jueves, 23 de julio de 2015

El retablo cerámico de Nuestra Señora de los Dolores y Misericordia.



Al otro lado de la puerta de entrada de la Capilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor nos encontramos esta imagen de María Santísima de los Dolores y Misericordia, imagen titular de la Hermandad de Jesús Despojado. Al igual que la imagen de Jesús, ésta también fue realizada por el autor José Jaen.

miércoles, 22 de julio de 2015

El retablo cerámico de Jesús Despojado.



En la fachada de la Capilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor existen dos retablos cerámicos. Hoy vamos a conocer el dedicado a Jesús Despojado, titular de la Hermandad del mismo nombre.
Está situado a la derecha de la entrada y fue realizado por el autor de Mairena del Alcor José Jaen.

martes, 21 de julio de 2015

La Capilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor.



La fachada que vemos pertenece a la Capilla de Nuestra Señora del mayor Dolor situada en la Plaza de Molviedro. Fue fundada en 1782 por Fernando Rodríguez de Rivas y García Tejada, conde de Castilleja de Guzmán. Actualmente es la sede de la Hermandad Jesús Despojado.

Fue restaurada en 1942 y más recientemente, en la década de los años noventa del pasado siglo. La sencillez es la tónica general de esta edificación, tanto en su portada como en su interior. Tiene planta de una sola nave dividida en dos tramos por medio de pilastras jónicas. El primer tramo está cubierto por bóveda tabicada de perfil rebajado mientras que el segundo es vaída.


jueves, 16 de julio de 2015

En busca de la justicia religiosa.



El castillo de San Jorge era la sede sevillana del tribunal dela Santa Inquisición. A través del callejón que lleva su nombre, los ajusticiados eran conducido al interior del tenebroso castillo.
A orillas del Guadalquivir se abría esta puerta que conducía, tras subir algunos escalones, al edificio más temido de Triana.



miércoles, 15 de julio de 2015

Homenaje al imaginero Antonio Illanes.



Sobre la fachada del número 11 de la macarena calle Antonio Susillo, nos encontramos este azulejo homenaje al ilustre imagino Antonio Allanes Rodríguez, realizado en común por las hermandades de penitencia que poseen imágenes nacidas de sus manos  y de su gubia.
Tomareño de nacimiento, allí vio la luz en 1903, y sevillano de vida. Vivió y tuvo su taller en la citada casa, donde murió en 1973.

Discípulo destacado de Castillo Lastrucci, Illanes realizó para las Cofradías de Sevilla lo mejor de sus obras, ya que es autor de una espléndida imaginería donde supo aunar su arte, moderno en concepto pero sin estridencias vanguardistas, muy en la línea de la tradicional escuela sevillana.

Su primera gran obra le llega con el encargo del Cristo de la Lanzada para el paso de Misterio de la Hermandad de la Lanzada de Sevilla, encargo que le viene en 1928, cuando aún es estudiante de la Escuela de Artes y Oficios, realizando también la imagen de la Nuestra Señora de Guía que le acompaña en los desfiles procesionales del Miércoles Santo.

En el año 1940 realiza las imágenes del paso de Nuestro Padre Jesús de la Victoria, para la Hermandad de La Paz de la parroquia de San Sebastián, y también la de María Santísima de la Paz, que hacen su estación de penitencia en la tarde del Domingo de Ramos en Sevilla.

Otro encargo importante le llegó de la Hermandad de Las Aguas, también de Sevilla, para la que realizó dos imágenes de Crucificado (la primera de ellas se perdió en un incendio fortuito en el año 1942) -y también el San Juan- de la iglesia de San Bartolomé, por el cual obtuvo el Primer Premio de la Exposición Nacional de Arte Sacro de 1941.

De gran valor es su imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas, realizado en 1939 para la Hermandad de San Roque de la capital, al que en 1963 le incluyó una muy acertada imagen del Cirineo.

En el año 1942 realiza la imagen de la Virgen de las Tristezas para la Hermandad de la Vera-Cruz del Lunes Santo sevillano; y entre los años 1940 y 1944 algunas de las figuras que integran el paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Victoria, de la cofradía de La Paz.

domingo, 5 de julio de 2015

La Virgen de los Reyes, en calle Velarde.



En uno de los edificios que hacen esquina entre la calle Velarde y la calle Real de la Carretería podemos ver este balcón decorado con una imagen virginal que, aunque está muy deteriorada, parece la imagen de la patrona sevillana.



jueves, 25 de junio de 2015

Las antiguas Noches del Baratillo.



En la calle Galera, esquina con López de Arenas hay un establecimiento cuyo nombre comercial es "Amor a la mejicana". Sobre la fachada de dicho edificio podemos ver una placa de mármol negro donde se recuerda la existencia, allí mismo, de un almacén de hierro que llevaba el nombre de Florencio Quintero y que, en este lugar, se creó la institución literaria "Noches del Baratillo".


La Institución Literaria Noches del Baratillo fue fundada en 1950. Es la fecha que aparece en el escudo fundacional, y se toma como referencia, pero parece que ya funcionaba como tertulia literaria varios años antes.
Florencio Quintero fue creador, allá por la década de los cincuenta, de la popular tertulia poética Noches del Baratillo, de cuya creación fui entusiasta cooperador y compañero fiel en aquella tarea de iniciación en las lides poéticas de cuantos sentían esa inquietud espiritual y romántica. 
Y así fue, en el local del almacén de hierros y chatarra (que regentaba su hermano Manuel) de la calle López Azme, donde nos reuníamos en noches de inocente bohemia, en principio, Florencio Quintero y Manuel Barrios Masero.


viernes, 19 de junio de 2015

"Más quemao de la pipa de un indio".




Hace un tiempo, un amigo de este blog me envió una foto con la el indio que vemos en la fotografía. Este relieve indígena está sobre la jamba derecha de la puerta del Rectorado (antigua Fábrica de Tabacos de Sevilla) y da pie al comentario que me hizo en aquel momento.
Me preguntaba Francesco Rossini, que ese es el nombre de nuestro amigo, que si esta imagen tiene que ver algo con el famoso dicho popular andaluz "más quemado que la pipa de un indio".
No lo sé pero seguro que algún ávido lector podría sacarnos de dudas. Se lo agradeceríamos todos.

jueves, 18 de junio de 2015

La Puerta del Rectorado y el tabaco de las Indias.




Como decimos ayer, la puerta del Rectorado era la puerta principal de la antigua fábrica de Tabacos de Sevilla. Ésta es un de las razones por la que en las jambas de dicha puerta podemos ver motivos decorativos relacionados con esta actividad.


Por supuesto que se representan a los indios, grandes cultivadores de esta planta americana, pero también hay que hacer mención a una representación de los molinos de tabaco. La fidelidad de la reproducción permite apreciar hasta los engranajes.

Los molinos eran necesarios porque hasta el siglo XIX el tabaco se consumió en forma de polvo, el rapé de las novelas. La Real Fábrica de Sevilla llegó a tener 170 molinos movidos por 200 caballos.













miércoles, 17 de junio de 2015

La Puerta del Rectorado y los descubridores.




La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla es uno de los edificios industriales más importantes de España, quizá el más espectacular.

Hoy ha sido reconvertido en Universidad y Rectorado, y por ello algunas de sus portadas han sido modificadas. La más majestuosa de todas, la que da a la calle San Fernando, ha sido respetada y conserva la fachada original de 1757 de Sebastián Van der Borcht.


La puerta está repleta de simbolismo, todos ellos relacionados con América. Sin embargo hay que diferenciar los motivos esculpidos, por un lado en el arco de mediopunto, y por otro de los realizados en ambas jambas, de éstos últimos hablaremos mañana.

En el centro del arco vemos al gran león hispano bajo cuyas garras podemos leer el texto "Fábrica Real de tabacos" dando a entender que dicho edificio y la actividad desarrollada en él con el tabaco dependía directamente de la Corona.

Tanto a izquierda como derecha del arco vemos unas naos en honor a los duros viajes a través del mar de nuestros descubridores; unos cañones, arcos y flechas en honor de nuestros conquistadores; y dos imágenes muy relevantes: a la izquierda, Crístobal Colón como exponente máximo de los descubridores y, a la derecha, a Hernán Cortés, como figura principal de nuestros conquistadores.