miércoles, 17 de diciembre de 2014

La Casa de las Flores (2).



En la entrada de la Casa de las Flores nos encontramos con un gran exorno floral y con una decoración típicamente trinare con cerámica del barrio y pequeños faroles de hierro forjado.

Acompañando a la natural decoración, en las paredes nos encontramos con varios diplomas donde se hacen públicos diversos premios conseguido por los vecinos en los anuales concursos adornos de Patios, Balcones y Rejas. Junto a ellos nos encontramos con un azulejo donde el ayuntamiento de la ciudad homenajeó en 1968 a los vecinos del inmueble por su continuo esfuerzo en el exorno del patio.


Finalmente, en la pared de la izquierda, vemos un retablo cerámico con la imagen de la virgen del Carmen y con una leyenda que dice: "Por su trianerismo y para que la Virgen del Carmen bendiga esta Casa de las Flores, verdadera comunidad cristiana y auténtico jardín del barrio. La Hermandad del Carmen del Puente Triana. 16 de Julio de 1968".





martes, 16 de diciembre de 2014

La Casa de las Flores (1).



Paseando por la calle Castilla tuve la oportunidad de conocer la llamada Casa de las Flores. Han sido varias las ocasiones en que pasando por delante de su cancela tuve la intención de entrar pero no se presentó la oportunidad. Hace unos días, un vecino me ofreció pasar y tomar algunas fotos a la vez que me contaba detalles de la misma.


Como son varias las instantáneas que pude conseguir, las voy a dividir en tres partes, la primera para mostrarles la entrada a la misma, la segunda para poner en detalle los retablos cerámicos y cuadros que allí hay expuestos, y la tercera para conocer el interior del famoso corral.


Este corral de vecinos, ahora adecentado y arreglado según las normas urbanísticas modernas, está situado sobre parte del terreno que ocupaba las célebres Reales Almonas de las que hablamos hace unos días. No quedan vestigios de la misma pero sí ha quedado un ríncón puramente trianero donde el silencio es el rey.


jueves, 11 de diciembre de 2014

El Callejón de Las Moradas.



Casi al final de la calle Santa Teresa y muy cercano a la Plaza de Santa Cruz nos encontramos con este rótulo sobre el arco de una cancela estrecha y muy tupida.
La cancela esconde un pasillo estrecho que es uno de los rincones más escondidos del propio Barrio de Sant Cruz.
Este adarve o azucaque no es ni más ni menos que un callejón ciego al que se le dio el nombre de Las Moradas por estar colindante con el Convento de Santa Teresa. "Las Moradas" fue el último libro que escribió Santa Teresa de Jesús en 1577, obra destacada de la mística cristiana y de la prosa del Siglo de Oro.

lunes, 8 de diciembre de 2014

El Besamanos de la Virgen de la Concepción de la Hermandad del Silencio.



En su templo de San Antonio Abad, laHermandad del Silencio celebró un devoto y solemne Besamanos a la Virgen de la Concepción bajo un magno altar donde brillaba espacialmente el Simpecado Concepcionista.
El día de la Inmaculada Concepción es uno de los días grandes de la Hermandad, no en vano los hermanos del Silencio son fervientes defensores de la inmaculada concepción de la Virgen María.





domingo, 7 de diciembre de 2014

Los Tres Reyes Magos de la calle Sierpes.



En el balcón que sobrevuela la famosa Casa Foronda, en la esquina de Sierpes con Sagasta, nos encontramos de nuevo con los tres Reyes Magos con sus alforjas repletas de regalos. Otros años fueron los Papás Noeles los que decoraron este rincón navideño de la calle Sierpes, pero no hay nada como volver a la raíces y acudir a Melchor , Gaspar y Baltasar para dar color a este conocido balcón.



sábado, 6 de diciembre de 2014

La iluminación del Ayuntamiento.



A la espera del día 17 en el que comenzará el ya célebre Mapping en la Plaza de San Francisco, la iluminación de nuestra Casa Consistorial se puede ver por la fachada principal de la Plaza Nueva, plaza donde los artistas callejeros se citan con los sevillanos y visitantes para mostrar sus habilidades y conseguir algunas monedas.





viernes, 5 de diciembre de 2014

La iluminación navideña.



Ya se ha procedido a inaugurar esta tarde la iluminación de Navidad de la ciudad, que permanecerá encendida hasta el 6 de enero en un total de 164 calles y plazas de Sevilla.


La Gerencia de Urbanismo ha instalado la iluminación en 73 calles en el Casco Antiguo, once del distrito Bellavista-La Palmera, 19 de Cerro-Amate, tres de Este-Alcosa-Torreblanca, siete de Los Remedios, siete del Distrito Macarena, cuatro en Nervión, diez en el Sur, otros diez en San Pablo-Santa Justa, ocho en Triana y 12 en el distrito Norte.


Desarrollada por la empresa murciana Elecfes y con un coste de 447.750 euros, igual que el pasado año, la iluminación alcanzará seis calles más, un incremento que es el resultado de reajustes promovidos desde algunos distritos municipales.


Los motivos de mayor espectacularidad son los seleccionados para las calles Sierpes, Tetuán y Velázquez, donde se vuelven a instalar las lámparas de salón que adornaron estas calles hace dos años, aunque ahora incorporan un brazo que recuerda a los motivos de los bajos del Puente de Triana. También habrá otros elementos como las estrellas y flores de pascua, en tres dimensiones, escogidos para calles como Puente y Pellón, Córdoba o Chicarreros.


Además de estos motivos, resaltan especialmente los instalados en la avenida de la Constitución, realizados expresamente para Sevilla, y que en esta ocasión están compuestos por esferas luminosas en tres dimensiones en los laterales y en el centro.


viernes, 28 de noviembre de 2014

Las Reales Almonas.



Sobra la fachada de un edificio de la calle Castilla, entre el Arco de la O y la Casa de las Flores (de la que hablaremos en breve) nos encontramos con este azulejo que marca el lugar donde antaño estaban situadas las Almonas Reales, el lugar abril donde se elaboraba el célebre jabón sevillano.
Desgraciadamente, del edificio original quedan apenas unos restos de ladrillos. La urbanización moderna de la calle Castilla y del Paseo de Nuestra señora de la O convirtió el lugar  en edificios habitables.
Se tienen datos de su existencia desde inicios del siglo XVI cuando el derecho real sobre la fábrica de jabones se cedía a la familia Enríquez de Ribera, familia que no ejercía la tarea empresarial si no que la cedía a unos terceros que a su vez se veían obligados a pagar unas rentas anuales.
Más tarde la fábrica de jabones pasó a ser dirigida por la familia Welser quienes ampliaron las instalaciones para llevar el jabón de Triana a los Países Bajos, Gran Bretaña y América hasta mediados del siglo XVIII cuando la fábrica entró en decadencia.


La familia Welser contó con un aliado impagable a la hora de comercializar el jabón: el río guadalquivir cuya navegabilidad permitía el comercio del producto desde las mismas puertas de la fábrica a cualquier lugar del mundo en un sólo viaje.
Del mismo modo el Guadalquivir era camino de entrada de las materias primas del jabón. Desde el Aljarafe llegaba la grasa sobrante del aceite de oliva y de las marismas del río, más al sur, se traía la barrilla, una hierba que crece en zonas pantanosas y de cuyas cenizas se obtenía la sosa o potasa que se mezclaba con la grasa para darle consistencia al jabón. El perfume se conseguía con otros productos como el almizcle, el ámbar, la menta o la algalia. Para facilitar el trasiego de mercancías, junto a la orilla del río se situaba un muelle de uso exclusivo de la fábrica.

sábado, 22 de noviembre de 2014

La inundación de 1892.



A mitad de la calle Castilla, sobre uno de los muros de carga que soportan el famoso arco que da acceso al antiguo Callejón de la O, hoy llamado Pasaje Párroco Pedro Ramos Lagares, podemos ver el azulejo de arriba.
El propio Ayuntamiento tuvo a bien señalizar el nivel que las aguas del Guadalquivir alcanzaron en aquella famosa inundación del 10 de marzo de 1892 por lo histórico del acontecimiento.
Bien es cierto que la crecida del río se producía en cada estación de lluvias, sin embargo, sólo en contadas ocasiones logró alcanzar tal altura en el barrio de Triana.


viernes, 21 de noviembre de 2014

Accidente tranviario de Nuestra Señora de la O.



Como pueden ver en el azulejo de arriba, en diciembre de 1993 se colocó el mismo sobre la fachada del número 15 de la calle San Jorge para conmemorar el cincuenta aniversario (1943-1993) de un acontecimiento que pudo usar daños irreparables.
Según cuentan las antiguas crónicas de la época, el tranvía número 180 que hacía la ruta a Camas, descarriló al coger la curva de la Plaza del Altozano embistiendo al paso de la Virgen que en esos momento venía por la calle San Jorge, no produciéndose victimas, aunque si cuantiosos daños materiales.


El impacto fue trasero y los daños importantes, sin embargo esto no fue suficiente para que los vecinos pudieran llevar a la Virgen hasta su templo de la calle Castilla. El paso fue recuperado más tarde mientras que la imagen fue llevada a hombros por los trianeros.