martes, 18 de diciembre de 2012

La Calle Habana.



La Real Casa de la Moneda era el centro neurálgico donde se fundía el oro y la plata llegados de América y se acuñaban los marcos y doblones que sostuvieron la economía europea desde el siglo XVI, época de conquistadores del Nuevo Mundo y de negocios y guerras con el Viejo Mundo.
En su momento de pleno apogeo trabajaban más de 200 empleados, que se encargaban de alimentar los hornos y tener en funcionamiento la fundición y la ceca.

Estaba ubicada en el extremo sur de la ciudad, detrás de la Torre del Oro, junto la Torre de la Plata y el Postigo del Carbón, es decir, con acceso directo al puerto en el Arenal.



En su interior destacaba la calle Habana que se encuentra en el pequeño barrio que se forma dentro de la antigua Casa de la Moneda.
Se inicia en la calle Adolfo Rodríguez Jurado (pasando bajo el edificio de la portada de la Casa de la Moneda) y termina en la calle Almirante Lobo (pasando también bajo el edificio de la foto).
Forma así el principal eje de la que fue la Real fábrica de la Moneda en Sevilla, hoy abierto al exterior por ambos extremos desde que en 1761 se encargó al arquitecto e ingeniero Sebastián Van der Borcht  una importante reforma que incluía la apertura de una gran portada a la citada calle Adolfo Rodríguez Jurado.
Con ello se lograba conectar lo que hasta entonces era su patio principal, o de Mercaderes, a la ciudad mediante un paso cubierto.
La calle debe su nombre a la ciudad de La Habana, capital de Cuba.


Fuente: Sevillapedia.

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