar, fase que realizaría Baltasar Quintero luego por 1.550 reales.



La imagen guarda todas las características clásicas de Montañés: se resuelve según las estilizadas proporciones empleadas por Lisipo, escultor griego, la rodilla avanza cual elegante contrapposto, la abuela de Cristo es aquí guía en actitud itinerante, el tocado deja entrever la característica raya en medio del peinado, el rostro es de una serenidad inigualable, los ojos almendrados esquivan la mirada directa con el espectador y la emoción es absolutamente intelectual, no pasional. Pero lo que más asombra es el ropaje y el drapeado que definen esta obra.

El ropaje cumplía funciones claves en las obras de Montañés: reforzaba la composición general de la figura, los estofados finales daban dignidad áurea a la imagen, los movimientos de capas y túnicas contrastaban de forma sugerente con la serenidad de los rostros, y los ricos pliegues creaban sensación de profundidad y relieve en el conjunto.


En 1893 el Cardenal Spínola cedía ambas imágenes al Convento del Buen Suceso donde la Virgen Niña fue mutilada en 1931 por fuerzas anticlericales, reproduciéndola en 1945 Rafael Barbero Medina a partir de los restos conservados.

El grupo escultórico fue realizado en madera de cedro encarnado y policromado. La talla de Santa Ana mide 1,46 metros y la de la Virgen 0,92 metros.


A la izquierda de la Virgen se encuentra la escultura de San José y a la derecha de Santa Ana se encuentra la talla de San Juan de la Cruz.

El retablo fue realizado en 1733 para la iglesia del Buen Suceso por el entallado José Fernando de Medinilla. En el ático del mismo se encuentra el lienzo "Los desposorios de la Virgen" pintado por Domingo Martínez.






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lunes, 6 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (7): el retablo de Santa Teresa.


El retablo de Santa Teresa se encuentra sobre el muro de la Epístola junto al presbiterio. Forman junto al retablo de Santa Ana y la Niña los dos elementos principales de esta zona del templo.

El retablo representa a Santa Teresa como Doctora de la Iglesia, vestida con el hábito de la Orden, tocada con el birrete universitario y los atributos de escritora en las manos: una pluma y un libro.


La talla de Santa Teresa fue encomendada el 27 de noviembre de 1628 a Alonso Cano para presidir un retablo teresiano que don francisco de Ortega y doña Sebastiana de Alderete habían promovido en el Colegio carmelita de San Alberto de Sicilia.

En 1893 fue cedida al Buen Suceso, situándose en el núcleo central de un retablo de estípites labrado en torno a 1730, que exhibe en el ático el lienzo de "La Coronación de la Virgen", pintado por Domingo Martínez.

El retablo fue expoliado y las pinturas que lo decoraban se dan por desaparecidas. La imagen de Santa Teresa sufrió daños durante los mencionados disturbios, teniendo que ser restaurada posteriormente para hacerle nuevas manos, reparar desperfectos en los ropajes y, de paso, eliminar repintes y postizos de la mascarilla. 

Mide 148 cm de altura y fue prototipo de posteriores creaciones sobre el tema.  La espléndida santa de Alonso Cano se halla representada en su papel de escritora o maestra de las almas que quieren entregarse a una vida del todo espiritual, con la pluma y el libro en sus manos. A través de las revelaciones experimentadas durante su retiro de la vida mundana, Teresa de Jesús llevó a cabo una prosa de gran misticismo dirigida a la perfección del alma.

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viernes, 3 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (6): el retablo de San Alberto de Sicilia.

 

El retablo de San Alberto de Sicilia, también conocido por san Alberto de Trapani, es el más cercano al presbiterio del muro del Evangelio. Es la imagen titular del Colegio carmelita de San Alberto. 

La talla representa al santo con sus atributos característicos en las manos: el crucifijo y el ramo de azucenas. Mide 1,57 metros de altura y es atribuido, aunque con algunas dudas, a Alonso Álvarez de Albarrán el Mozo (formado en el taller de Martínez Montañés), quien en 1627 repetía el mismo modelo en la imagen de piedra que preside todavía la portada principal del Colegio de San Alberto.

Tras su traslado a la iglesia del Buen Suceso, ocupa el cuerpo central de un retablo de estípites labrado en torno a 1730 por José F. de Medinilla, con la pintura en el ático de "La Presentación de la Virgen", realizada por Domingo Martínez.


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jueves, 2 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (5): el retablo del Cristo del Desamparo o del Buen Suceso.

 

A los pies del templo y sobre el  muro del Evangelio, podemos ver el retablo del Cristo del Desamparo que realizó en 1733 José Fernando de Medinilla a petición, como todos los demás de don José de Villar.

El crucificado mide 1,51 metros y fue realizado en 1945 por Rafael Barbero Medina. Es una obra moderna realizada en sustitución del crucificado de Francisco Ruiz Gijón durante los lamentables sucesos de 1931. 

Junto al Cristo del Buen suceso se encuentran las tallas de San Juan Evangelista y Santa María Magdalena realizadas por Bartolomé García de Santiago en 1733.







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miércoles, 1 de febrero de 2023

La Iglesia del Buen Suceso (4): la Virgen del Carmen.


En el centro del retablo Mayor de la iglesia del Buen Suceso se encuentra el camarín de la Virgen del Carmen. La Virgen del Carmen es una obra moderna de Rafael Barbero que sustituye a la anterior de Duque Cornejo que fue destruida por las turbas anticlericales en 1931.

Anteriormente a la colocación de la Virgen del Carmen en este retablo Mayor, la imagen que lo presidía era la virgen del Buen Suceso de la que se desconoce su paradero actual.



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