domingo, 18 de mayo de 2014

La Casa del Maestro.




Manuel Serrapí Sánchez, más conocido por el sobrenombre de Niño Ricardo, nació en nuestra ciudad en 1904 y su vida estuvo dedicada a la guitarra española siendo tenido como maestro por grandísimos artistas como Paco de Lucía o Enrique Melchor.


En la plaza del cristo de Burgos, el maestro tiene un monumento en su honor, pero no hay mayor honor que le pongan tu nombre a la calle donde él nació y vivió. En la Calle Niño Ricardo se puede visitar la casa propiedad del maestro, casa que ha sido convertida en hotel con el nombre de "La casa del Maestro".


La que fue la casa del Maestro de la guitarra flamenca es una típica casa-patio del siglo XIX que fue primeramente rehabilitada y ampliada por el propio maestro en los 60 para posteriormente ser rehabilitada y adaptada por su familia para su uso actual de Hotel.

Las once habitaciones se desarrollan alrededor del patio central, cada una de ellas tiene un motivo decorativo diferente inspirado en un tema musical del Maestro... once composiciones, once historias diferentes.


sábado, 17 de mayo de 2014

La Calle Catalanes.



Hubo una época en Sevilla en que las calles tomaban el nombre de la nacionalidad del colectivo humano que residía en ellas. Muy conocida es la Calle Alemanes donde vivían principalmente germanos. Menos conocida pero no menos importante era la comunidad de los catalanes en el centro de nuestra ciudad.

Los catalanes tienen su calle en Sevilla. O mejor dicho, la tuvieron hace más de un siglo, ya que en el XIX las autoridades de turno decidieron cambiarle el nombre y darle el de Albareda (a una parte de la misma) y Carls Cañal (al otro extremo).

Fueron peones catalanes los que llegaron a la ciudad a mediados del siglo XIII para apoyar a Fernando III en la reconquista de Sevilla. Se conocían con el nombre de almogávares y se asentaron en Camas y Coría del Río, donde el rey les brindó tierras para que se asentaran e impidieran que los árabes poblasen la zona.
La presencia de catalanes permitió crear una línea comercial tal con Barcelona que Sancho IV, nieto de Fernando III, les dio una zona concreta de Sevilla para vivir.

De manera que aquellos peones que un día llegaron para reconquistar la ciudad, se quedaron en ella ocupando el centro de la misma. En concreto, la zona aledaña a la Catedral.

La afluencia de comerciantes catalanes a Sevilla creció de tal manera -llegaron incluso armadores- que obligó a ampliar el barrio concedido a estos nuevos vecinos. A mediados del siglo XIV, esta nueva población se extendió por el entorno de la Plaza Nueva, hasta la calle Zaragoza.

Es por ello que una de las calles de la zona pasó a llamarse Calle de Catalanes. Para ser más exactos, la vía perpendicular a las actuales Méndez Núñez y Tetuán, que en 1881 pasó a denominarse calle de Albareda.

martes, 13 de mayo de 2014

La bella jacaranda por las calles de Sevilla.



Las calles de Sevilla está viviendo esta primavera un auténtico festival de olores y colores. Primero fue el azahar, en el mes de abril, que inundó de perfume y blanco cada una de las calles donde la sombra de los naranjos da cobijo al viandante. Ahora son las jacarandas, con su característica flor de color lila tiznan de tonos violáceos las estampas sevillanas.

lunes, 12 de mayo de 2014

El gallo de la Iglesia de San José.



Es muy común en la arquitectura religiosa sevillana culminar las torre son una cruz y una veleta o al menos uno de los dos elementos. Estas veletas, en muchas ocasiones tienen algún elemento de representativo de la figura de un animal. Así tenemos que, por ejemplo, en la iglesia de San Vicente, hay un Cuervo con un tridente; en la iglesia de Omnium Sanctorum hay un cordero eucarístico; en la iglesia de Santiago hay otro caballo montado por el Apóstol Santiago lanceando a un infiel.
Enla foto de hoy podemos ver el gallo que corona la veleta de la Iglesia de San José, gallo que es posible distinguirlo con mayor nitidez desde la parte más alta de la calle Madre de Dios en confluencia con la calle Federico Rubio.

*Agradecemos su certera información en la identificación de las veletas nombradas en el post a Don Julio Arjona

domingo, 11 de mayo de 2014

La Virgen del Voto



Precísamente ahora que estamos en periodo electoral, los partidos políticos podrían dedicar unos momentos a invocar a esta hermosa virgen de la fotografía cuya advocación no es otra que lo que ellos están pidiéndonos a nosotros, el voto. 
A ella, la Virgen del Voto dedicamos este post pero su historia y su significado está lejos de esta concepción del término voto al que nos hemos referido más arriba.
Esta imagen de la Virgen del Voto está justo en el altar lateral izquierdo del retablo que construyó el artista portugués Cayetano de Acosta para la portada de la Capilla Sacramental de la Iglesia del Divino Salvador.
La advocación del Voto se basa en el carácter concepcionista de la imagen, pues alude al juramento que en defensa del misterio de la Inmaculada Concepción de María pronuncia la Hermandad Sacramental del Salvador en 1653.

martes, 6 de mayo de 2014

La portada de la Feria 2014.



La portada de la feria para 2014 ha sido diseñada por el arquitecto Gregorio Esteban y se inspira en los kioscos de agua que se construyeron en la ciudad a finales del siglo XIX, cuando se provocó el éxodo del campo a la metrópoli que ocasionó un problema de abastecimiento de agua potable.
Además, dado que el próximo año también se celebra el Cincuentenario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Esperanza Macarena, este motivo también podrá advertirse discretamente concretado en la inclusión de varios detalles de la corona, las mariquillas verdes y la L romana, representantiva del número cincuenta en romano, que adornan la corona que porta originariamente la Virgen.
La entrada de la Feria hispalense tendrá 41 metros de altura, 2.500 metros de cables para su fijación, 24.000 bombillas, un peso de 235.000 kilos y 3.750 metros cuadrados de pintura.

viernes, 2 de mayo de 2014

La estatua de San José en la puerta del Colegio de las Mercedarías.



En la Calle Levíes está situada una de las dos entradas que el Colegio San José de las madres mercedarias posee. La otra está al otro lado del edificio, en la misma Plaza de las Mercedarias, junto a la calle Conde de Ibarra.
Sobre esta puerta a la que hacemos referencia, una hornacina resguarda una estatua barroca de mármol de San José con el niño Jesús en sus brazos.