¿Acaso mentía el gran Silvio Fernández Melgarejo cuando decía que "Sevilla no tiene que demostrar que es la ciudad más bonita del mundo"? Así es Sevilla, un lugar que enamora por sus rincones únicos, piedras antiguas y cantes hondos que se mezclan entre antiquísimos palacios reales y soleadas alamedas, una ciudad que se mece sobre las plateadas aguas del Guadalquivir y es acunada por un cielo tan luminosamente azul que merece escribirle los versos más bellos del mundo.
jueves, 23 de enero de 2025
domingo, 20 de octubre de 2024
Vistas de la Plaza del Triunfo desde el Archivo de Indias.
Cuando he visitado el Archivo de Indias para ver cualquiera de sus interesantísimas exposiciones raramente me he encontrado con los ventanales exteriores abiertos de par en par para que entre la luz natural o simplemente para poder admirar las extraordinarias vistas del conjunto monumental de la Plaza del Triunfo. Tuve esta suerte hace unos días y aproveché la ocasión para poder tomar estas fotos.
Flanqueada por la Catedral Metropolitana al norte, en el sur por las murallas milenarias del Alcázar y al este por el edificio de la Casa de la Provincia, nos encontramos el monumento dedicado a la Inmaculada (1918) que incluye cuatro esculturas de cuatro importantes personalidades del siglo XVII que se caracterizaron también por su devoción concepcionista y por su relación con la ciudad de Sevilla: el teólogo jesuita Juan de Pineda, el poeta Miguel Cid, el escultor Juan Martínez Montañés y el pintor Bartolomé Esteban Murillo.
Curiosa es esta imagen de la cruz que corona el Monumento. Desde el piso de la plaza poco se puede apreciar de los detalles de este cruz barroca de hierro forjado que toma la forma de cruz patriarcal.
La cruz patriarcal, también denominada cruz arzobispal, es una variante de la cruz cristiana símbolo del cristianismo. Esta cruz conserva la forma de la misma añadiendo una pequeña barra transversal o travesaño por encima de la principal. Por lo general este modelo de cruz es empleada como signo distintivo de arzobispos y patriarcas.
sábado, 19 de octubre de 2024
Exposición "El Salvador y España. Un pasado común" (7): la Independencia.
Con la independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa, muchas cosas cambiaron en el mundo. La idea de la soberanía de origen divino del Rey empezó a ser sustituida por la idea de soberanía nacional y surgieron los regímenes liberales parlamentarios.
Las ideas de la Ilustración (racionalismo, libertad de conciencia, separación de poderes, educación del pueblo, etc.) terminaron desembocando el la conformación un nuevo modelo de Estado, basado en la representación parlamentaria, que es el antecedente directo de los actuales estados democráticos.
viernes, 18 de octubre de 2024
Exposición "El Salvador y España. Un pasado común" (6): la Sociedad.
Durante la etapa española, los habitantes de estas tierras tenían tres posibles orígenes: indios (que en la época también llamaban naturales), españoles (ya fueran nacidos en el Viejo o en el Nuevo Mundo) y africanos (que podían ser esclavos o libres descendientes de esclavos).
jueves, 17 de octubre de 2024
Exposición "El Salvador y España. Un pasado común" (5). Infraestructuras.
Además de instituciones, un territorio necesita infraestructuras y medios de comunicación. Cuando estos resultaban muy costosos eran financiados directamente por la Corona. Aquí veremos unos ejemplos de puertos, puentes y edificios oficiales.
Además, existió un servicio de correos encargado del transporte de cartas y documentos entre los distintos lugares del Nuevo Mundo y la Península Ibérica.
En este caso, el documento representa el proyecto que se hizo para las casas de las oficinas Reales de San Salvador.
miércoles, 16 de octubre de 2024
Exposición "El Salvador y España. Un pasado común" (4). Instituciones.
La categoría de ciudad no sólo era un reconocimiento honorífico, sino que comportaba ventajas de carácter fiscal para sus habitantes y una mayor autonomía y jurisdicción judicial más extensa para sus gobernantes. Ello suponía un mayor impulso para la economía y también una mayor recaudación para la corporación municipal, dado que las penas económicas impuestas por sus jueces ingresaban en las arcas municipales.
Este sistema establecido por los españoles a la población indígena es heredero de la servidumbre feudal europea y elementos indígenas prehispánicos. Las comunidades indígenas en régimen de encomienda debían pagar tributos -en especie o en trabajo-, a través de su cacique, a un encomendero. Éste retenía una parte para sí y destinaba otra parte a las Cajas Reales. El encomendero, a cambio, debía garantizar el bienestar de la comunidad, tanto económica como espiritualmente, asistiéndola en caso de necesidad y facilitando la evangelización de dichas comunidades.
En la práctica generó abusos frecuentes, puesto que la tendencia de los encomenderos fue la de recaudar inflexiblemente para sí, desatendiendo sus obligaciones para con las comunidades y la Corona.
Por ello hubo frecuentes enfrentamientos entre los encomenderos y los oficiales de la corona, quienes defendía la legislación que amparaba a los indios.
martes, 15 de octubre de 2024
Exposición "El Salvador y España. Un pasado común" (3). Derecho Indiano.







































