jueves, 11 de febrero de 2016

El interior de la Giralda (4): la Cámara de las máquinas.




Continuando con la exploración de las cámaras del interior de la Giralda, subimos hasta la rampa número 15, allí podemos detenernos, descansar un momento y fijarnos en la exposición de la llamada CÁMARA DE LAS MAQUINAS. 

Sabemos que el primer arquitecto de la actual Catedral fue el Maestre Carlín, que en realidad se llamaba Charles Gauter, nacido en Rouen (Francia) hacia 1378 y que falleció en Sevilla, quizás en 1448, después de haber sido arquitecto de las catedrales de Barcelona y Lérida. Suya fue la decisión de usar exclusivamente la piedra traída en barco desde El Puerto de Santa María (Cádiz).


Para mover los sillares usaron máquinas como las presentes, entre las que destaca una estupenda colección de roldanas, algunas de las cuales están fechadas; las más modernas son de hierro, las del siglo XVI llevan ruedas de bronce y carcasas de madera y las más antiguas están hechas solamente con madera de encina. Podemos ver un carro para transportar sillares, la réplica de una tenaza del XVI y elementos para desplazar y guindar bloques.


También se muestran dos sillares, uno de ellos con una marca de cantero, un mazo, una cuña de hierro y un curioso rulo, de forma prismática, usado hasta fecha reciente para moler incienso, pero que también se usaba para triturar la cal y los pigmentos de las pinturas murales.

miércoles, 10 de febrero de 2016

El interior de la Giralda (3): la Cámara Mudéjar.




Tras la Cámara de la Mezquita, subimos hasta la rampa número 10 donde se encuentra la tercera cámara de la torre, la llamada CÁMARA DE LA CATEDRAL MUDÉJAR.

El edificio de la Mezquita se cristianizó en 1248 y sirvio como catedral hasta los comienzos de su paulatino derribo, en 1434. Durante estos años se fue transformando, hasta dar un edificio híbrido, mudéjar, en el que estuvieron alojados los objetos aquí expuestos.

Al fondo destacan las hojas de una puerta del siglo XIV, que quizas pertenecieron a la capilla del Sagrario: tiene letreros góticos y aleyas del Corán.

Delante en una urna transparente, se muestran restos de vestiduras regias del siglo XIII.



La lápida de la izquierda es la Petrus de la Cera, uno de los caballeros que tomaron Sevilla en noviembre de 1248, y que falleció en nuestra ciudad el 21 de enero de 1265.

Las lápidas de la derecha son algo mas recientes, quizas de finales del siglo XV; la mas grande señalaba el lugar de la tumba de doña María Alonso, madre de un arcediano de la Catedral, mientras la pequeña correspondía al enterramiento de don Alonso Díaz y los suyos.

martes, 9 de febrero de 2016

El interior de la Giralda (2): las primeras cámaras.




Como edificio, la torre es similar al resto de torres mudéjares, y siguen el mismo sistema constructivo: hay dos torres de ladrillos, sensiblemente cuadradas y concéntricas. El vano de la torre central es utilizado mediante los correspondientes forjados, como habitaciones, utilizadas en tiempos por los sirvientes de la torre, probablemente los almuédanos en su primera época, y sin duda los campaneros en la segunda época. Se trata de grandes habitaciones, ahora llamadas "cámaras", probablemente partidas, que aparecen como salas de exposición, en la antesala, que debe ocupar aproximadamente la mitad del hueco.

Se da el hecho de que el vano de entrada a cada una de las seis salas de la torre se da cada cinco cuestas o rampas, lo que da como resultado que cada una de las estancias esté orientada 90 grados de desfase con respecto a las dos contiguas. Probablemente este desfase entre vanos se produjo para ir desplazando las entradas a las estancias de modo que la torre no quedase descompensada. Aún así se da la circunstancia que las cuestas son cada vez más estrechas conforme se asciende, disminuyendo de los seis ladrillos de la base a los cuatro de las últimas cuestas. También podemos darnos cuenta que los ángulos son cada vez menores, probablemente para disminuir el cansancio del ascenso, que debido a estos cambios no se hace muy pesado.


Conforme entramos en la primera rampa nos encontramos con la PRIMERA CÁMARA, una habitación cerrada, no visitable, donde se guarda el sistema informático que regula el toque de las campanas y el reloj de la torre..

Aunque no es visitable, esta habitación nos da una idea de cómo van a ser las restantes siete cámaras que nos iremos encontrando en el camino conforme vayamos subiendo por el interior de la torre.

En la cuesta número 5 se encuentra la segunda cámara de la torre.  Es la CÁMARA DE LA MEZQUITA.

Esta primera cámara visitable, segunda de la Torre, llamada Cámara de la Mezquita, expone diversos elementos relacionados con la etapa fundacional del edificio islámico, entre los años 1172 d. C. (567 de la Hégira) y 1198 d. C. (594 de la Hégira).

Puede verse un plano de la planta de la Mezquita, obra del arquitecto Ahmad ibn Baso, superpuesta a la de la Catedral actual y las aldabas de bronce de la Puerta del Perdón, las auténticas almohades que son de una excepcional calidad. Entre ellas, que son lo más rico y lo más moderno de la Mezquita, aparecen dos humildes lamparillas algo más antiguas, de las que han aparecido en los cimientos del edificio en unas recientes excavaciones arqueológicas.



A la derecha vemos una representación giratoria de la Giralda, desarrollada en tres etapas básicas: la almohade, cuando se inauguró el día 10 de marzo de 1198, la cristiana del momento del acrecentamiento por el arquitecto Hernán Ruiz, en 1568, y finalmente una imagen convencional de ella en un año de feliz recuerdo para la ciudad, 1992.

Desgraciadamente por un problema de mi cámara fotográfica no pude realizar fotos de esta estancia.

lunes, 8 de febrero de 2016

El interior de la Giralda (1): Azulejos en la entrada.




Por más que está estudiado y comentado, todos sabemos que nuestra Giralda es el antiguo alminar de la antigua mezquita almohade, que se comenzó a construir en 1184 y se concluyó en 1198. La Giralda arranca sobre un basamento de piedra en el cual se advierten sillares que proceden de antiguos edificios romanos de Sevilla y el gran cuerpo de la torre se levanta en ladrillo alcanzando hasta la estatua que la corona la altura de 94 metros. En los cuatro frentes de la torre se abren balcones y ventanas que iluminan los tramos de las rampas de su interior; hasta la mitad de su altura los muros se dividen en tres paños verticales que se decoran con red de rombos. 

También es conocido por todos que el alminar original se remataba con un segundo cuerpo más reducido que culminaba en un casquete semiesférico coronado con tres bolas de bronce de tamaño decreciente. Lástima que en 1365 un terremoto destruyó el casquete y las bolas siendo sustituidos por una modesta espadaña de escasa prestancia. 

El cabildo de la catedral acordó en 1558 remodelar la torre, encomendando la obra al arquitecto Hernan Ruiz II, quien en diez años realizó el admirable campanario y los templetes que la culminan con ritmo decreciente. 


La fusión del cuerpo superior renacentista con el inferior almohade está realizada de forma perfecta y armoniosa, fundiéndose de manera admirable elementos arquitectónicos de dos culturas distintas, separadas por cuatro siglos en el tiempo.

Para rematar el campanario se colocó una monumental escultura de la fe "El Giraldillo", esta escultura hace de veleta al girar según la dirección del viento, lo que motivó la denominación popular de la giralda que posteriormente ha pasado a dar nombre a la torre.

Esto, en brevedad, es un resumen esquemático de lo que ha sido una historia de más de 800 años. Nosotros, en nuestro afán de conocerla un poco mejor vamos a dedicar unos post en describir lo que no se ve, el interior de la torre, desde la entrada hasta la Sala de las Campanas.

A la entrada nos encontramos con un placa de mármol donde se recuerda la visita realizada por el Santo Papa Juan Pablo II el 12 de Junio de 1993. Allí se dice que subió al primer balcón de la giralda acompañado por el Arzobispo de Sevilla D. Carlos Amigo Vallejo.


Muy cerca de esta placa de mármol y, antes de acceder a las rampas, sobre la pared nos encontramos con dos azulejos de colores banco y verde. Uno de ellos está escrito en árabe y el otro en nuestra lengua.



Antes de acceder a las rampas, sobre la pared nos encontramos con dos azulejos de colores banco y verde. Uno de ellos está escrito en árabe y el otro en nuestra lengua. En ellos se dice lo siguiente:

"Mandó el Califa Abu Ya' Qub Yusuf a su alarife Ahmad Ibn Baso la erección de esta sawmu'a en 13 de safar del año 580 h. (26 mayo 1184 c.) y terminó la edificación de ella 'Ali Al-gumarí a finales del postrer rabi' del año 593 h. (19 marzo 1197 c.), durante el califato de Abu Yusuf Al-mansur. Renovó el arquitecto Hernán Ruiz esta sawmu'a en el año 1568 y añadió en la parte más alta de ella, el campanario y se labró esta inscripción en el año 1984, como exaltación de la octava conmemoración centenaria de la creación de este gran alminar maravilloso."


Una ve realizada una pequeña parada para leer ambos murales, nos introducimos por un hueco en la base de la propia torre, allí donde comienza la rampa empedrada que nos llevará hasta las campañas.
En la primera rampa nos encontramos con otra placa en la pared, placa donde se recuerda la fecha de solado de la rampa.


martes, 26 de enero de 2016

El retablo cerámico de San Pedro.



Sobre la fachada de la casa parroquial de la Iglesia de San Pedro, en la calle Doña María Coronel, podemos apreciar la existencia de un retablo cerámico. Digo apreciar porque debido a su altura es difícil distinguir los elementos que se representan en él. Por esta razón hemos tenido que echar mano de un gran objetivo fotográfico que nos ayude a definir los detalles de este preciado retablo cerámico dedicado al titular de la iglesia vecina, San Pedro.


Dicho retablo está colocado bajo un tejaron de madera sostenido por dos apoyos de hierro. En la parte baja del mismo vemos azulejos de distinta forma y colorido. En las vigas que sostienen al tejaron podemos apreciar dos caras esculpidas.


La escena pictórica nos representa a Jesucristo entregando las llaves del Reino a Pedro en presencia de los once Apóstoles restantes.


Bajo la escena hay una leyenda: "Tu es Petrus et super hanc petram aedificabo ecclesiam meam et portae inferi non praevalebumt adversus eam et tibi dabo claves regni coelorum".

"Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella y te daré las llaves del reino de los cielos".


El retablo cerámico fue realizado en 1917 por Pedro Borrego Bocanegra y manufacturado en la Fábrica de Ramos Rejano.


viernes, 15 de enero de 2016

La cúpula de la Iglesia de San Luís de los franceses.



Acostumbrados a realizar un gran escorzo visual cada vez que nos acercamos a la fachada principal de la Iglesia de San Luís de los franceses para poder disfrutarla en su plenitud, se agradece la amplitud de espacio cuando se disfruta de la visión de la misma iglesia pero desde el punto de vista contrario, es decir de su fachada trasera.
Gracias al espacio abierto que la Plaza José Luís Vila aporta a una de las márgenes de la calle San Blas, podemos disfrutar de casi un primer plano de la cúpula de la iglesia barroca diseñada por Leonardo de Figueroa.


viernes, 8 de enero de 2016

El retablo mayor de la Iglesia del Convento de la Encarnación.



El Convento de la Encarnación es un recinto religioso muy importante en nuestra ciudad al que el propio pueblo de Sevilla le ha dado un nombre popular por el que es más conocido.
Quizá a algunos de nosotros si nos preguntaran por el Convento de la Encarnación dudaríamos sobre su ubicación, sin embargo, si esa misma pregunta estuviera referida al Convento de Santa Marta casi todos sabríamos a qué nos estamos refiriendo.
Pues bien, en esta ocasión vamos a hablar de la pequeña iglesia que está situada en el interior del convento de la Encarnación, iglesia que tiene acceso exterior por la Plaza Virgen de los Reyes, a muy pocos pasos de donde está situada la estatua del Papa Juan Pablo II y que está habitado por las monjas agustinas ermitañas.


La iglesia es pequeña y está formada por una sola nave cubierta con bovedas de nervaduras sostenida por cuatro mensuras. Destaca en ella el retablo del altar mayor, un retablo de estilo neoclásico, coronado por una imagen de Santa Marta y cuya escena central y principal está centrada en el importante pasaje evangélico de la Anunciación y a ambos lados las imágenes de San Juan Bautista y San Juan Evangelista.
Las esculturas son obra de Francisco Dionisio de Ribas, gran escultor y ensamblador de retablos, hermano del también artista Felipe de Ribas y padre de Francisco Antonio de Ribas. De sus manos nacieron obras como el "retablo de los Jácomes" de la Catedral de Sevilla, una obra creada en el año 1658 y en el cual el maestro usa lo salomónico por vez primera; o el conocido como "retablo de los Vizcaínos" de la Iglesia del Sagrario de Sevilla.