viernes, 24 de mayo de 2019

El Huerto del Rey Moro.




Aunque situada en el barrio de San Julián, la calle Enladrillada está más unida a la parroquia de San Román,iglesia que pone fin a dicha calle por su extremo sur. El extremo norte, tras recorrer casi quinientos metros, está situado junto a la Plaza del Pelícano y muy cercana la la antigua iglesia de Santa Lucía.

Pues bien, hacia la mitad de esta calle, en el número 36, nos encontramos con un espacio abierto, un espacio verde con nombre propio: Huerto del Rey Moro. Veamos qué es y adentremonos en su reciente historia.


El Huerto del Rey Moro es, desde 2004, el mayor espacio público del Casco Histórico de Sevilla no urbanizado. Un espacio verde autogestionado por y para el disfrute y el esparcimiento de los vecinos del barrio, donde se permite la agricultura urbana.

Este solar es parte del terreno en el que se estableció el huerto de la Casa del Rey Moro, una construcción doméstica de fines del siglo XV y principios del siglo XVI. La tipología constructiva de la casa pertenece a un momento en que coinciden el gótico final y los inicios del renacimiento con una fuerte tradición islámica. El huerto, ubicado en las espaldas de la vivienda y con una superficie de unos 5.000 metros cuadrados aproximados, es hoy un enorme espacio abierto que conserva la misma funcionalidad histórica de zona verde y de explotación de la tierra. Un solar en el que, a través de la arqueología, ha quedado constatado su relación con la horticultura urbana desde el siglo XI hasta el siglo XVII.


Abandonadas durante los últimos siglos, casa y huerta se transformaron de acuerdo a las necesidades del vecindario. La primera se transforma en casa de vecinos y la segunda en lugar de abastecimiento de distintos productos hortofrutí­colas -higos, moras, ní­speros, limones, naranjas, etc- para los vecinos que cultivaron la huerta en épocas de necesidad.

Como solución a la degradación patente, y como medida de protección patrimonial, en 1985 se declara La Casa del Rey Moro como Bien de Interés Cultural (BIC), bajo la categorí­a de Monumento, y se define, además un entorno o espacio que gozarí­a de la misma protección que el inmueble, ya que cualquier alteración en él afectarí­a directamente a los valores propios del bien. Esta zona de reserva patrimonial comprende en extensión el Huerto del Rey Moro, el cual no puede ser entendido sin la casa, y la casa no puede ser explicada sin el Huerto.


La Asociación de Amigos de la Huerta del Rey Moro "La Noria", en febrero de 2004, inauguraron la ocupación del espacio para uso y disfrute del vecindario. Así­ los vecinos, en pro de su conservación y con una organización autogestionada, instalaron huertos colectivos con materiales reciclados. Desde entonces diversos colectivos los han mantenido.

En 2008 se llevó a cabo una intervención arqueológica de carácter preventiva, realizada por los arqueólogos D. Juan Luis Castro Fernández y D. Daniel Barragán Mallofret, cuyos resultados, tanto en la intervención como en la prospección geofí­sica, sacaron a la luz el potencial cientí­fico de los elementos arqueológicos documentados y detectados. 

La mayorí­a de las estructuras localizadas tienen una funcionalidad hidráulica y están sin duda relacionadas con el carácter hortofrutí­cola del espacio a lo largo de la historia. El estudio de los mismos de una manera profunda y sistemática aportarí­a, sin duda, información muy útil que nos permitiráí­a profundizar en el conocimiento histórico de este sector de la ciudad, así­ como su puesta en valor orientado al disfrute de los usuarios y vecinos del Huerto del Rey Moro.


jueves, 18 de abril de 2019

El Club 375.




Si paseamos por la calle Jimios, seguramente pasaríamos por el número 19 sin darnos cuenta de la existencia un local donde tiene su sede el selecto Club 375. Allá por el año 1959, tal como indica la leyenda sobre azulejo cerámico que reza en el zaguán del mismo, siendo Director General de Banesto Don Pablo de Garnica y Mansí y Director de la sucursal de Sevilla Don Vicente Camacho Fernández, se inauguró esta sede a la que hacemos referencia.

El Club 375 se creó como un club privado para los empleados del Banco Español de Crédito, en un lugar muy cercano a la sede regional que se encuentra an la Avenida de la Constitución.

Dicho club fue fundado por D. Vicente Camacho en los años 50, para la plantilla de Sevilla, contaba con sede social con bar, peluqueria y sala de reuniones, teniamos una cuota mensual de 50 pesetas.
Su primitivo nombre fue "Club 375" clave de la sucursal de Sevilla O.P.  El nombre de Club 375 lo puso D. Vicente Camacho siendo Director de la O.P. tomando la primitiva clave de la sucursal: Sucursal 75 del "300".

Al principio no tenían ni TV, era lugar de charla y reuniones de compañeros, hasta que D. Rafael Zaragoza, Corredor de Comercio regalo una. Además existía un bar que permitía tener cuenta y liquidar a fin de mes. La cuenta mensual era de 50 pesetas.

El Club 375 sigue en activo y entre otras actividades mantiene una caseta en la feria de abril para disfrute de todos los empleados del banco.


viernes, 22 de febrero de 2019

Los baños árabes del Mesón del Moro.




Seguro que muchos de nosotros hemos ido en alguna ocasión a comer o a cenar al Restaurante San Marco de la calle Mesón del Moro.

Este lugar donde puedes degustar un carpaccio Harry´s Bar, unos espaghetis carbonara, un crêpe de salmón, unos fetuccini al pesto, un pizza occhio di bue o una riquísima crepes veneziana está en el interior de un edificio del siglo XII destinado a los baños públicos de la población árabe de Isbylia.


Evidentemente el local está acondicionado y restaurado para, a la vez que sirve de teatro culinario, sea también un entorno histórico y estéticoque pueda servir de marco perfecto para la romántica cena de los comensales. Sobre dichos baños se construyó cinco siglos más tarde un palacete de dos plantas.











jueves, 14 de febrero de 2019

La hermana Schadowstrasse de Dusseldorf.




Si dan un paseo por Sierpes, justo a la mitad de la calle y en su intersección con Rioja, alcen la vista. Allí, bajo el nombre de la calle encontrarán un azulejo que conmemora tan curioso honor. 
Dice así: 

«Recuerdo del hermanamiento entre
Schadowstrasse de Düsseldorf
 y la de las Sierpes
 de Sevilla cuyo protocolo
 se firmó en Alemania
 el 31 de agosto de 1991.

 Sevilla, marzo 1992 
Año Exposición Universal»

La placa del hermanamiento entre Sierpes y Shadowstrasse se colocó donde Sierpes se funde con Rioja y Cerrajería en marzo de 1992, entre Cerámicas Aracena y la joyería Muñoz.

Para la asociación de comerciantes de la calle alemana ya era habitual establecer lazos con diferentes calles comerciales del mundo. 

Cada dos años la City Ring Schadowstrasse celebraba por todo lo alto su unión con una ‘hermana’ diferente, un exclusivo club en el que sólo podía entrar una vía por país. La elegida en 1991 fue la universal calle hispalense, que entraba en su lista de zonas comerciales famosas.


miércoles, 30 de enero de 2019

Retablo de la Virgen del Carmen.




El día 13 de mayo de 1973, en la calle San Luís, sobre una fachada adjunta a de la Iglesia de San Gil (entre la iglesia y el 125 de la calle), fue bendecido este retablo cerámico dedicado a Nuestra Señora del Carmen, colocado por la misma Hermandad de Nuestra Señora del Carmen con sede en la propia parroquia.


El retablo fue pintado por Facundo Peláez Jaén y elaborado en la fábrica de Cerámicas Santa Ana de Triana. En el diseño, la Virgen está coronada como reina de los ángeles, lleva bien la insignia carmelita. La imagen de la Virgen está sedente y porta el escapulario que según la tradición entregó a San Simón Stock. El Niño mostrando sus tres potencias divinas, lo lleva también.

El escapulario carmelita es considerado por la Iglesia un Sacramental, esto es un objeto que como signo ayuda a vivir santamente y a aumentar la devoción.


jueves, 13 de diciembre de 2018

La casa de Dolores Miravent o Casa de los Dragones.




En el centro de Sevilla, hacia la mitad de la calle Don Alonso el Sabio y haciendo esquina con uno de los extremos de la calle Siete Revueltas, nos encontramos la fachada de un edifico singular, diseñado y levantado por un arquitecto singular e inmortal en nuestra ciudad.


Aníbal González levantó este edificio en 1912, en pleno apogeo del modernismo. sin embargo, él que fue abanderado del regionalismo historicista en nuestra tierra, en este edificio conjugó con maestría elementos neomudéjares, regionalistas e, incluso, modernistas al gusto de esos primeros años del siglo XX.


Precísamente uno de estos elementos modernistas es el que le da sobrenombre a la casa: Casa de los dragones. Este animal mitológico se repite en varias esculturas a lo largo de su fachada, no sólo en la misma esquina donde es más visible, sino también bajo los balcones en los intercolumnios de las arcadas de ambos lados.


Pero donde mejor queda reflejado es en el frontón cerámico que queda enmarcado en el arco de mediopunto alargado que se sostiene sobre la puerta. allí podemos ver un dragón de gran tamaño en el centro rodeado de otros animales igualmente inventados como perros con garras, aves fortísimas o unicornios de dos cuernos (o sea bicornios con cuerpos estilizados).


Otra característica del edificio es el uso del paño de sebka sobre el centro de la fachada, un elemento decorativo con forma de retícula oblicua, a modo de entrelazado geométrico que podemos apreciar también en la propia Giralda sin ir más lejos.


En el centro podemos ver la puerta (número 8 de la calle) que da acceso a las dos viviendas superiores. En los bajos existen actualmente dos locales comerciales, un estudio de arquitectura e interiorismo y un establecimiento de sombreros para señoras.











miércoles, 19 de septiembre de 2018

La Virgen del Perpetuo Socorro de la Plaza de los Refinadores.



La Plaza de Los Refinadores sevillana es uno de los rincones más reconocibles de nuestra ciudad, principalmente por la estatua que el municipio, a través de Arteconsa dedicó a Don Juan Tenorio en 1974, el célebre personaje de José Zorrilla. La plaza es de traza rectangular y está abierta por una esquina al Paseo Catalina de Ribera.


Sobre la fachada del número 12, casa conocida como la de Don Luís Prieto, casa que se construye entre los años 1915 y 1919 de la mano del arquitecto sevillano Aníbal González, situamos un retablo cerámico con marco y tejaroz de ladrillo. La imagen, pequeña, que se representa en dicho retablo es la de la Virgen del Perpetuo Socorro exactamente igual a otra que existe en la calle Mateos Gago. Si quieren conocer algo más sobre su iconografía, en este enlace que ya publicamos lo pueden hacer.