Sobre la fachada del Restaurante Sevilla II en la concurrida Calle Marqués de Paradas nos encontramos con unos azulejos con escenas típicamente sevillanas. Por un lado el río Guadalquivir, su ribera, sus barcazas, la Torre del Oro e, incluso, se vislumbra la Giralda a lo lejos.
¿Acaso mentía el gran Silvio Fernández Melgarejo cuando decía que "Sevilla no tiene que demostrar que es la ciudad más bonita del mundo"? Así es Sevilla, un lugar que enamora por sus rincones únicos, piedras antiguas y cantes hondos que se mezclan entre antiquísimos palacios reales y soleadas alamedas, una ciudad que se mece sobre las plateadas aguas del Guadalquivir y es acunada por un cielo tan luminosamente azul que merece escribirle los versos más bellos del mundo.
martes, 14 de mayo de 2013
lunes, 13 de mayo de 2013
Capilla de Nuestra Señora de las Mercedes, en la Puerta Real.
La Virgen de la Merced o de las Mercedes fue siempre devoción de gran afecto y veneración para los sevillanos, por el heroísmo de caridad que predicaban los Religiosos de dicha Orden, dedicándose a la Redención de cautivos, siendo testigo esta ciudad de sus obras al presenciar muchas veces el gran número de redimidos en Marruecos, cuyo imperio se hallaba tan próximo a Sevilla, y que con gran aparato eran llevados procesionalmente a la Iglesia Catedral para allí cantar un Te Deum en acción de gracias.
Al Santo Rey Fernando III le seguía en la Reconquista de España una gran muchedumbre de gente, no solo de distintas regiones de la Península sino de algunas otras naciones de Europa; y como San Fernando profesaba tierna devoción a la Madre de Dios, procuró que entre los muchos que le seguían hubiese un grupo de artífices a quienes mandaba hacer imágenes de la Señora, para dejarlas en las iglesias de las ciudades y plazas conquistadas, y las imágenes que vinieron al sitio de Sevilla se hallaban repartidas en el campamento cristiano al cuidado de los Religiosos que le acompañaban para el servicio del culto divino y administración de los Sacramentos; pero repartidas según la devoción particular de cada región; y así la Virgen de la Sede entre los caballeros castellanos, la del Pilar entre los aragoneses, la de la Merced entre los catalanes entre los que se encontraba San Pedro Nolasco con los caballeros y religiosos de la Orden recién fundada.
Generosamente se portó el Rey con todos los que le habían ayudado en la Reconquista, y a San Pedro Nolasco le dio un sitio junto al río Guadalquivir para que fundara un Convento, en el año 1249, que se llamaría de Santa Olalla o Eulalia, en recuerdo de la primitiva Casa de la Orden en Barcelona, haciéndole además donación de una imagen de la Virgen de la Merced; pero dicho Convento fue trasladado en 1251 al lugar que ocuparía durante seis siglos, dentro de los muros de la ciudad y muy próximo a la Puerta de Goles, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced, que vino a ser el Convento Casa-grande de dicha Orden hasta la exclaustración de los Religiosos en el año 1835, edificio que desde 1840 es Museo y academia de Bellas Artes.
En el año 1565 se hicieron reformas en esta Puerta de Goles por orden del asistente de la ciudad, D. Francisco Chacón, señor de Casarrubios, poniéndole de mármol la escalera, se quitó la escultura de Hércules que estaba en la parte alta, y a cada lado de ella se hicieron unas hornacinas; en la derecha se puso en lo alto un lienzo con Ntra. Sra. de la Merced en su pequeño retablo, y en lo bajo un Calvario pequeño; a la izquierda se colocó un cuadro de San Antonio y en la parte baja se hizo un cuarto para el guarda de aquel lugar.
Por esta puerta entró en Sevilla el Rey Felipe II el día 10 de mayo de 1570, haciendo antes el recorrido por entre el río y la Torre del Oro, o sea por los mismos sitios que lo hiciera San Fernando. Desde entonces se llamó la Puerta Real.
Junto a la casa y huerta de Colón había una ermita, y en ella un Cristo Yacente de mucha devoción, donde hacía pocos años se había establecido la hermandad de Nuestra Señora de Villaviciosa, que vino a formar con el Santo Cristo la hermandad del Santo Entierro; y en el año 1.600 la Orden de la Merced hizo un Convenio con la cofradía, determinándose, entre otras condiciones, que las imágenes titulares de esta se colocarían en el altar mayor de la nueva capilla que se labrara, y, en aquel sitio, extramuros de la ciudad, se fundó en 1.601 el Colegio de San Laureano, muy próximo al convento antiguo de los Mercedarios y contiguo a la Puerta Real, para los estudiantes de la Orden de esta Provincia. A los tres años se agregaron a este colegio los Mercedarios Descalzos, pero en 1.607 se acordó, en un Capítulo General, la separación, que se llevó a efecto en 1.611, en que tuvo principio el Real Convento de San José para los Descalzos, que se levantó entre las parroquias de San Nicolás y Santa María la Blanca, primero como Hospedería y desde el año 1.614 como Convento.
En el año 1565 se hicieron reformas en esta Puerta de Goles por orden del asistente de la ciudad, D. Francisco Chacón, señor de Casarrubios, poniéndole de mármol la escalera, se quitó la escultura de Hércules que estaba en la parte alta, y a cada lado de ella se hicieron unas hornacinas; en la derecha se puso en lo alto un lienzo con Ntra. Sra. de la Merced en su pequeño retablo, y en lo bajo un Calvario pequeño; a la izquierda se colocó un cuadro de San Antonio y en la parte baja se hizo un cuarto para el guarda de aquel lugar.
Por esta puerta entró en Sevilla el Rey Felipe II el día 10 de mayo de 1570, haciendo antes el recorrido por entre el río y la Torre del Oro, o sea por los mismos sitios que lo hiciera San Fernando. Desde entonces se llamó la Puerta Real.
Junto a la casa y huerta de Colón había una ermita, y en ella un Cristo Yacente de mucha devoción, donde hacía pocos años se había establecido la hermandad de Nuestra Señora de Villaviciosa, que vino a formar con el Santo Cristo la hermandad del Santo Entierro; y en el año 1.600 la Orden de la Merced hizo un Convenio con la cofradía, determinándose, entre otras condiciones, que las imágenes titulares de esta se colocarían en el altar mayor de la nueva capilla que se labrara, y, en aquel sitio, extramuros de la ciudad, se fundó en 1.601 el Colegio de San Laureano, muy próximo al convento antiguo de los Mercedarios y contiguo a la Puerta Real, para los estudiantes de la Orden de esta Provincia. A los tres años se agregaron a este colegio los Mercedarios Descalzos, pero en 1.607 se acordó, en un Capítulo General, la separación, que se llevó a efecto en 1.611, en que tuvo principio el Real Convento de San José para los Descalzos, que se levantó entre las parroquias de San Nicolás y Santa María la Blanca, primero como Hospedería y desde el año 1.614 como Convento.
Luego, aquella primitiva hornacina debió transformarse en pequeña Capilla dando lugar a la Capilla de las Mercedes, no como hoy la conocemos pues ésta se ha restaurado tras distintas fases de ruina.
(Extracto de la historia publicada por la Hermandad de las Mercedes de la Puerta Real en su web)
domingo, 12 de mayo de 2013
El estanque de los Jardines de las Delicias (3): los bustos romanos.
En el camino que va desde la fuente hacia una de las puertas exteriores nos encontramos con seis bustos que reflejan apersonas vestidas a la moda romana. estos buston no reflejan ninguna personalidad en concreto. Son copias de los bustos que estaban en los jardines del palacio Arzobispal de Umbrete y que fueron traídos a Sevilla.
Cuatro de ellos descansan sobre columnas de mármol blanco y las otras dos sobre pedestales esculpidos sobre piedra blanca. Para mayor información podéis leer este enlace.
sábado, 11 de mayo de 2013
El estanque de los Jardines de las Delicias (2): la fuente.
Del estanque del Jardín de las Delicias se abastece esta pequeña fuente cuyo tamaño tiene poco que ver con el de la pila que debe rellenar, aunque teniendo en cuenta el remanso de paz, soledad y silencio del recinto quizá fue un propósito buscado por los autores de la misma. La boca de la fuente está formada por dos peces que se entrelazan por ambas colas.
La pila de la fuente tiene vida animal porque en ella aparecen algunos pececillos que revolotean alrededor de las pocas plantas acuáticas que allí han brotado.
viernes, 10 de mayo de 2013
El estanque de los Jardines de las Delicias (1): el estanque.
En la zona más meridional del Jardín de las Delicias nos encontramos con uno de los escasos elemento hídricos del conjunto monumental y ecológico: un pequeño estanque de forma rectangular con su correspondiente fuente.
Hoy os presento el estanque que, al servir de cobijo para el agua de riego del jardín, está en alto, a modo de alberca con un pequeño surtidor en el centro que más que alegrar la vista lo que hace es darnos pena por su pequeñez, su fealdad y su soledad ante el medio acuático que lo rodea. Adosada a una de su paredes hay una fuente, de la que hablaremos mañana. El estanque, a ojo de buen cubero, puede tener unos cinco o seis metros de largo por su parte más ancha. Poco menos en su parte más estrecha.
jueves, 9 de mayo de 2013
La Iglesia de San Juan de Rivera.
Como decíamos en la entrada anterior, el Polígono San Pablo, al ser un barrio tan populoso, necesita de varias parroquias para dar servicio religioso a todos los vecinos que lo demanden. Por esta razón tenemos varias iglesias en su interior.
Una de ellas es la Parroquia de San Juan de Rivera sita en la Calle Jerusalem frente a la oficina de Correos.
En 1961 con motivo de una inundación en Polígono de San Pablo, se crean las "casitas bajas" en lo que sería el Barrio C del barrio construyéndose la iglesia de San Juan de Ribera y constituyéndose en 1963 la parroquia de San Juan de Ribera, desmembrándola de la parroquia de San Pablo.
De esta parroquia de san Juan de Ribera se separa en 1966 la de San Ignacio de Loyola, del Barrio D, y la de San Francisco Javier, del también vecino Barrio E, al irse habitando estos otros dos barrios del polígono de San Pablo.
miércoles, 8 de mayo de 2013
La Iglesia de Nuestra Señora del Pilar.
En pleno Polígono de San Pablo, esquina de Calle Soleá con Plaza "El Niño de Vallecas", nos encontramos con esta moderna iglesia que da servicio religioso a los vecinos de este populoso barrio, un barrio en el que en poco menos de 500 metros a la redonda existen otras cuatro iglesias, la de San Pablo, la de San Ignacio de Loyola, la de San Francisco Javier y la de San Juan de Ribera.
Teniendo en cuenta la uniformidad de conceptos y líneas en la construcción de los bloques de viviendas adyacentes, la parroquia rompe con ella utilizando formas más libres y volúmenes menos estructurados y repetitivos.
En el contexto de expansión demográfica de mediados del siglo XX, las autoridades se plantean la posibilidad de crear grandes polígonos de viviendas para satisfacer esta demanda social. La creación del Polígono San Pablo responde a esta necesidad en este momento determinado.
Como quiera que en este momento histórico, el nacional catolicismo dirigía el país, estos bloques de vivienda debían tener su referencia litúrgica concentrada en un templo cercano. Así nació la Parroquia Nuestra señora del Pilar, una parroquia que no hubiera tenido lugar si las circunstancias económicas, sociales y políticas no hubieran sido exactamente estas anteriormente descritas en este momento determinado.
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