miércoles, 30 de enero de 2019

Retablo de la Virgen del Carmen.




El día 13 de mayo de 1973, en la calle San Luís, sobre una fachada adjunta a de la Iglesia de San Gil (entre la iglesia y el 125 de la calle), fue bendecido este retablo cerámico dedicado a Nuestra Señora del Carmen, colocado por la misma Hermandad de Nuestra Señora del Carmen con sede en la propia parroquia.


El retablo fue pintado por Facundo Peláez Jaén y elaborado en la fábrica de Cerámicas Santa Ana de Triana. En el diseño, la Virgen está coronada como reina de los ángeles, lleva bien la insignia carmelita. La imagen de la Virgen está sedente y porta el escapulario que según la tradición entregó a San Simón Stock. El Niño mostrando sus tres potencias divinas, lo lleva también.

El escapulario carmelita es considerado por la Iglesia un Sacramental, esto es un objeto que como signo ayuda a vivir santamente y a aumentar la devoción.


jueves, 13 de diciembre de 2018

La casa de Dolores Miravent o Casa de los Dragones.




En el centro de Sevilla, hacia la mitad de la calle Don Alonso el Sabio y haciendo esquina con uno de los extremos de la calle Siete Revueltas, nos encontramos la fachada de un edifico singular, diseñado y levantado por un arquitecto singular e inmortal en nuestra ciudad.


Aníbal González levantó este edificio en 1912, en pleno apogeo del modernismo. sin embargo, él que fue abanderado del regionalismo historicista en nuestra tierra, en este edificio conjugó con maestría elementos neomudéjares, regionalistas e, incluso, modernistas al gusto de esos primeros años del siglo XX.


Precísamente uno de estos elementos modernistas es el que le da sobrenombre a la casa: Casa de los dragones. Este animal mitológico se repite en varias esculturas a lo largo de su fachada, no sólo en la misma esquina donde es más visible, sino también bajo los balcones en los intercolumnios de las arcadas de ambos lados.


Pero donde mejor queda reflejado es en el frontón cerámico que queda enmarcado en el arco de mediopunto alargado que se sostiene sobre la puerta. allí podemos ver un dragón de gran tamaño en el centro rodeado de otros animales igualmente inventados como perros con garras, aves fortísimas o unicornios de dos cuernos (o sea bicornios con cuerpos estilizados).


Otra característica del edificio es el uso del paño de sebka sobre el centro de la fachada, un elemento decorativo con forma de retícula oblicua, a modo de entrelazado geométrico que podemos apreciar también en la propia Giralda sin ir más lejos.


En el centro podemos ver la puerta (número 8 de la calle) que da acceso a las dos viviendas superiores. En los bajos existen actualmente dos locales comerciales, un estudio de arquitectura e interiorismo y un establecimiento de sombreros para señoras.











miércoles, 19 de septiembre de 2018

La Virgen del Perpetuo Socorro de la Plaza de los Refinadores.



La Plaza de Los Refinadores sevillana es uno de los rincones más reconocibles de nuestra ciudad, principalmente por la estatua que el municipio, a través de Arteconsa dedicó a Don Juan Tenorio en 1974, el célebre personaje de José Zorrilla. La plaza es de traza rectangular y está abierta por una esquina al Paseo Catalina de Ribera.


Sobre la fachada del número 12, casa conocida como la de Don Luís Prieto, casa que se construye entre los años 1915 y 1919 de la mano del arquitecto sevillano Aníbal González, situamos un retablo cerámico con marco y tejaroz de ladrillo. La imagen, pequeña, que se representa en dicho retablo es la de la Virgen del Perpetuo Socorro exactamente igual a otra que existe en la calle Mateos Gago. Si quieren conocer algo más sobre su iconografía, en este enlace que ya publicamos lo pueden hacer.






jueves, 13 de septiembre de 2018

Tres escalones, tres columnas, tres cruces y tres banderas.




La calle de las Cruces desemboca en la malnombrada plaza de las Cruces.

Ambas localizaciones llevan el mismo apelativo, ambas referidas a unos elementos religiosos que destacan en sus espacios.

La primera lleva su nombre gracias a una pareja de cruces de madera pintadas de verde e incrustadas en su pared norte y cuya historia ya hemos contado con anterioridad. La segunda debe su nombre a las tres columnas de mármol blanco que sostienen otras tantas cruces de hierro forjado.

En la foto de arriba podemos ver las perspectiva de las columnas desde la calle estrecha y sombría a la que hacemos referencia y que lleva hasta el final del ensanche cruzándose con la calle Doncellas.


Antiguamente el lugar era conocido como la plaza de los Cuatro Vientos, pero este nombre ha decaído en favor del nombre de plaza de las Cruces aunque éste último no es oficial. El calvario que se representa está construido sobre un pedestal de ladrillo de tres escalones y está rodeado por una verja de hierro.

En el interior nos encontramos con tres columnas, la del centro, más alta, con capitel corintio y las laterales con capiteles dóricos, que sustentan tres cruces.





miércoles, 12 de septiembre de 2018

Un pedacito de la Plaza de la Alianza.




La Plaza de la Alianza posiblemente sea uno de los rincones más bellos del barrio de Santa Cruz y, por ende, de la propia Sevilla.

La Plaza de la Alianza corona, por su parte más alta, a la calle Joaquín Romero Murube, una vía empedrada que acaricia un trozo del mural de la parte norte de las murallas del Alcázar.

A ella también se une, sin solución de escapatoria, el callejón donde estaba situada la casa-estudio de un torero de Filadelfia, John Fulton, el norteamericano que más amó la fiesta de los toros y que, en su entierro, y sobre los hombros de sus amigos, dio una vuelta al ruedo de la Maestranza.

A este lugar también desemboca la calle Rodrigo Caro, que abre dos flancos, uno por cada una de las esquinas de la arista sur de la plaza. Dos chorros de agua y vida desde donde surgen continuamente visitantes que se plantan, junto a la pequeña fuente central, asombrados por la belleza de este rincón que sirve de pórtico al barrio de Santa Cruz.

Pero no podemos irnos de la Plaza de la Alianza sin acercarnos al gran retablo cerámico que adorna la entrada por la calle Romero Murube. Es la imagen del Cristo de las Misericordias, titular de una de las cofradías más señeras del barrio, la Hermandad de la Santa Cruz. El azulejo se colocó allí en 1975 y, cada martes santo, a la sombra de la luna, se unen la imagen real y la pintada en el retablo con sólo unos centímetros de distancia.


viernes, 31 de agosto de 2018

Acunando a la Inmaculada.




Acunar a la Virgen Inmaculada. Eso es lo que parece que hace este naranjo de la plaza del Triunfo que sufre las inclemencias de este estío caluroso. Esto es lo que nos permite la perspectiva fotográfica con dos elementos a diferente distancia y distinta altura.

Aún así, la imagen pétrea de granito blanco de la Virgen realizada por los cinceles de Lorenzo Coullaut Varela, tan dura ella, tan impermeable a la dureza del sol de agosto, parece adaptarse a la cuna que le ofrece un moldeable naranjo deseoso de acoger en su seno a las imagen inmaculada.

miércoles, 29 de agosto de 2018

El Papa Juan Pablo II bendiciendo el agua.





A veces la perspectiva nos permite este juego de imágenes.

Por un lado, a lo lejos, la imagen del Papa San Juan Pablo II, sobre su pedestal pétreo. Por otro, en primer plano, una de las pilas de la hermosa fuente de la Plaza Virgen de los Reyes acunando el chorro de agua que emana de una de sus máscaras de granito blanco.