jueves, 22 de junio de 2023

La iglesia de la Misericordia (3): la fachada y los retablos cerámicos de la Virgen de Guadalupe de Úbeda y de la Virgen del Mar.




La fachada principal de la iglesia se encuentra en la calle que lleva el mimo nombre del templo, calle Misericordia, justo en la zona que se abre hacia la plaza de Zurbarán. 

Existen enormes dificultades para datar la fecha de la fachada de la iglesia porque han sido innumerables las obras que ha sufrido, muchas de ellas no documentadas, modificando sustancialmente el proyecto original, circunstancias que dificultan esta tarea.

Desde el punto de vista artístico-arquitectónico sólo debemos tener en cuenta que está configurada por un vano adintelado flanqueado por pilastras y rematado por un pequeño ático. Esta puerta se abre en la nave del evangelio. En la fachada encontramos dos retablos cerámicos de gran importancia para el templo.


Este primer retablo cerámico se encuentra en la parte de la derecha en la fachada de la Iglesia de la Misericordia. En él se muestra a la Virgen de Guadalupe de Úbeda. El panel central se inserta en una hornacina figurada. En la parte inferior figura el siguiente rótulo: "1970 -1983 Virgen de Guadalupe".


La Hermandad de la Virgen de Guadalupe se funda en 1970, tras pasar por varios templos, en 1973 se asienta definitivamente en la iglesia de la Misericordia. Esta pieza se dispuso para conmemorar el décimo aniversario de su asentamiento en el templo.

Este retablo fue realizada por Antonio Martínez Adorna en 1984 en la fábrica de cerámica Santa Ana.


Al otro lado de la portada principal se encuentra el retablo cerámico dedicado a la Virgen del Mar, patrona de la ciudad de Almería, que tiene en el interior un retablo dedicado del que hablaremos más adelante.

En el mosaico puede contemplarse la imagen de la Virgen del Mar y el niño Jesús con las coronas de su coronación (1951), rodeados de una colorista orla adornada con motivos marinos: remos, redes, peces, tritones, estrellas y caballitos de mar, conchas y al fondo la Alcazaba y la Giralda, así como los escudos de Almería y Sevilla.



miércoles, 21 de junio de 2023

La iglesia de la Misericordia (2): una breve historia de la iglesia.

 


La iglesia de la Misericordia está situada en el número 6 de la calle que lleva el mismo nombre en honor a la iglesia y, sobre todo, del antiguo Hospital de la Misericordia. 

Aunque la iglesia nació como católica y así se levantó y se decoró, en la actualidad sirve de reunión para los ortodoxos de rito rumano que celebran su eucaristía los domingos por la mañana, momento que hay que aprovechar para poder ver la iglesia. 

Después de esta introducción poniendo en valor el momento actual uso del edificio pasemos a conocer su historia. Quien mejor nos lo explica es Antonio J. Albardonero Freire en su estudio "La iglesia nueva del Hospital de la Misericordia. Un proyecto de Antonio Maeda con importantes colaboraciones (1595-1606)". Esto dice:

La empresa constructiva de la iglesia comenzó con la adquisición a tributo perpetuo del edificio contiguo a la casa que había sido el Hospital de la Concepción, el cual fue sacado a subasta anunciada por el pregonero Cristóbal de Carmona en 1594.

No sería hasta el año siguiente cuando se trató en el cabildo de la Hermandad de la Misericordia la necesidad de construir la nueva iglesia, para ello nombraron comisión que buscara arquitecto entre los mejores y más expertos de la ciudad. En concreto las condiciones dadas a la comisión fueron las siguientes "procuren aver toda las trazas de los mejores maestros y mas espertos en que anse por thomar la que mejor pareciere para el edificio de la yglesia". 

Pocos días después la comisión presentó al cabildo como candidato a Asensio de Maeda, la elección no debió resultar difícil pues entonces era el maestro más destacado del momento y desempeñaba el cargo de maestro mayor del arzobispado y de la catedral. 


Cumpliendo con el encargo, el arquitecto presentó el 25 de julio de 1595 un proyecto que el escribano del cabildo describió del siguiente modo "la iglesia que traxo traçada es de [desde] el altar de santa barbara [existente en la capilla vieja] para adelante anzia el hospital comprado, se le den treinta baras de largo que son nobenta pies y se le de el ancho que convenga conforme a este largo y honze baras de largo que quedan sean para recivimiento". En la sesión se solicitó al cabildo que diera su parecer y liquidase al maestro los honorarios del proyecto, la cantidad fue generosa: 8.000 maravedís que son los veinte escudos de oro que refiere el mismo documento.

Definitivamente la hermandad acordó aprobar el proyecto de Maeda en el primer cabildo de septiembre de ese año: "En este cavildo se acordo que se haga la yglesia que se a de hazer nueva en este hospital a la traça y modelo que dará Asençio de Maheda maestro mayor como lo a platicado el señor padre mayor en el hospital" y de forma consecutiva se comenzaron a dar las ordenes para que la comisión de la obra de la iglesia acordara con los alfareros la fabricación y entrega de los ladrillos necesarios y en el mes de mayo de 1596 solicitaron a los caleros el suministro de cal para los cimientos y reclamaron los ladrillos ya en su día apalabrados.



No sabemos por que razón, seguramente de índole económica, las obras se atrasaron y dos años después en el mes de junio de 1598 se acordó que debía nombrarse una nueva comisión gestora para comenzar a construir la nueva iglesia, pues según se dijo en el cabildo de la hermandad tenían el solar oportuno que, además, por ser a tributo estaba ocasionando unos gastos no aprovechados mientras no edificaran el templo. El cabildo pidió el preceptivo consentimiento de la comisión económica que lo concedió, en contra de lo que posiblemente ocurrió en 1596, cuando las obras no pudieron continuarse debido a la falta de recursos. 

Definitivamente el cabildo de la Hermandad acordó el 5 de julio de 1598 el comienzo de las obras, a las que se asignaron mil ducados, que después fueron 377.950 maravedís anuales de las rentas de la casa y también se nombró la comisión presidida por el sacerdote Tomás Gómez, la cual se encargó de comprar los materiales y reunir los efectivos necesarios para su continuidad. La comisión de la obra de la iglesia debió constituirse de inmediato pues en las actas del cabildo de la hermandad del 2 de agosto se pude leer: "[...] y en quanto a la traça y orden de el edificio se cometio a los dichos señores padre mayor y thomas gomez y a los señores licenciado hortiz de pineda y juan ponçe de leon y francisco de sama clerigo y doctor urban perez de bibero para que hagan y ordenen lo que mas convenga". 

La documentación conserva noticias sobre la organización económica de la obra, pero nada posee sobre la organización del trabajo a excepción de una liquidación de haberes al entonces aparejador de la Lonja Alonso de Vandelvira (1544 - ha. 1626/27).


No sabemos a que se debió la necesidad de buscar un arquitecto, que según consta en la documentación realizó unas trazas, pues sólo hacía tres años que Maeda le había entregado unos planos y maqueta para la obra iglesia que entonces pensaban ya construir, es posible que el edificio proyectado por el granadino Maeda no fuera del todo satisfactorio, quizá por el coste o por no ajustarse a los gustos de los capitulares, aunque también cabe la posibilidad de que la referencia de las trazas de Vandelvira sólo sea una mención genérica, y en él la comisión sólo buscara un maestro mayor que dirigiera la obra o rectificase ciertos aspectos menores del proyecto de Maeda. 

Sobre el maestro Vandelvira en la documentación tan sólo recoge: "3.400 maravedis que pago a alonso de Elvira aparejador de la obra de la lonxa por la trasa y modelo que dio de la obra de la yglessia que se avia de hazer en el hospital de la consepcion y de los pago por horden del señor padre mavor de dicho año". En esta referencia se le piden unas trazas, ahora bien, no sabemos su alcance, no obstante ante esta noticia debemos replantearnos la autoría del proyecto, aunque es cierto que la iglesia que ha llegado a nuestros días responde a las medidas dadas en la documentación sobre el proyecto de Maeda, y además parece que la cuantía cobrada por Vandelvira es menor al cuarenta por ciento de lo cobrado por Maeda, esta diferencia en el importe quizá sea indicio de la actividad de Vandelvira, posiblemente una modificación de algunos aspectos o de la decoración del edificio proyectado por el primero. 

Por tanto ante los datos que actualmente conocemos nos inclinamos a sostener que la autoría es de Maeda con la posterior colaboración de Vandelvira, al que el mismo escribano del cabildo del hospital sólo lo califica como aparejador de la obra de la Lonja, luego un profesional de menor relevancia que la del primer arquitecto Asensio.


La iglesia posee planta y un pequeño presbiterio rectangular. Todo el edificio constituye una estructura espacial articulada por el orden toscano, y conectado con un sencillo entablamento moldurado que circunda todo el perímetro. 

Consta de tres naves de cinco tramos, compartimentada longitudinalmente por medio de arcos de medio punto algo rebajados que apean sobre columnas toscanas de mármol blanco. La nave central es más elevada que las laterales y cubierta por una bóveda de medio cañón con lunetos que recogen ventanas termales; el cuerpo intermedio tiene en cada uno de los cinco tramos, separados con pilastras esquemáticas y de poco relieve, una ventana que abría desde la tribuna hacia la nave central de la que sólo queda la elaborada celosía del siglo XVIII, las ventanas en la actualidad están cegadas y de ellas no nos consta ninguna molduración. En especial destaca el cuerpo bajo por una insólita arcada de cinco arcos por lado. 

En este, por primera vez se usó el arco sobre columnas en un espacio litúrgico en la ciudad de la Edad Moderna, eran columnas toscanas de mármol blanco. Asimismo las naves laterales están cubiertas por bóvedas rebajadas de aristas sin arcos, ni pilastras en el muro, que señalen los tramos. En los muros y bóvedas de las tres naves hay una decoración con sencillas cartelas geométricas al gusto manieristas y sobre las columnas en la nave principal continúan unas pilastras en el cuerpo medio.

Resulta significativo y hay que hacerlo notar que las ocho columnas que necesitaron para levantar el edificio se compraron seis al Hospital de las Cinco Llagas procedentes probablemente de las canteras de Estremoz en Portugal' y otras dos a distintos particulares, pues bien en su ubicación las dos que no pertenecen al grupo mayoritario no están colocadas al pie de la iglesia como le correspondería por su menor importancia litúrgica, antes bien se dispusieron en la fila más próxima al altar. Este particular es muestra de que el espacio que más interesaba cuidar a los hermanos era aquel que se abría a la calle, de modo que desde la puerta la percepción espacial fuera uniforme en las columnas, pues al entrar se ven directamente las dos últimas filas de soportes de mármol del templo, por esta razón desplazaron las columnas que no hacían juego a un lugar inusual por el rango ceremonial, el que está más próximo al altar, y con ello consiguieron ocultar la diferencia con el resto del conjunto a los visitantes que entraban desde la calle. 


No debemos insistir por ahora en las consideraciones descriptivas para las que la iglesia además es de estructura sencilla y no es la más rica en elementos decorativos, salvo las cartelas geométricas de yeso que tiene en las claves de cada tramo de bóveda de todas las naves, en las que quizá se pueda adivinar la colaboración de Alonso de Vandelvira. 

Tampoco nos detendremos de momento en el enriquecimiento posterior con bienes muebles y con los retablos de Bernardo Simón de Pineda pues se aparta del periodo en que se realizó el templo. 

Por el contrario debemos insistir en la importancia que la organización tipológica tuvo pues por primera vez Asensio de Maeda la utilizó en un espacio de culto en Sevilla, tipología que tuvo gran éxito después en otros templos: se reprodujo el modelo con variantes en la iglesia hoy muy transformada del antiguo colegio de San Gregorio de los Ingleses (fundado en 1592) en la calle Alfonso XII; en la del convento de San Benito (1610-1612) de Juan de Oviedo sobre inusuales columnas dóricas pareadas o en la del hospital de Nuestra Señora de la Paz (1611-1613) de Andrés de Oviedo 16 También se utilizó en la obra civil del apeadero de los Reales Alcázar (1607-1609) de Vermondo Resta que pese a ser un espacio de tránsito de coches fue concebido como un espacio muy cuidado de aspecto basilical levantado sobre columnas duplicadas. 

Estos interiores sobre columnas monolíticas de mármol se adoptó en muchos templos, como en el hoy desaparecido del antiguo colegio de San Patricio de los Irlandeses (o de los Chiquitos), fundado en 1614 en la actual calle de Jesús del Gran Poder!; o en la iglesia de Santa María la Blanca y más tarde en las parroquias de la O en Triana, en San Nicolás de Bari, en San Roque o en la iglesia del Buen Suceso del antiguo hospital de los hermanos obregones. Estos edificios son muestra del éxito de esta tipología a la vez que las columnas también fueron adoptadas a nuevos usos en distintas partes en templos de la ciudad, como fueron el apeo de coros, y el soporte de pórticos en los atrios conventuales como ocurre en el templo del antiguo convento de San Antonio Abad de la calle Alfonso XII.


En el proyecto de la iglesia de la Misericordia, Asensio de Maeda demostró también su enorme libertad al realizar una arquitectura con gran singularidad constructiva al levantar una creación diáfana que pese a tener una arquitectura sobria se manifiesta como una iglesia muy armónica que convenció a otros arquitectos y sirvió de ejemplo para la definición e imitación tipológica.

Por último, sobre el edificio de la iglesia de la Misericordia sólo nos queda por considerar la portada de la iglesia que es muy sencilla, y sobre ella podemos decir que es difícil fecharla y determinar las reformas que pudieron alterar el estado primigenio, sólo debemos tener en cuenta que está configurada por un vano adintelado flanqueado por pilastras y rematado por un pequeño ático; esta puerta se abre en la nave del evangelio.


Bibliografía: "La iglesia nueva del Hospital de la Misericordia. Un proyecto de Antonio Maeda con importantes colaboraciones (1595-1606)", de Antonio J. Albardonero Freire.

martes, 20 de junio de 2023

La iglesia de la Misericordia (1): una breve historia del Hospital de la Misericordia.



A los pies del templo encontramos esta relación de donantes del antiguo hospital,
presidida por una imagen de María Auxiliadora.

La historia del Hospital de la Misericordia y su posterior iglesia es amplia y está documentada en el estudio "La iglesia nueva del Hospital de la Misericordia. Un proyecto de Antonio Maeda con importantes colaboraciones (1595-1606)", de Antonio J. Albardonero Freire. Esto nos dice:

La fundación de la asociación que generó el Hospital de la Misericordia tuvo lugar en el mes de mayo de 1476, a instancias de Antón Ruiz, capellán de don Pedro Enríquez Adelantado Mayor de Andalucía, con la intención de velar por los pobres y en especial por las huérfanas doncellas. 

En los momentos fundacionales contó con la asistencia de su confesor Juan Rodríguez de la Torre, notario apostólico y párroco de Omnium Sanctórum, y para financiar sus actividades solicitaron al provisor del arzobispado don Pedro Solís licencia para pedir limosnas, otorgándole primero permiso para hacerlo en las parroquias de Santa Marina, Omnium Sanctórum y San Gil, pero era tan poco lo recaudado que solicitaron y consiguieron les ampliara la licencia al resto de la ciudad. Con el aumento de las cuestaciones los fundadores pensaron en constituirse en hermandad, y pronto lo hicieron siguiendo las reglas concebidas por el franciscano maestro fray Andrés las cuales fueron aprobadas por el provisor del arzobispado don Pedro Solís. 

En los primeros años los hermanos se reunían en una casa pequeña del barrio de Santa Marina que el propio Antón Ruiz había cedido. La sede definitiva tuvo su origen el 17 de octubre de 1482 cuando Ana Fernández donó al padre mayor Antón García Chapinero su "casa palacio, fuente e noria" para que sirviera de sede a la Hermandad; la escritura de donación a la hermandad se realizó ante el escribano Bartolomé Sánchez Porras. A este primitivo edificio la Hermandad unió por compra los solares con los que lindaba, el del antiguo Hospital de los Angeles y el de la Concepción, tras la reducción hospitalaria decretada en 1587 por el cardenal Rodrigo de Castro. 

El último de ellos era del Hospital del Amor de Dios y fue el destinado a edificar la nueva iglesia a partir de 1595.

El Hospital de la Misericordia del siglo XVI anterior a la ampliación del solar, con los hospitales vecinos, lo conocemos por un informe realizado por Alonso de Tescareño y Julio Felipe alarifes, en 1585. Sabemos que con la renovación de los edificios comenzada a principios del año 1564, se convirtió en una casa grande ordenada entorno a dos patios. En el primero estaba la capilla y algunos otros altares en las galerías y en la planta alta de este patio había almacenes para guardar lana, lienzos, y manufacturas de metales y madera destinados a donarlos como ajuares después de ser expuestos en la catedral de Sevilla el Jueves y Viernes Santo de cada año. La capilla era de una sola nave con sacristía y estaba situada en el primer patio, en el lugar que está detrás del actual retablo mayor. En el segundo patio estaba la sala de cabildo y en la parte superior el granero. Completaba el hospital la vivienda y patinillo del casero donde se hizo un pozo en 1567. En total, en el informe que estamos siguiendo de 1585 los alarifes declaran que la finca medía cuarenta y dos varas (33.5 m) de largo y treinta varas (25 m) de ancho. 

La cofradía sabemos que se componía de cuarenta hermanos legos y diez clérigos, y el acceso a la misma estaba restringido a los hijos o parientes allegados de los que ocupaban una plaza o "vela" como se denominaba entre los cofrades. Fruto de esta peculiar forma de ingreso endogámico en la Hermandad las sagas familiares nobles perduraron en la casa durante siglos, como los Jacome, Ponce de León, Tello de Guzmán, etc. Por su condición social los hermanos estaban asimismo vinculados con cargos eclesiásticos y administrativos, pertenecientes a instituciones relevantes y ordenes militares. 

La actividad primordial a la que estuvo ligada esta hermandad fue administrar los bienes de su patrimonio y con las rentas que obtenían dotar doncellas pobres para el matrimonio; a finales del siglo XVII Ortiz de Zúñiga dejó escrito que el total de las rentas que repartían entre los necesitados eran de setenta mil ducados al año, con los que también financiaban otras actividades menores como fue el rescate de cautivos, ejecutaban últimas voluntades que se le encomendaban en las herencias, financiaban entierros y asumían la administración de capellanías o el reparto de limosnas. A causa de estas actividades la Hermandad generó una riquísima documentación administrativa y con información social que todavía no ha sido plenamente estudiada. Los cargos de gobierno de la hermandad eran elegidos cada año y entre ellos los dos más relevantes era el de padre mayor y mayordomo. Este último gestionaba el volumen importante de propiedades y respondía de las cuentas anuales ante los hermanos y cada dos años ante el visitador general del arzobispado. El padre mayor representaba la casa y presidía los cabildos que tenían un papel decisivo en la actividad benefactora del hospital de la Misericordia. Desde 1686 la casa de la Misericordia tuvo a su cargo el patronato y administración del hospital del Cristo de los Dolores, conocido como del Pozo Santo destinado a mujeres impedidas e incurables. Desde 1836 pasó a depender de la Junta Municipal de Beneficencia, hasta ese año llegó con unos recursos mermados y con un número reducido de hermanos a causa de las exigentes reglas que tenían que cumplir.

Además de organizarse como hermandad y buscar financiación para dotar los medios suficientes con los que realizar sus fines, también tuvieron la necesidad de crear un emblema de identidad para sus posesiones, sobre este particular nos ha llegado un interesante acta que recoge el acuerdo para la creación del símbolo de la hermandad

"Este cabildo propuso el señor padre mayor y otros cofrades que seria cosa conveniente que las casas que este ospital tiene en esta çiudad se sañalasen poniendo en cada una un azulejo con la ynsignia que fuese neszesario para que se conosciesen y tubiesen noticia dellas las pudiesen hallar sin dificultad los mayordomos y los demas hermanos... acordaron de conformidad de todos que se pongan las dichas señales y el orden que en ello a de aver y la traça de la señal que se a de poner se rremitio a la comision de hazienda y lo que alli se acordare se execute", esta noticia es prueba de que hasta entonces la asociación no contaba con un símbolo propio, y muy probablemente entonces se creo el emblema que hoy se puede reconocer en algunos de los dados, que a modo de cimacio, están sobre las columnas del patio del hospital, es una cruz de tosco madero acompañado de otros símbolos de la pasión: el hisopo y la lanza. 

Una versión simplificada de este emblema se ve en los retablos, atribuidos a Bernardo Simón de Pineda, de la Virgen de la Alegría (antigua de la Misericordia) y de Santa Bárbara situados en el frente de las naves laterales de la iglesia donde podemos ver el escudo de la tosca cruz sobre fondo marrón, situado encima de la hornacina principal de cada uno de ellos.

El hospital de la Misericordia pese a ocupar la casa cedida por Ana Fernández en 1482, no fue reconstruido hasta el siglo siguiente completamente. Las primeras obras para reformar la casa comenzaron el 28 de febrero de 1564 prolongándose tres años, la actividad constructiva generó unos abundante apuntes contables. Entonces se construyó entre otras estancias el cabildo nuevo.



Hasta tres décadas después de comenzar la renovación del edifico la Hermandad de la Misericordia no decidió construir una nueva iglesia para sustituir la antigua capilla que radicaba en el primer patio, en la que se veneraba como en la iglesia actual la Virgen de la Misericordia y a Santa Bárbara. El minucioso registro de los acuerdos y la contabilidad seguida en el hospital nos permite conocer todo el proceso constructivo desde el principio, pues nos consta la compra de un solar contiguo que había sido hospital de la Concepción y Sangre de Cristo hasta 1587, ya clausurado durante la reducción hospitalaria decretada por el cardenal don Rodrigo de Castro. 

Las noticias de la edificación de la nueva iglesia son muy abundantes, documentan la práctica totalidad del proceso, y terminan con referencias a la ceremonia inaugural, tal como se puede leer en las actas de los acuerdos tomados para organizar los actos de la consagración del altar y traslación del Santísimo a la nueva iglesia. Con este motivo cursaron invitación al arzobispo Cardenal don Fernando Niño de Guevara para que presidiera la consagración del edificio el día de la fiesta de Todos los Santos del año 1606.


Bibliografía: "La iglesia nueva del Hospital de la Misericordia. Un proyecto de Antonio Maeda con importantes colaboraciones (1595-1606)", de Antonio J. Albardonero Freire.

jueves, 15 de junio de 2023

Curioso retablo cerámico de la Inmaculada.



Este retablo cerámico dedicado a la Inmaculada Concepción se encuentra en plano barrio de Santa Cruz, en la calle Mezquita que es esa estrecha callejuela que une la Plaza de los Refinadores y la Plaza de Santa Cruz. A mitad de la calle hay un ensanche justo delante del número 5 de la misma.

Pues bien, en la pared lateral del edificio del número 3, a la altura de un tercer piso podemos ver este curioso azulejo concepcionista en tonos azules propios de la Inmaculada Concepción.

Tiene forma cónica y en su parte superior existe una cartela con el nombre de la citada imagen virginal en el que se puede intuir afinando mucho la vista un AVE MARÍA. Tanto su forma cónica como la altura en la que está situada este conjunto de azulejos llaman la atención a la vez que, para los distraídos les puede pasar desapercibido. Si alguna vez pasan por la calle Mezquita no duden en mirar al cielo para contemplar tan raro espécimen retablístico.

Creemos que es una copia (no exacta) del cuadro "Inmaculada Concepción de Aranjuez" que se puede ver en el Museo del Prado.




Inmaculada Concepción de Aranjuez.
Bartolomé Esteban Murillo.
Museo del Prado. Madrid.


sábado, 3 de junio de 2023

La iglesia de San Juan de la Palma (24): la lápida de Rumaykiyya.



En el Museo Arqueológico de Sevilla podemos apreciar esta pieza que vemos arriba. Se trata de una lápida epigrafiada de mármol blanco, está señalada con la referencia CE00252 y mide 47 centímetro de alto por 87 centímetros de ancho.

Esta placa marmórea lleva el nombre de "lápida de Rumaykiyya", está escrita en escritura cúfica, tiene carácter conmemorativo y está fechada en el año 1085, a finales del siglo XI de nuestra era, durante el Reino Taifa de Isbiliya. Rumaykiyya, esclava que se había convertido en esposa y favorita del rey taifa de Sevilla al-Mutamid, encarga la construcción de un alminar para la mezquita que existiría donde actualmente se encuentra la iglesia de San Juan de la Palma en SevillaEl texto dice lo siguiente:

"En el nombre de Alláh, el clemente, el misericordioso. 

La bendición de Alláh (sea) sobre Mahoma, sello de los profetas. 

Mandó la Señora Augusta, madre de Ar-Raxid Abú-L-Hoseyn, Obaydo-L-Lálu, 

hijo de Al-Motamid a Lay-L-Láh al-Muyyed-Bi-Nassri-L-Lalu, Abú-L-Quasim

Mohámmad-Ben-Abbad (perpetúe Alláh su poderío y la gloria de ambos)

levantar este alminar en su mezquita (consérvela Alláh), esperando recompensas abundantes.

Acabóse con la ayuda de Alláh, bajo la inspección del visir,  Al-Kátib-al-Amir Abú-L-Quasim,

Ben-Battah (que Alláh le sea propicio).

Y esto fué en la luna de Xaaban del año cuatrocientos setenta y ocho".

¿Por qué traemos esta inscripción para hablar de la iglesia de San Juan de la Palma? La respuesta es sencilla: es una pieza que se encontró en dicho templo de la calle Feria donde estuvo colocada hasta el año 1868.

Debemos recordar que San Juan de la Palma fue uno de los templos parroquiales con los que contó Sevilla tras la conquista castellana en 1248. Siendo de estructura mudéjar se cree que pudo levantarse sobre la mezquita que menciona la inscripción, relacionada, por su entorno, con el palacio abbadita de Al-Mukarram de Al-Mutamid

Los hallazgos casuales, las fuentes y esta excepcional placa avalan esta hipótesis que sitúan al sector dentro de la emotiva historia protagonizada entre el monarca taifa y su consorte Rumaykiyya.

Pero ya que ha salido este nombre, debemos preguntarnos ¿quién fue Rumaykiyya? A la muerte de al-Mutaḍid, el 27 de febrero de 1069, al-Mutamid accedió a su propio reinado, en Sevilla, la capital de su taifa. Era ya entonces, antes de alcanzar la treintena, un hombre muy culto y apasionado por la poesía. 

En su gobierno había sido su mano derecha Ibn cAmmār, oriundo de una alquería próxima, hábil poeta y ambicioso personaje que acabó traicionándole; juntos conocieron allí a la esclava Rumaykiyya, con la que se casó al-Mutamid, dándole el nombre de Itimād, derivado del de Mutamid, y el título de “Gran Señora” (al-Sayyida al-kubrà), que sobresalió en aquel escenario lírico del que pronto se apoderó la leyenda. La intensa aureola poética de la corte sevillana se traspasó a varios de sus protagonistas, empezando por el mismo rey al-Mutamid y por Rumaykiyya.

Cuenta la leyenda que paseando un día a orillas del Guadalquivir con su amigo Ibn Ammar, jugaban a improvisar poemas, entretenimiento extremadamente popular en la sociedad andalusí de la época. Al levantarse una ligera brisa sobre el río, dijo al-Mutamid:

"El viento tejiendo lorigas en las aguas".

Ante lo cual esperaba la respuesta de su compañero. Sin embargo, Ibn Ammar no tuvo tiempo de responder, puesto que ambos oyeron una voz femenina que completaba la rima:

"¡Qué coraza si se helaran!".

La voz correspondía a una muchacha escondida tras los juncos. Era una joven bellísima llamada Rumaikiyya, esclava de un arriero. Al-Mutamid quedó inmediatamente enamorado, la llevó a su palacio y la hizo su esposa, tomando el nombre de Itimad. Cuando al-Mutamid fue depuesto, Rumaikiyya partió con él al exilio, junto a otros miembros de su familia.

La relación entre al-Mutámid y Rumaikiyya fue la fuente de numerosas historias, como la que aparece en el "Libro de los ejemplos del Conde Lucanor y de Patronio", cuento XXX, "De lo que aconteció al rey Abenabed de Sevilla con su mujer, Ramaiquía", obra del Infante Don Juan Manuel.

viernes, 2 de junio de 2023

La iglesia de San Juan de la Palma (23): El Cristo de la Ventana.



En la Calle Feria, en una ventana situada junto a la portada principal de la iglesia de San Juan de la Palma que forma parte de las dependencias de la misma podemos ver una imagen de Cristo bajo la advocación de Jesús de los Afligidos.

Como os decía, la imagen se puede ver a través de los cristales de la ventana, circunstancia por la cual la foto no tiene toda la nitidez que debiera. Por este hecho es conocido también como el "Señor de la Ventana", aunque entre los mayores también se le conoce como "Cristo de Regina" por provenir del Convento de Regina, donde también se exponía hacia la calle y estaba situado muy cerca de San Juan de la Palma.


La imagen representa el momento del ultraje de Cristo, en el que Jesús, azotado y coronado de espinas, recibe sentado el escarnio de sus verdugos, de forma similar al titular de la sevillana Hermandad de San Esteban con el Cristo del Buen Viaje.

Clausurado el cenobio, la imagen pasa a la Iglesia de San Juan de la Palma donde es destruida en 1936 y reemplazada por la actual, probablemente, por obra del imaginero José Sanjuán Navarro. Según parece, el autor pudo inspirarse en la talla primitiva para labrar la actual.

De gran devoción, antiguamente se celebraron quinarios en su honor en San Juan de la Palma, como así se recoge en el archivo municipal, datada a mediados del siglo XIX. El quinario se desarrolló hasta los años sesenta, sin el boato de aquellos, aunque no se movía la imagen de su sitio habitual, sino que se realizaban estos actos ante un lienzo que se conservaba durante el resto del año en la sacristía de San Juan de la Palma.

jueves, 1 de junio de 2023

La iglesia de San Juan de la Palma (22): otros retablos cerámicos.

 


En la fachada principal de San Juan de la Palma, sobre la puerta de la casa de la Hermandad de la Amargura podemos ver este retablo cerámico dedicado a la Inmaculada. Fue elaborado en la Fábrica de Remos Rejano por Pedro Borrego Bocanegra a principios del siglo XX. Se encuentra en mal estado con grave riesgo de dañarse más.


Este retablo de Santa Ángela está situado en el compás de entrada a la iglesia. Fue realizado en 2003 por Alfonso Carlos Orce Villar.

Sobre la fachada lateral del templo  que da a la calle San Juan de la Palma nos encontramos con los retablos cerámicos de Nuestra Señora de la Cabeza y de la Virgen de Montemayor, las dos advocaciones que tienen su capilla, la primera, y su retablo, la segunda, dentro del templo de San Juan de la Palma.