domingo, 21 de abril de 2013

Un azulejo de la Giralda.



En un edifico del casco histórico de Sevilla me encuentro con este raro azulejo.

Digo raro porque son muy pocos los que conozco que tengan como imagen única a la Giralda y aún menos los que muestran esta torre tal como lo pudieron conocer nuestros antepasados siglos atrás.

Aunque podemos identificar la imagen como tomada desde lo que es actualmente la Calle Placentines, no todos los elementos reflejados en el azulejo están actualmente.

Adivinamos a la derecha la Puerta del Lagarto que da acceso al Patio de los Naranjos y la apariencia actual de la Giralda tras la incorporación de los elementos renacentistas de 1568. También las gradas y las columnas que rodean el recinto. Pero hay un elemento que no hemos conocido nosotros, esa puerta con rejas que nace de la cara este de la Giralda y que daba acceso a la Actual Plaza de la Virgen de los Reyes.

Adornando el azulejo vemos una veintena de querubines jugando con unos lazos de colores rojos y verdes.


Como podemos ver en la foto de abajo, la Giralda aún mantiene algunas marcas en su fachada de la existencia de esta puerta.


martes, 16 de abril de 2013

Puerta de Tierra, en el Monasterio de la Cartuja.



Tras la gran remodelación que sufrió para prepararlo para las fiestas de la Exposición de 1992, el Monasterio de Santa María de las Cuevas es uno de los monumentos más visitados por los turistas de nuestra ciudad.


Es fácil distinguir en su perfil longitudinal las chimeneas de la antigua factoría de cerámicas Pickman, sus inmensos jardines y huertos o el Centro de Arte Contemporáneo situado en su interior, pero uno de los elementos arquitectónicos que a  mí siempre me ha llamado la atención es la belleza de su puerta principal, la llamada Puerta de Tierra para distinguirla de la puerta que da al río y que lleva precísamente el nombre del Puerta del Río.


Esta puerta fue diseñada por el arquitecto Ambrosio de Figueroa, maestro mayor de las obras de La Cartuja desde 1757. Realiza por entonces varias reformas importantes, rodeando el recinto de un muro defensivo en el que dispuso su monumental Puerta de Tierra, puerta concebida a modo de arco de triunfo con dos cuerpos más un ático, quedando ésta flanqueada entre dobles pilastras jónicas cajeadas, con hornacinas en los intercolumnios, y con un acertado juego de resaltes y elementos decorativos que remata con los clásicos jarrones de cerámica vidriada y cruz de hierro.


En la hornacina central podemos ver una imagen de Santa María de las Cuevas, titular del monasterio, y coronando la composición, el escudo de la orden cartuja con sus cinco estrellas, escudo adaptado del original de la orden conventual con siete estrellas que simbolizaba a los fundadores de la Cartuja: San Bruno y los seis primeros compañeros que junto con él se retiraron a Chartreuse (cerca de Grenoble) donde en el año 1084 fundaron la primera Cartuja.


El escudo fue, en su conjunto, un escudo heráldico adaptado del blasón del fundador del monasterio, el Arzobispo de Sevilla Don Gonzalo de Mena y Roelas, cuyo escudo de armas es ovalado.

El escudo cartujano sevillano también es un escudo de armas ovalado con un fondo en campo de azul sobre la que resaltan cinco estrellas de oro puestas en aspa. Porta en palo una cruz patriarcal y está cimado por un capelo de sinople del que pende, por ambos lados, un cordón con diez borlas del mismo color dispuestas en series de 1, 2 3 y cuatro nudos.








lunes, 15 de abril de 2013

No hay feria sin un recuerdo al Pali.



La Feria vuelve todos los años por Abril.
Con ella un montón de tradiciones que han perdurado por años y años. Una de ellas es cantar sevillanas al son de las mejores voces de nuestra tierra, y una de ellas, no seré yo en decir que era la mejor pero sí una voz y una forma de cantar las sevillanas muy particular, era la de El Pali.
Francisco Palacios, conocido entre su barrio y su gente por El Pali (ojo, no porque su apellido sea Palacios sino porque de chiquillo era un palillo de delgado) tenía su aqué, que diría el trianero, su pellizco, su ange.
Las sevillanas de El Pali son auténticas semblanzas costumbristas de nuestra tierra, y su peculiarísima voz le hicieron entrar por derecho propio entre los grandes del cante por sevillanas, lugar en el que figurará para la historia. Y nosotros lo recordaremos feria tras feria.

domingo, 14 de abril de 2013

El número 57 de la Calle San Vicente.



Paseando por la Calle San Vicente, me llamó la atención esta simétrica fachada del edificio que ocupa el número 57 de la  misma esquina con Calle Pascual de Gayangos.

Es un edifico de viviendas cuyo único dato del que dispongo es que se construyó en el año 1965 según consta el el Catastro.


La fachada es mu simple con un balconada en el centro sobre la puerta principal y dos pequeños balcones a ambos lados. Estos últimos prescinden de la reja de hierro y apuestan por pilares pétreos en forma de columnas. Tienen forma circular.


El conjunto arquitectónico está completado con unos relieves. Los del balcón central confunden elementos humanos con elementos mitológicos (dragones, grandes serpientes, águilas, leones...). Los de los balcones laterales son un poco más dulces a la vista, con querubines alrededor de una cabeza humana.

sábado, 13 de abril de 2013

San José, en la Calle Teodosio.




Si obviáramos cada uno de los retablos cerámicos que la ciudad de Sevilla ha dedicado a cada uno de sus Cristos y de sus Vírgenes, la figura de San José es una de las más reclamadas por estos pequeños altares callejeros de nuestra ciudad como ya hemos visto en ocasiones anteriores.

Esta imagen de hoy está situada en el número 58 de la Calle Teodosio, en plena collación de San Vicente y fue pintada, según podemos ver en la firma, por el artista Antonio Hornillo Pérez a mediados del siglo pasado. Fue elaborada en los hornos de Cerámicas Santa Ana.

viernes, 12 de abril de 2013

Venus desnuda.



En un pequeño parque entre urbanizaciones de viviendas de la Avenida de Ramón y Cajal nos encontramos esta estatua que glosa la belleza del cuerpo de una mujer desnuda.
Tengo que decir que no he encontrado información alguna sobre su autor, su significado o su nombre, pero lo que sí podemos decir es que los vándalos ya han hecho de las suyas añadiendo pintura negra en la zona púbica y en los pezones de la venus.
Si alguien conoce algo más sobre dicha estatua, sería bueno que lo compartiera con todos. Muchas gracias.

jueves, 11 de abril de 2013

La Virgen de la Granada, en La Iglesia de San Lorenzo.



En una de las paredes de la nave de la epístola de la Iglesia de San Lorenzo nos encontramos con este pequeño retablo dedicado a la Virgen de la Granada, una advocación mariana muy extendida por la provincia de Sevilla y por las tierras extremeñas, advocación que fue implantando las tropas castellanas al mando del Rey San Fernando por allí por donde iban conquistando. de hecho cercanas a Sevilla tenemos implantada fuertemente esta advocación mariana en poblaciones como Benacazón, la Puebla del Río, Guillena o Llerena , entre otras.


La imagen que podemos ver en San Lorenzo nació de las gubias y manos del escultor flamenco Roque de Balduque, nacido en la ciudad de Bolduque, capital del Brabante Septentrional (actual sur de Holanda).
Casado con Isabel de Balduq y con un hijo varón se afincó en Sevilla en 1534, aunque solo hay actividad documentada en la ciudad desde 1554. Para entonces Roque de Bolduque aporta los nuevos conceptos artísticos italianos y flamencos que conoce gracias a sus viajes por el continente mientras trabajaba en la decoración de la Sala del Cabildo Bajo de la Casa consistorial de Sevilla.
A partir de diciembre de 1554, Balduque inició una importante serie de imágenes y retablos para diferentes parroquias sevillanas.
Tras instalarse definitivamente en nuestra ciudad, en la collación de la Magdalena, Roque Balduque falleció en el mes de febrero de 1561.


La Virgen de la Granada, como podemos ver en las imágenes porta en su mano derecha una granada mientras que con la izquierda sostiene al niño en su brazo.