domingo, 28 de abril de 2013

Retablo de la Virgen del Sol.



En la esquina de la Calle Virgen del Sol con la Avenida de Ramón y Cajal podemos ver este hermoso retablo cerámico que realizó el pintor Antonio Linares Rodríguez y fue fabricado en un taller particular de la localidad gaditana de Villamartín.

Según una información tomada de Martín C. Palomo García del portal retabloceramico.net:

"Este retablo cerámico se bendijo primitivamente el 24 de Septiembre de 1994 en la fachada de su primera Casa de Hermandad, en calle Ulía, 7, en la Barriada del Plantinar, barrio donde están desde 1989. 

 La Virgen aparece con manto y saya bordados, aunque no los tenía en realidad, según dibujo imaginario de José Manuel Bonilla Cornejo. En el fondo de damasco rojo figuran los símbolos de cuatro letanías (Rosa Mística, Torre de David, Arca de la Alianza y Estrella de la mañana). 

Lo enmarca orla barroca con el escudo de la Hermandad y debajo la leyenda "A.P.M. Nuestra Señora del Sol a los vecinos del Plantinar", en agradecimiento. 

El azulejo fue descubierto por el presidente de la intercomunidad de propietarios de calle Ulía, don Felipe Flores.

El 31 de enero de 1999 trasladan sede y azulejo a las nuevas dependencias en Plaza del Aljarafe, contiguas a la parroquia de San Diego de Alcalá."

sábado, 27 de abril de 2013

La Casa de Santa Ángela de la Cruz.



En el número 5 de la Calle Santa Lucía, muy cerca de la antigua iglesia del mismo nombre, nació María de los Ángeles Martina de la Santísima Trinidad Guerrero González el 30 de Enero de 1846. Sor Ángela, Santa Ángela o, simplemente, Madre Angelita como es conocida entre los sevillanos fue bautizada tres días después en la citada parroquia.
con el paso del tiempo y tras una labor espiritual muy intensa fundó la congregación llamada Instituto de las Hermanas de la Cruz dedicada a ayudar a los pobres y a los enfermos.

lunes, 22 de abril de 2013

Las gárgolas de la Catedral (1): la fachada este.



Hablan los libros de leyendas francesas de la existencia de un ser monstruoso con el aspecto de un dragón que poseía un largo cuello, fuertes mandíbulas y un largo hocico llamado Gargouille.

Dicho monstruo destruía todo aquello que encontraba a su paso gracias a su pestilente aliento y a los chorros de agua que despedía.

La ciudad de Rouen, para aplacar tan nefasto animal, decidió ofrecerle todos los años una ofrenda humana para calmar sus ánimos agresivos. Se elegía un criminal y se le entregaba, si bien el monstruo prefería doncellas.


Corría el año 600 cuando el clérigo Romanus llegó a la ciudad para pactar con el dragón a cambio de que los lugareños aceptaran ser bautizados y erigieran una hermosa iglesia.

Dispuesto a exorcizar a la bestia y equipado con lo necesario fue acompañado junto al dragón. Con la simple señal de la cruz el fiero animal se convirtió en una bestia dócil, y atado con una simple cuerda fue conducido a la plaza de la ciudad. 

Gargouille fue quemado en la hoguera y las llamas consumieron su cuerpo, excepto cabeza y cuello del que surgía su tórrido aliento. Ante tal situación, dichos restos fueron depositados en el tejado del ayuntamiento como recordatorio de las angustiosas jornadas vividas por la población.


Esta leyenda viene a explicar el origen del término “gárgola” como sinónimo de escupir agua y que, con el paso del tiempo, su imagen pasó a las cornisas de las iglesias y de las catedrales medievales.

Asomando desde lo alto de las catedrales donde la vista apenas si alcanza, seres infernales, imágenes dantescas o animales grotescos que parecen surgidos de una mente enfermiza guardan el santo edificio de los males del Maligno. Defensoras pétreas por encargo celestial, las gárgolas atemorizan cualquier intento de profanación del enclave sagrado.

Durante toda la arquitectura de la edad media, y especialmente en las construcciones del arte gótico, las gárgolas son muy frecuentes en las iglesias y catedrales y suelen presentarse realizadas según figuras intencionadamente grotescas que representan hombres, animales, monstruos o demonios.

En la Catedral de Sevilla tenemos muchas y de muy variado aspectos. Las primeras tienen un aspecto acorde con los cánones góticos, las más recientes repiten las líneas impuestas desde el Renacimiento.

En cinco post vamos a poner la imagen de la mayoría de ellas, aunque no todas. Cada día publicaremos una serie de ellas correspondiendo cada grupo a cada una de los lados del edificio catedralicio y el último de la Iglesia del Sagrario.