martes, 21 de octubre de 2014

San Lázaro, en el hospital del mismo nombre.



El Hospital de San Lázaro fue construido en el siglo XVI, aunque hay algunos historiadores que datan su origen en el reinado de Alfonso X. Fue levantado para albergar a enfermos de lepra a las afueras de la ciudad.
Tuvo gran importancia durante la Edad Moderna. En época reciente se renovó parte del edificio y se levantaron nuevas dependencias para continuar su función como centro sanitario.


Este azulejo se sitúa en la parte superior de una de las puertas de entrada de la fachada lateral de la Iglesia del Hospital de San Lázaro en el dintel del portal, en la Avenida del Doctor Fedriani.
La Avenida Doctor Fedriani surge de un antiguo camino de huertas hasta mediados del siglo XIX, cuando se convirtió en la vía principal de acceso para el Cementerio de San Fernando. 
Su urbanización fue progresiva durante las décadas centrales del siglo XX, especialmente a partir de 1963 cuando se levantaron barriadas y bloques por iniciativa privada que es cuando el Hospital empieza a tener cierta importancia en el sistema sanitario de la ciudad.


Esta representación de San Lázaro es un panel compuesto por 42 azulejos. Representa la imagen del santo titular, San Lázaro, siguiendo su iconografía tradicional (castañuelas, perros que lamen sus yagas, etc.). La figura y ornamentación están pintadas a color sobre fondo amarillo y la escena principal se enmarca en una variada decoración vegetal. Fue pintado hacia 1760 y se desconoce el autor pictórico y el autor fabril.


 Como curiosidad cabe señalar que uno de los azulejos fue colocado al revés. Si nos fijamos bien, justo delante de los ojos de San Lázaro, el azulejo que representa la nube azul está mal colocado.

lunes, 20 de octubre de 2014

El torno del Convento de Santa Inés.



Al fondo del compás del Real Convento de Santa Inés nos encontramos con unos de los tornos más famosos de Sevilla, una ventana de gozo donde el paladar del sevillano se deleita con los manjares que las monjas franciscanas clarisas tienen a bien amasar con sus manos.



Las monjas de Santa Inés, muchas de ellas provenientes de hispanoamérica o de África Central, nos responden con un cálido "Ave María Purísima "cuando llamamos a las puertas del torno.
Mientras esperamos que nos dispensen las tortas de polvorón, de chocolate, de aceite, los cortadillos  o las deliciosas empanadillas de batata, nos fijamos en estos restos de murales del siglo XVIII.







jueves, 16 de octubre de 2014

La Avenida del Líbano.




El Asistente de Sevilla Don José Manuel de Arjona (1825-1835) entre otras muchas obras útiles de embellecimiento y ornato de la Ciudad y sus alrededores, llevadas a cabo en el período de su gobierno en ellas, emprendió la urbanización del sector comprendido entre la Torre del Oro y la Rotonda de Eritaña (hoy Glorieta de Méjico) y la Avenida de Moliní.



Su trazado irregular y sencillo, adaptado al espacio que quedaba entre el Paseo del Río y la margen izquierda del Guadalquivir, se embelleció en 1830 con la construcción de una gruta artificial, un salón de escalinatas, unas fuentes y algunas pequeñas edificaciones. Así nació el Jardín de las Delicias.



En 1864 se trasladaron a este jardín para que sirviera de ornamento a sus avenidas los pedestales y bustos de mármol que se hallaban en la Plaza del Museo y que procedían de los jardines del Palacio Arzobispal de Umbrete.



Algunas de ellas (mejor dicho, sus copias) podemos ver en la Avenida del Líbano como podemos ver en las fotos. Cuatro bustos clásicos romanos apoyados en estilados pedestales.


jueves, 9 de octubre de 2014

La Trianera Estrella de los mares.



Al igual que ayer comentábamos que en la fachada de la Iglesia de San Vicente de Paul podíamos ver, en forma de gran azulejo,  el homenaje de la Fundación NAO VICTORIA a la hazaña de navegar alrededor del mundo en 1529, también se hace homenaje a la Virgen de la Estrella, trianera estrella de los mares, como allí se le llama.
En el azulejo se ve a la Virgen sobre la ciudad de Sevilla en una estampa del siglo XVI con los puertos fluviales de Sevilla y Triana en pleno rendimiento.


miércoles, 8 de octubre de 2014

El 2 de Agosto de 1519.



Sobre la fachada principal de la Iglesia de San Vicente de Paul, frente al monumento a Rodrigo de Triana, nos encontramos con esta azulejo con el que laFundación NAO VICTORIA da homenaje a la hazaña del primer viaje de circunvalación de la tierra empezada por Magallanes y finalizada por Elcano.

El azulejo dice así:

"El 2 de Agosto de 1519, en la Iglesia de Nuestra señora de la Victoria, sita en el solar de este templo deSan Vicente de Paul, el Asistente de la ciudad de Sevilla, Sancho Martínez de Leyva y el Obispo de Velandía, Fray Francisco de Córdoba, auxiliar del Arzobispo de Sevilla, entregaron en acto solemne a Magallanes, Capitán General de la Armada de la Especiería, las banderas reales de las cinco naos que partieron de Sevilla el día 10 de Agosto de dicho año".

viernes, 26 de septiembre de 2014

Ocaña, el pintor de la libertad.



En la puerta de la Casa de las Sirenas, junto a la Alameda de Hércules, nos encontramos con este medallón que sirve de homenaje al pintor cantillanero José Pérez Ocaña fue un pintor naïf, anarquista y activista LGBT español, andaluz afincado en Barcelona que nació el 24 de marzo de 1947 y fallecido el 18 de septiembre de 1983 en la localidad de Cantillana.
Aunque su arte era apreciado por muchos, Pérez Ocaña destacó por su forma de vivir, por expresarse libremente sin atender a las posibles consecuencias de un país todavía anquilosado en unos valores arcaicos y peligrosos.
Era un personaje típico de las Ramblas, se travestía sin ningún tapujo a plena luz del día con una mezcla de andaluza y de religiosidad típica de su tierra, y vivía rodeado de los que le querían y entendían. 
De original vida, Pérez Ocaña también encontró la muerte de la manera más sorprendente. Volvió a Cantillana, para celebrar unas fiestas de carnaval y reunirse con su familia, a la que adoraba. Pérez Ocaña confeccionó un disfraz de sol, con papel, tela y bengalas, que desafortunadamente se quemó, produciéndole quemaduras mortales. El 18 de septiembre de 1983 Pérez Ocaña moriría en el hospital, una semana después de haberse quemado accidentalmente.

martes, 23 de septiembre de 2014

La Macarena en la Plaza de los Curtidores.



En un rincón tan recóndito y poco transitado como es la Plaza de los Curtidores, casi en la esquina donde comienza la Calle Verde, podemos ver este pequeño retablo cerámico de la virgen de la esperanza Macarena.
El azulejo, de principios del siglo XX, está basado en una fotografía de la Macarena del siglo XIX, y tuvo un tejaroz a dos aguas hasta la década de 1990. La casa primitivamente fue de la familia Ybarra (aún se conserva la Y), luego de los hermanos de San Juan de Dios. En este mismo lugar, señalado con el número 1 de la calle, hubo en su momento un taller mecánico en los años setenta y un polvero en los años noventa.

viernes, 8 de agosto de 2014

jueves, 7 de agosto de 2014

La Iglesia de San Hermenegildo (7): El acceso a las cárceles.



A los pies de la iglesia y flanqueadas por los altares de la Virgen y San Fernando, nos encontramos con un apuerta que da a cceso a las antiguas cárceles, lugar donde se supone que sufrió su martirio San Hermanegildo.


Una placa así lo atestigua. Esta placa está acompañada por dos óleos donde se ve al santo, en uno, apareciéndosele la Virgen, y, en otro, abrazando a Jesús en la cruz.