lunes, 9 de enero de 2023

La Iglesia de San Andrés (5): el presbiterio.

El presbiterio de la iglesia de San Andrés es muy rico en pinturas y en elementos escultóricos. Vamos a dividirlos según el el muro  del presbiterio en el que nos fijemos. Digna de reseñarse es la bóveda de crucería que los cubre.

El espacio que lo forma tiene forma poligonal y se distinguen tres tramos, quedando cubierta por una bóveda de nervadura cortada en el centro por un nervio que recibe el nombre de espinazo

Al final de este relato hablaremos también del patronazgo de esta capilla mayor por parte de la Familia Villacís.

1.- Presbiterio. Muro de la Epístola.

En el muro de la epístola nos encontramos con un calvario en una hornacina con algunos rasgos de estética mozárabe y que está situado junto al arco de entrada a la Capilla Sacramental. 

También sobre este muro encontramos seis pinturas que representan a la mitad del apostolado que siguió a Jesús durante su vida. Se creen que fueron pintados en el siglo XVII aunque la autoría no ha quedado totalmente clara ya que aún se discute si fueron pintados por el luxemburgués Pablo Legot o por Herrera el Viejo.

Todos los cuadros están realizado en óleo sobre lienzo y miden 133 centímetros de altura por 98 de ancho.


Los lienzos representan a San Pedro, San Andrés, Santiago el Menor, San Juan Evangelista, San Felipe, Santiago el Mayor, San Pablo, Santo Tomás, San Bartolomé, San Judas Tadeo, San Matías y San Mateo.

En el lado de la epístola también hay un lienzo de Jesucristo con las mismas características y autoría que los anteriores.




2.- Presbiterio. Muro del Evangelio.


En el muro del evangelio del presbiterio nos encontramos con la imagen de Santa Rafaela Porras y Ayllón, fundadora de en el siglo XIX de la Congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, que cuentan con una residencia en la cercana calle Cervantes.

En el resto del muro tenemos los lienzos de los seis apóstoles restantes de la colección de doce lienzos salidos de la escuela de Zurbarán. También se ha conservado una pequeña ventana con restos mudéjares.








3.- Patronazgo de la Capilla Mayor de la familia Villacís.

Los Villacís ostentaban el patronato de la capilla mayor de la iglesia parroquial de San Andrés de Sevilla, con asiento privilegiado y derecho de sepultura en ella. 

El 1 de julio de 1861, al hacerse las informaciones para el hábito de la Orden de Santiago de sus descendientes los hermanos Halcón y Villacís, el cura de San Andrés manifiesta a los informantes que en el archivo se custodiaba la fundación del patronato de la iglesia en 1483

En aquel momento, los informantes encuentran el asiento preferente y el sepulcro de mármol adornado con varios relieves, con un escudo dividido en cuatro cuarteles, que uno era igual al del sillón. También refieren la existencia de varios escudos de armas en las cornisas, que por su altura no podían distinguir, pero que el cura expresó que serían de la familia, pues en virtud del derecho de patronato que tenían no podía haber otros.

Al pie del altar mayor se encontraba una losa de mármol con la siguiente inscripción:

D. Francisco de Villacís Conde de Peñaflor Caballero de el Orden de Santiago del Consejo
de S. M. y su Presidente en la Real Casa de la Contratacion de Sevilla y Mayordomo
de S. A mando poner esta losa para mayor adorno de el entierro de los Sres. sus padres
patronos de esta Yglesia y capilla mayor de ella, de que asimismo es patrono
y lo son los sucesores en su casa y maiorazgo.

Al hacerse en 1664 las informaciones para el ingreso en la Orden de Alcántara de don Bartolomé Antonio de Villacís, vecino de Quito, se menciona la existencia de un rótulo alrededor del arco de la capilla mayor, que decía:

Son patronos de esta iglesia y capilla mayor los honrrados cavalleros Pedro de Villacís
y Doña Elena de Menchaca, su mujer, y los sucesores en su mayorazgo.
Renovó su entierro, dotó la iglesia, adornó y doró la capilla Don Francisco de Villacís,
su biznieto, Conde de Peñaflor, Caballero de la Orden de Santiago y Mayordomo de Sus Altezas.

Aunque en el siglo XVII se hiciera público y se dejara constancia de ese patronazgo (o posteriormente en el siglo XIX), todo comenzó con la figura de D. Pedro Villacís, personaje que se trasladó a Sevilla con motivo de haber sido nombrado por los Reyes Católicos para el cargo de Tesorero y Receptor de la Inquisición de España y Canarias, a raíz de la constitución del Tribunal del Santo Oficio. Por esta causa circularon por dicha ciudad unas coplas que decían:

"Judío de larga nariz
paga la farda a Villacís;
judío de nariz larga
paga la farda"

Don Pedro de Villacís recala en la Sevilla del siglo XV, es personaje influyente, se posiciona como tesorero de la Inquisición y desempeña el oficio de receptor de la farda de los judíos, que era algo así como recaudador de sus impuestos.

Fue Caballero Veinticuatro del Ayuntamiento de Sevilla y uno de los caballeros de esta ciudad convocados por los Reyes Católicos en 1494. Compró unas casas principales en la calle de la Plata (en el sitio que en la actualidad se llama Plaza de Villasís), en la collación de San Andrés, a don Antonio Manrique de Lara, Alcalde Mayor de Sevilla, con el cual tuvo algunas diferencias que sustanciaron, en virtud de laudo dictado por Alonso Núñez, por escritura otorgada el 13 de noviembre de 1521 ante el escribano Diego López.

Asimismo, y como antes se dijo, fundó el patronazgo de la capilla mayor de la iglesia parroquial de San Andrés de Sevilla, que a su esposa y a él dio el Cardenal Mendoza el 7 de marzo de 1483 con obligación de reedificarla a su costa. Tomó posesión de la capilla el siguiente día 12 de marzo.

Sin embargo, Pedro de Villacís no llegó a sepultarse allí, pues murió en Olmedo (Valladolid) y fue enterrado en la iglesia de San Francisco de dicha villa el 16 de febrero de 1534, día en que con las solemnidades legales, y a solicitud de su viuda, la justicia mandó abrir el testamento cerrado que ambos habían otorgado mancomunadamente en ese mismo lugar el 21 de noviembre de 1530 ante el notario Pedro de Herrera.

D. Francisco de Villacís, hijo mayor, sucedió en el mayorazgo que sus padres fundaron. Nació en Sevilla. Vivía en 1542, año en que el Ayuntamiento de Sevilla le devuelve la blanca de la carne en reconocimiento de su nobleza, pero estaba muerto ya en la fecha del 6 de noviembre de 1545, fecha en que la justicia concede a su viuda la tutela de sus hijos.


Continua en este enlace.

viernes, 6 de enero de 2023

La Iglesia de San Andrés (4): el retablo mayor.

 


En la primera década del siglo XVIII la retablística barroca sevillana va a experimentar un cambio de rumbo significativo. Sin abandonar las coordenadas barrocas, se avanza a una nueva modalidad de retablo, caracterizada por la utilización de la pilastra estipite y un nuevo tipo de talla ornamental, que entremezcla elementos de naturaleza vegetal con otros de tipo geométrico. Se sustituye así al retablo salomónico, que había alcanzado gran desarrollo en la segunda mitad del XVII.


Los principales artífices impulsores de la nueva tipología fueron el castellano Jerónimo Balbás que llega a Sevilla en 1705 y Pedro Duque Cornejo. Esta modalidad está vigente hasta los años centrales del siglo.

El núcleo sevillano de escultores contó con una clientela dispuesta a estimular la producción de retablos, permitiendo así la existencia de múltiples talleres como el de Felipe Fernández del Castillo, uno de los principales difusores del retablo de estípites por la provincia de Sevilla.

Pero esto era hablar del futuro de los retablos en las iglesias de Sevilla porque, a pesar de que Felipe Fernández del Castillo evolucionaría hacia las nuevas corrientes barrocas, el retablo de la iglesia de San Andrés fue construida justo en los inicios de esa evolución artística.


Una de las mejores obras de Felipe Fernández del Castillo fue el retablo mayor de la iglesia de San Andrés en Sevilla. Fue llevada a cabo entre 1732 y 1739 junto a su sobrino el escultor Benito Hita y Castillo y de Guzmán (más conocido por Benito Hita del Castillo) quien comenzó esta obra junto a su tío a la joven edad de dieciocho años. 


El retablo mayor de San Andrés está compuesto de un banco, un cuerpo dividido por columnas en tres calles y un remate en forma de ático donde destacan unas pequeñas columnas en forma de estípites que estructuran dicha parcela. Construido en madera, está tallado, ensamblado y dorado y mide 9,86 metros de alto por 6,81 metros de ancho.


A este momento inaugural parecen que pertenecen las tallas de San Pedro y San Pablo, en las calles laterales del cuerpo central, que escoltan a la Virgen Inmaculada. 

San Pedro está realizado en madera con técnicas de tallado, estofado y policromado, mide 1,53 metros de alto y es de estilo barroco. San Pablo, también en madera, fue tallado, ensamblado y dorado, su altura es de 1,53 metros y es de estilo barroco. 


En el centro del retablo podemos ver la imagen de la Inmaculada Concepción que realizó Jerónimo Hernández alrededor de 1570 y que se cree que proviene del antiguo retablo mayor diseñado por Antonio Maeda en 1594. La virgen Inmaculada, en el centro del retablo, fue realizada en madera con las técnicas de tallado, estofado y policromado, mide 1,69 metros y fue realizada en estilo manierista.

También de esta época son las tallas de San Andrés (en el centro del ático) y Santa Bárbara (a la derecha de San Andrés). Posterior es la figura de San Juan Bautista situada a la izquierda de la hornacina de San Andrés.

San Andrés está situado en la calle central, en la transición del cuerpo principal al ático. Está realizado en madera con las técnicas de tallado, estofado y policromado. Mide 1,40 metros de altura. Es de finales del siglo XVIII y su estética es  barroca.

Del mismo estilo fue realizada la talla de Santa Bárbara, con técnicas de tallado, ensamblado y dorado. Mide 1,53 metros de altura y fue realizada en el siglo XVIII por un autor anónimo como todas las tallas anteriormente citadas a excepción de la Inmaculada.

Sobre la imagen de la Inmaculada tenemos a la Eucaristía.


Continua en este enlace.

jueves, 5 de enero de 2023

La Iglesia de San Andrés (3): las portadas laterales.

Además de la portada principal situada a los pies del templo, la iglesia de San Andrés tiene otras dos portadas situadas cada una de ellas en los muros laterales del mismo. Veámoslas:

1.- Entrada lateral por la Calle San Andrés. Portada de la Inmaculada.

La entrada del muro del evangelio da a la calle Daoiz y es la más moderna de todas pues se reedificó en el año 1953 para que pudiera entrar y salir del templo el magnífico paso de Santa Marta que luce por las calles de Sevilla todos los lunes santos que la lluvia lo permite. El diseño original quedó borrado y no se pueden intuir los trazos del mismo.

Junto a ella se encuentra la casa del párroco, un edificio adosado al templo que tiene su acceso por el exterior.


La portada del muro del evangelio también es conocida como la portada de la Inmaculada se compone de un arco de medio punto apoyado sobre columnas toscanas almohadilladas. Sobre el arco de medio punto de la misma y apoyado sobre el dintel de la portada hay un frontón partido y en medio de él se encuentra un pequeño templete con la imagen de imagen concepcionista. Sobre el templete hay una cruz de forja.

La entrada está cerrada por una verja de hierro que da un patinillo donde podemos leer varias placas que se encuentran en la pared. 

La más antigua de ellas recuerda la consagración del templo por el Sr. D. Francisco Miguel Fernández el 26 de mayo de 1816. Otra placa, fechada en 1952, nos recuerda el hecho de que la Hermandad de Santa Marta se trasladó a esta parroquia llevando en procesión a la imagen de Santa Marta. Finalmente la tercera placa recuerda el hecho de que S.M. el Rey Felipe VI presenció en el año 2015 la salida de la estación de penitencia de Santa Marta desde este lugar.


2.- Entrada lateral por la Plaza de San Andrés.


La fachada de la plaza de San Andrés es la que presenta más superposición de volúmenes, ya que integra capillas, retranqueo de la portada de la Epístola, el machón de la torre-espadaña, las cúpulas de las capillas y la cabecera, rematados por merlones escalonados. La portada es de traza muy sencilla, se configurara en torno a un simple vano con arco escarzano.


Junto a la entrada se encuentra la torre inacabada. Es de estructura mudéjar y planta cuadrada, a la que se adosa exteriormente la caja de escalera rematada en cupulín. Presenta dos cuerpos, la caña o fuste cuyos primeros tramos se encuentran realizados con sillares pétreos presenta un vano a modo de tronera, dividiéndose del cuerpo superior por una hilada de ladrillos horizontales. El cuerpo alto de la caña solo presenta un vano escarzano, rematándose el conjunto por una terraza en la que se ha dispuesto una gran espadaña que aloja tres campanas.

La espadaña consta de un solo cuerpo y tres vanos de medio punto, siendo los de los extremos de menor altura que el central, protegido por baranda de forja, con impostas y enmarcados por alfices. En las jambas se disponen pilastras pareadas en ambos laterales sin basa ni capitel y otras dos sobre el vano principal. Sobre la cornisa se despliega un frontón triangular con remates en sus laterales. Del centro emerge un vano rectangular ciego rematado por una cornisa curva, donde se asienta una bola truncada que soporta una cruz y veleta de forja.

Junto a la entrada lateral del muro de la epístola nos encontramos con un retablo cerámico dedicado a Santa Marta cuyo proyecto fue impulsado por el grupo de jóvenes de la Hermandad.

El 22 de octubre de 2017 fue colocado. El ceramista que realizó la obra es Ángel Lora quien ha reproducido la imagen de Santa Marta diseñada por Francisco Javier Sánchez de los Reyes.

En el retablo cerámico aparece Santa Marta en un plano medio sobre un fondo adamascado de color rojo. viste una saya azul, un manto verde y un fajín hebraico y está representado con la aureola con la que sale a la calle durante la estación de penitencia, mientras que en las manos sujeta los atributos que le son propios, como son el acetre en la izquierda y el hisopo en la derecha.

Toda la obra está rodeada por una orla dorada sobre fondo azul que cuenta en la parte superior con el escudo de la Hermandad y en la inferior con una orla de color blanco en la que se lee "Santa Marta" en letras negras.


Continua en este enlace.

miércoles, 4 de enero de 2023

La Iglesia de San Andrés (2): la portada principal.

 

La portada principal de la iglesia de San Andrés se encuentra en la calle Daoiz como ya hemos indicado en el post anterior. Suele abrirse únicamente en momentos especiales, accediendose al templo habitualmente por la entrada que da a la Plaza de San Andrés.

La portada es de piedra desnuda y se supone original del siglo XIV cuando se ejecutó la obra que levantó el templo. El elemento principal de la portada es un arco apuntado (también llamado ojival) puede ser un buen ejemplo de arco gótico, un elemento arquitectónico utilizado a partir del siglo XIV que buscaba abrir más espacios en la verticalidad para que la luz penetrara mejor al templo además de ayudar a que se pudieran repartir mejor las cargas de los muros.


Son seis las arquivoltas que forman el conjunto del arco apuntado, todos muy simples excepto la última de ellas que, en forma en la parte exterior del arco un estilizado lienzo en forma de conjunto de diamantes de piedra.

A diferencia de otras iglesias de estilo gótico-mudéjar de Sevilla, la decoración del arco exterior no es la misma decoración que se nos muestra en la linea de imposta. Esta decoración, en este caso, es mucho más simple y lineal y está adornada con hojas de cinco pétalos.


Justo sobre el punto más alto del arco, y dentro del alfiz que enmarca el arco, nos encontramos una pequeña imagen, se trata de Dios Padre, sentado en el trono, bendiciendo con la mano derecha y apoyando la izquierda sobre un orbe. 

A la izquierda del arco nos encontramos una pequeña estatua de un apóstol, posiblemente se trate de San Andrés, el titular de la iglesia. La pequeña estatua tiene su mirada frontal, su mano izquierda sostiene un libro y su mano derecha una cruz. 

Existe un tercer hueco en forma de hornacina para una tercera estatua que no existe en la actualidad y se encuentra vacía.


Sobre el conjunto del arco ojival tenemos un tejaroz sobre canecillos típicos del románico en forma de león. Entre el dintel y el arco nos encontramos unas enjutas vacías de decoración que enmarcan la portada de entrada al templo y no le quitan protagonismo a ésta.


Sobre la portada existe un gran óculo que permite la iluminación natural interior. Existen otros dos laterales de menor tamaño. Esto nos indica que es un edificio compuesto por tres naves, siendo la central más ancha y más alta que las dos laterales. 

Adentrándonos en el interior confirmamos esta distribución y, como no tiene crucero, podemos definir su planta como de tipo basilical.

A la izquierda de la entrada principal de la iglesia de San Andrés se colocó en 1990, y coincidiendo con el tercer aniversario de su muerte, una placa recordando que en este templo se encuentra la sepultura del gran pintor barroco sevillano Juan de Valdés Leal. Nacido de padre portugués y madre sevillana, Valdés Leal fue bautizado en la iglesia de San Esteban.

El 9 de octubre de 1690, hallándose enfermo, otorgó poder para testar a favor de su esposa, Isabel Carrasquilla, con quien tenía acordadas sus últimas voluntades. 

Pedía ser enterrado en la iglesia de San Andrés, de la que era feligrés (vivió muy cerca, en la collación de San Martín), en la bóveda que en ella tenía la cofradía del Santísimo Sacramento, y dejaba por herederos universales a sus hijos legítimos, con las mandas acostumbradas.Fue enterrado el 15 de octubre según sus disposiciones.

A la derecha de la portada existe otra placa referida al escritor Fernando de Herrera, benefactor del templo, colocada en 1997 con motivo del cuarto centenario de su muerte. 

Fernando de Herrera nació en 1534 y murió en 1597.  Fue un escritor español del Siglo de Oro de la literatura española y fue apodado con el sobrenombre de "El Divino". 

Hoy es conocido como poeta, pero en su época era más bien un humanista, un erudito, muy metido en las cuestiones de su época tanto literarias como religiosas, siendo la iglesia de San Andrés una de las instituciones benefactoras de sus acciones. 


Fernando de Herrera fue un intelectual muy reconocido en su época y destacó por su ser autor de unas famosas "Anotaciones a la poesía de Garcilaso" (Sevilla, 1580), donde, entre otras cosas, puso de relieve el carácter de imitador de los clásicos en lengua romance de Garcilaso de la Vega y hace relación de los distintos géneros poéticos utilizados por él.

La plaza junto a la iglesia, aunque conocida como "plaza de San Andrés", en el callejero de Sevilla viene reflejada como "plaza Fernando de Herrera", en honor a este escritor sevillano.


Continua en este enlace.

martes, 3 de enero de 2023

La Iglesia de San Andrés (1): una breve historia.

 


La iglesia de San Andrés es una de las iglesias de estilo gótico-mudéjar que se construyeron tras la conquista de la ciudad por Fernando III el Santo en 1248. 

Se desconoce el nombre del arquitecto que diseñó el proyecto aunque sí se tiene constancia del arquitecto, Pedro de Silva, que llevo a cabo las reformas de estilo barroco que se realizaron en el siglo XVIII, entre 1766 y 1778, que no cambiaría la imagen medieval de su estructura, pero sí la ornamentación de los retablos. Más adelante, en 1884, se realizó una serie de restauraciones, renovándose diez años después, en 1894, la Capilla del Sagrado Corazón. A finales del siglo XX, la iglesia amenazaba ruina, lo que motivó que se practicara una profunda restauración del edificio, obras que finalizarían en el año 2000.


La iglesia de San Andrés está situada en el centro de la ciudad formando una isla entre tres calles y una plaza. 

La portada principal se encuentra en la calle Daoiz. El Muro del evangelio está junto a la calle San Andrés. El muro de la epístola se muestra junto a la plaza Fernando Herrera, aunque todo el mundo la conoce como plaza de San Andrés. Y el ábside está junto a la parte más estrecha de la calle Angostillos.

Cercanas a la Iglesia de San Andrés se encuentran las iglesias de San Martín (Plaza de San Martín), San Pedro de Alcántara (escondida tras un zaguán de la calle Cervantes), la Capilla de la Orden Tercera (junto a la iglesia de San Pedro de Alcántara) y la capilla de San Andrés Apóstol (en la calle Orfila).

La iglesia de San Andrés es sede de la Hermandad de Santa Marta, Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta, fundada en la Parroquia de San Bartolomé en 1948, por integrantes del gremio de la hostelería.

Fusionada con la hermandad la Sacramental de la parroquia de San Andrés originaria del siglo XVI.
Sus cultos son al el Santísimo Cristo de la Caridad en Cuaresma, procesiona el lunes Santo, cultos a Nuestra Señora de las Penas en mayo al Santísimo Sacramento en la Festividad del Corpus Christi, a Santa Marta en julio y octubre, julio y octubre alas Ánimas Benditas en noviembre y a la Inmaculada en diciembre.

Alberga también la Hermandad de Gloria de la Virgen de Araceli, filial de la hermandad de la patrona de Lucena, fundada en 1944 por un grupo de lucentinos y que procesiona en mayo.


Estamos ante un templo que sigue el tradicional modelo del gótico-mudéjar sevillano, con una planta rectangular de tres naves con arcadas de arcos formeros apuntados que sostienen pilares cruciformes. Las cubiertas son de madera, teniendo la de la nave central forma de artesa, con tres paños en el interior y dos aguas al exterior, y siendo las de los laterales de colgadizo, con un sólo paño. La torre no llegó a acabarse.

Continua en este enlace.

viernes, 4 de noviembre de 2022

El azulejo de la Escuela Santa Isabel de Hungría.

 


Casi olvidado por el tiempo, y sobre la fachada lateral del edificio de la Facultad de Bellas Artes (edificio anexo) que se encuentra en la calle Gonzalo Bilbao, podemos ver aún uno de los azulejos que se han conservado y que sirven de testigo de que allí estuvo, hace muchos años, la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.

El azulejo fue realizado en la fábrica trianera de Cerámica Montalván y no nos consta el autor del mismo.


La Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla cuenta con dos edificios históricos ubicados en el centro de la ciudad: el edificio principal en la calle Laraña nº 3 y un edificio anexo, en la calle Gonzalo de Bilbao 7 y 9 que fue asignado al Centro para su ampliación en el año 2006 tras una rehabilitación integral del mismo.

El edificio anexo (de Gonzalo Bilbao), construido en el año 1900 fue casa y estudio del pintor impresionista sevillano Gonzalo Bilbao convirtiéndose después en la primera sede de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría hasta el año 1976 en el que se produce su traslado al edifico de Laraña. 

El edificio tiene una superficie de casi 5.800 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y un ático. La biblioteca del Centro y el aula de Grados se encuentran ubicados en este edificio. También dispone de un hermoso patio ajardinado sobre cuya vaya se encuentra el citado azulejo.

lunes, 24 de octubre de 2022

La Capilla de San Camilo.

 


En la Avenida de la Cruz Roja existe una pequeña residencia de ancianos que también funciona como Centro de Escucha. Pertenece a los Religiosos Camilos.

En el número 8 de la citada avenida se encuentra la entrada a la capilla adjunta al centro en donde celebran los actos religiosos la comunidad camila. Es un recinto pequeño, muy bien iluminado con luz natural.

En el presbiterio se recogen imágenes de santos de la orden camila y algunas pinturas de la labor de San Camilo con los enfermos.

En la nave, sobre el muro del evangelio también nos encontramos tres hornacinas con imágenes cerámicas de la vida de San Camilo.