miércoles, 11 de septiembre de 2013

Los Profetas menores, en la Giralda.



Los profetas menores fueron trece: Baruc, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías. A los tres últimos se los denomina, a su vez, bajo el nombre de "Profetas postexílicos" como explicábamos en el post anterior.
Ocho de ellos están representados en la torre de la Giralda, por encima de los rostros de los profetas mayores.


Los presentamos en el mismo orden que las fotos del post anterior: norte, este, sur y oeste.





martes, 10 de septiembre de 2013

Los Profetas mayores, en la Giralda.



La torre de la Giralda, en la parte renacentista que diseño el arquitecto Hernán ruiz en el siglo XVI, nos encontramos con multitud de figuras que tienen su significado simbólico.
Entre ellas las que más destacan son doce rostros cuyos antecedentes hay que encontrarlos en el Antiguo Testamento pues hacen referencia a doce profetas, diferenciando los llamados "mayores" y los "menores", algunos de ellos también llamados "postexílicos", término que hace referencia a los profetas tras el primer exilio o diáspora judía ocurrió en el año 606 a. C., cuando el rey de los babilonios, Nabucodonosor II, conquistó el Reino de Judá, destruyendo el primer templo y trasladando a los líderes judíos a Babilonia. Setenta años más tarde, el rey persa Ciro II el Grande permitió a los judíos retornar a la Tierra de Israel tras haber conquistado a los babilonios.


El cristianismo dividió a los profetas en mayores y menores, clasificación que no se basa en la importancia relativa de sus profecías sino sencillamente en la mayor o menor longitud de los textos.
Las figuras que presentamos hoy corresponden, por tanto a los cuatro profetas mayores que son: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel.


Las fotos están presentadas en el siguiente orden: primero la cara norte, vista desde la Calle Placentines: segundo, la cara este, vista desde la Avenida de la Constitución; tercero, la cara sur, vista desde la Plaza del Triunfo; y cuarto, la cara oeste, vista desde la Plaza Virgen de los Reyes.
Cada uno de los rostros están colocados en el centro del frontón de cada uno de los lados del campanario.


lunes, 9 de septiembre de 2013

Los rostros del Jardín de Troya.



El Jardín de Troya es uno de los jardines llamado "históricos" del alcázar sevillano. Al sur del palacio, este jardín está enmarcado por el Jardín de la Galera, al oeste y el Jardín de la Danza, al este. Más al sur está la pared perimetral que da acceso al Jardín de las Damas. En la fachada del alzado norte destaca una galería abierta mediante arcos de medio punto sobre columnas de capitel dórico que nos comunica el Palacio con el Jardín por medio de una escalera.
En el caso del Jardín de Troya, esta separación entre el pequeño jardín al que hacemos hoy referencia y el de las Damas es una galería que construyó el arquitecto milanés Vermondo Resta a principios del siglo XVII (1612) en la monarquía de Felipe III, una galería muy similar en su concepción a la del Grutesco que flanquea parte del testero oriental del estanque.


¿Cómo se concebió este proyecto?. A partir de 1606 el Maestro Mayor Vermondo Resta propone la actual fachada sur, constituida por pilares rectangulares con pares de pilastras inscritas, que se convertía en la separación con el reciente conjunto de las Damas. Lo más destacado del muro, es el uso del opus rusticum que los teóricos convenían idóneos para los jardines y que supone un perfecto ensayo previo a la concepción de la galería del Grutesco.
El módulo se conforma como un mirador al nuevo vergel de las Damas. En su parte superior resultaba un espacio transitable desde el Jardín de Galera. Por debajo se cubría por bóveda de medio cañón, ostentando en sus paredes hornacinas y arcosolios decorados mediante pinturas. La combinación de este efecto con la vegetación produce una imagen prototípica del Manierismo.


Pero a pesar de existir amplia documentación sobre la obra de este arquitecto y de los jardines del palacio, debo reconocer que no he sido capaz de discernir la razón o la personalidad de estos rostros que podemos ver en la fachada de la galería del Jardín de Troya. ¿acaso este señor con bigote muy de la época del siglo XVII es un autoretrato?. Espero que alguno de nuestros lectores nos ilumine.








domingo, 8 de septiembre de 2013

El cuadro de Madre María de la Purísima de la Cruz.



Con motivo de la beatificación de Madre María de la Purísima de la Cruz, el gran pintor y excelente cartelista Daniel Puch Rodríguez-Caso.
María Isabel Salvat Romero, como muchos de ustedes conocen, fue una religiosa católica española que ingresó en 1944 en la Compañía de la Cruz, congregación fundada en el siglo XIX por Santa Ángela de la Cruz para atender a los pobres, enfermos y niñas huérfanas. Su labor se vio reflejada como Madre General de la Compañía desde 1977 hasta su fallecimiento en 1988.
en el año 2009 fue declarada Venerable y, un año después, en 2010, fue beatificada en el estadio de la cartuja ante una gran afluencia de católicos.
Allí fue presentado el cuadro que Daniel Puch realizó para la beata. Mide dos metros treinta de alto por uno setenta de ancho. Está colgado en el Convento de Sevilla junto al de Santa Ángela de la Cruz.











martes, 3 de septiembre de 2013

La Puerta de los Palos (4): las pilastras.



En las pilastras que enmarcan la Puerta de los Palos podemos ver dos parejas de ángeles que la adornan, una pareja a cada lado.





lunes, 2 de septiembre de 2013

La Puerta de los Palos (3): las figuras de las jambas.



En ambas jambas hay un grupo de tres figuras que representan a tres ángeles cada uno. Las figuras son de barro con una estructura metálica que les da forma. La última restauración data del año 2004.








domingo, 1 de septiembre de 2013

La Puerta de los Palos (2): el Tímpano



El tímpano de la puerta es el elemento más relevante de la puerta de los Palos. En él se representa la escena de la Epifanía, cuando los tres Magos de oriente llegan hasta Belén para adorar al niño. Pero este relieve tiene su miga así que vamos a detenernos un poco y vislumbrar algunas dudas que nos asaltan.


Los ropajes de los personajes son muy actuales para la época en que Perrín esculpió el grupo artístico, nada que ver con los que se utilizaban en época de Jesús, tanto en la ropa más humilde que podrían utilizar los padres de la criatura como la de los Magos, realmente vestidos de Reyes con sus coronas y armas de defensa personal.
A la izquierda del relieve vemos a Baltasar en una actitud un poco escapista, casi ocultando el recipiente con mirra que sería su regalo a Jesús.
Después tenemos a Gaspar, de quien lo más relevante que se nos revela es su espada que además de ser innecesaria en una situación coma ésta, es portada sobre la cadera derecha, signo de ser zurdo teniendo en cuanta que, entonces, los zurdos eran más visto por la sociedad por entender que tenían ciertas desviaciones sexuales.


A la derecha del relieve está San José, pero es llamativa su postura. a pesar de ser el padre de Jesús está de rodillas ante él y tiene un sombre caido sobre la espalda y un cuchillo al cinto, señales todas que evidncian su reciente venida de un viaje. ¿Acaso nos quiere decir el autor que San José no era realmente el padre de a criatura?


Echamos en falta en el grupo escultórico la aparición de la mula y el buey, que no aparecen en él, pero sí lo hacen dromedarios, unos perros que corren por el fondo y unos caballos que forman parte de una escena ocupada por un ejército. Hay dudas sobre a quién pertenecen estos guerreros, ¿a los Magos? parece poco posible. ¿A Herodes? quizá porque sería una representación del peligro que corría la familia quedándose en Belén por mucho tiempo.


Finalmente llama la atención la edad de Jesús, más que un niño recién nacido se trata de un niño ya de algunos meses. Quier decirnos el autor que la epifanía no ocurrió en el Portal de Belén sino en algún otro lugar unos meses más tarde mientras huían a Egipto? La interpretación queda al albur de cada uno.
Como curiosidad, a la derecha del tímpano podemos ver la representación de un señor con gafas que se cree que es un autoretrato del autor del mismo.