jueves, 14 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (13): el Paseo Dámaso Alonso.



Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas nació en Madrid el 22 de octubre de 1898 y murió el 25 de enero de 1990). Poeta español, profesor, lingüista y crítico literario.

Pasa su infancia en La Felguera (Asturias). En Madrid termina sus estudios superiores en Derecho y en Letras. Es alumno de Ramón Menéndez Pidal en el Centro de Estudios Históricos y compañero en la Residencia de Estudiantes de los artistas que forman parte de la Generación del 27. 

Enseña lengua y literatura españolas en diversas universidades extranjeras, como Berlín, Cambridge, Oxford, Stanford University (California), Hunter College y Columbia University (Nueva York) y Leipzig. Dentro de España, enseña en las universidades de Valencia, Barcelona y Madrid.

Simultanea obras de creación literaria, de las que es característico el “realismo léxico”, con obras de historia y crítica en el campo de la estilística, estudiando a los poetas clásicos españoles y la lírica de tipo popular. Como traductor de las obras de James Joyce utiliza el seudónimo de Alfonso Donado.


Académico de número desde 1945, es director de la Real Academia Española durante los años 1968 a 1982. Es también nombrado miembro de otras academias y asociaciones, como la Real Academia de Historia, la Modern Language Association o la Asociación de Hispanistas, que además preside de 1962 a 1965.

Su principal labor como director de la Real Academia Española consiste en la organización de encuentros con las academias americanas, para trabajar en común por la lengua castellana.

La sala Dámaso Alonso de la Real Academia está dedicada íntegramente a la biblioteca del autor, recogiendo cerca de 40.000 volúmenes y diversos objetos personales.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (12): el Paseo Miguel Hernández.



Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910 y murió en Alicante el 28 de marzo de 1942). Poeta y dramaturgo español.

De familia humilde, tiene que abandonar muy pronto la escuela para ponerse a trabajar; aún así desarrolla su capacidad para la poesía gracias a ser un gran lector de la poesía clásica española.

A partir de 1930 comienza a publicar sus poesías en revistas como El Pueblo de Orihuela o El Día de Alicante. 

En la década de 1930 viaja a Madrid y colabora en distintas publicaciones, estableciendo relación con los poetas de la época. A su vuelta a Orihuela redacta Perito en Lunas, donde se refleja la influencia de los autores que lee en su infancia y los que conoce en su viaje a Madrid.
 
Ya establecido en Madrid, trabaja como redactor en el diccionario taurino de Cossío y en las Misiones pedagógicas de Alejandro Casona; colabora además en importantes revistas poéticas españolas. Escribe en estos años los poemas titulados El silbo vulnerado e Imagen de tu huella, y el más conocidoEl Rayo que no cesa (1936).


Toma parte muy activa en la Guerra Civil española, y al terminar ésta intenta salir del país pero es detenido en la frontera con Portugal. Condenado a pena de muerte, se le conmuta por la de treinta años pero no llega a cumplirla porque muere de tuberculosis el 28 de marzo de 1942 en la prisión de Alicante.

Durante la guerra compone Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938) con un estilo que se conoció como “poesía de guerra”. En la cárcel acabó Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). En su obra se encuentran influencias de Garcilaso, Góngora, Quevedo y San Juan de la Cruz.

martes, 12 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (11): el Paseo Pedro Salinas.



Pedro Salinas nació en Madrid en 1891 y falleció en Boston en 1951. Poeta español, miembro de la Generación del 27, en la que destacó como poeta del amor. Profundo intelectual y humanista, Salinas estudió las carreras de derecho y de filosofía y letras. Fue lector de español en la Universidad de París entre 1914 y 1917, año en que se doctoró en letras.

En la década de 1920 comenzó una asidua colaboración con la Revista de Occidente y fue catedrático de lengua y literatura españolas en las universidades de Sevilla y Murcia. Trabajó como lector de español en Cambridge. 

Junto a Guillermo de Torre dirigió la revista Índice literario (1932-1936). En este último año emigró a Estados Unidos, donde se desempeñó como profesor en distintas universidades, y allí vivió hasta su muerte, salvo algunos períodos en que dictó clases en la Universidad de San Juan de Puerto Rico.


Poeta subjetivo, heredero de la tradición amorosa de Garcilaso de la Vega y de Gustavo Adolfo Bécquer, el gran tema de su poesía fue el amor, a través del cual matizó y recreó la realidad y los objetos. En su producción se pueden distinguir tres etapas. La primera, de poesía pura, influida por Juan Ramón Jiménez, abarca desde los inicios hasta 1931 (Presagios, 1924; Seguro azar, 1929 y Fábula y signo, 1931).

La segunda alcanza hasta 1939 y fue la de la poesía genuinamente amorosa, fruto de su apasionada relación con la profesora norteamericana Katherine Whitmore. En ella celebra el amor que da sentido al mundo; la amada es una criatura concreta, en un espacio cotidiano, con la que el poeta mantiene un coloquio continuo. El amor de su lírica no es atormentado y sufrido, es una fuerza prodigiosa que da sentido a la vida, escribió La voz a ti debida, 1933; Razón de amor, 1936 y Largo lamento, 1939).

La tercera etapa va de 1939 hasta su muerte. La poesía de estos años reflejó sus inquietudes filosóficas, y una preocupación por la función del poeta y del arte, ya que su espíritu humanista se rebeló ante el mundo moderno; pero no fue la suya una poesía meramente intelectualista, sino que se apoyó también en lo sensual, en una visión cósmica pero fuertemente emotiva. Tres libros componen la producción de este período: El contemplado (1946), Todo más claro y otros poemas (1949) y Confianza 1942-1944, 1955, recopilación de poemas sueltos publicada póstumamente.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (10): el Paseo Luís Cernuda.



Luis Cernuda Bidón nació en Sevilla el 21 de septiembre de 1902 y murió en México, D.F. el 5 de noviembre de 1963. Poeta español de la Generación del 27.

De niño, muestra prematuramente su interés por la poesía tras leer las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer, siendo en el colegio de los padres Escolapios donde su profesor le enseña las normas básicas de la expresión poética y comienza a escribir sus primeros versos. Años más tarde, emprende sus estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla, donde su profesor de literatura, Pedro Salinas, le anima a participar en tertulias y a leer a escritores españoles del Siglo del Oro (Góngora, Lope de vega, Quevedo y Garcilaso de la Vega entre otros) y a autores franceses contemporáneos.

En 1925, tras licenciarse en Derecho, Juan Ramón Jiménez publica sus primeros poemas en Revista de Occidente. Al año siguiente viaja a Madrid con la intención de introducirse en el mundo editorial colaborando en la publicación La Verdad, Mediodía y Litoral. 

Dos años más tarde ve la luz su primer libro lírico, Perfil del aire (1927), que es rechazado por la crítica y escribe Égloga, elegía y oda (1928) tras conocer a Federico García Lorca en un homenaje a Góngora. 
En 1930 comienza a trabajar de librero y en los años sucesivos escribe Un río, un amor (1929), Los placeres prohibidos (1931), La invitación a la poesía (1933), Donde habite el olvido (1934) e Invocaciones (1935). 

Durante la Guerra Civil española vive exiliado en Inglaterra, donde termina Las nubes (1940), un libro de poesía sobre la Guerra Civil española, Ocnos (1942), Como quien espera el alba (1943) y Vivir sin estar viviendo (1944). En 1947 parte rumbo a Estados Unidos para ejercer como profesor de Lengua y Literatura Española.

Ya en su periodo de madurez, se traslada a vivir a México y ven la luz sus obras Variaciones sobre tema mexicano (1952), Poemas para un cuerpo (1957) y Desolación de la Quimera (1962). 
Fallece en México el 5 de noviembre de 1963.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (9): el Paseo Joaquín Romero Murube.



Joaquín Romero Murube nació en los Palacios el 18 de julio de 1904 y murió en Sevilla el 15 de noviembre de 1969. Fue un articulista y poeta de la Generación del 27.

Entre sus libros poéticos destacan Prosarios (Sevilla, Imprenta Gironés, 1924), Sombra Apasionada (1929), donde el autor alterna el Creacionismo, el Surrealismo, el Neopopularismo y el Clasicismo. La crítica ha señalado también el influjo de Ramón Gómez de la Serna, Valle-Inclán, José Bergamín y Pedro Salinas. La impronta de Federico García Lorca es visible en su segunda etapa poética, integrada por Siete Romances, Canción del Amante andaluz y Kasida del olvido, continuado y ampliado en Tierra y Canción.
De sus ensayos destacan Dios en la ciudad, de 1934, incluido luego en Sevilla en los labios,  Discurso de la mentira, Memoriales y Divagaciones y Los cielos que perdimos. 

Investigó además sobre la figura de Francisco de Bruna y Ahumada (1965). En el género narrativo, iniciado muy pronto con novelas como La tristeza del Conde Laurel (1923) y Hermanita amapola (1925), hubo un largo paréntesis inactivo que se cerró con ...Ya es tarde y Pueblo lejano.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (8): la Glorieta de Emilio Prados.



Emilio Prados Such nace en Málaga el 4 de marzo de 1899, dónde vive sus primeros quince años. En 1914 se traslada a Madrid para ingresar en la Residencia de Estudiantes, donde conoce a Juan Ramón Jiménez, quien determinará su pronta orientación hacia la poesía.
 
En 1918 se incorpora al grupo universitario de la Residencia, centro que se convierte en punto convergente de las ideas vanguardistas e intelectuales de Europa, En este fecundo caldo de cultivo se forma la Generación del 27 y es aquí, donde Prados entabla amistad con el círculo que forman Federico García Lorca, Luis Buñuel, Juan Vicens, José Bello y Salvador Dalí.
 
En 1924 fundó, con su compañero Manuel Altolaguirre, la revista “Litoral”, que fue uno de los más importantes órganos del grupo del 27.
 
En 1925 inicia su actividad como editor de la imprenta Sur, en la que trabaja también junto a Altolaguirre. Paralelamente a sus actividades creadoras, su compromiso social se va decantando en un progresivo interés hacia los sectores más pobres y desfavorecidos de la sociedad. También publica sus primeros poemarios, “Tiempo” y “Veinte poemas en verso” que se inscriben se inscriben dentro del neopopularismo andaluz.

Entre 1925 y 1928 publica también “Seis estampas para un rompecabezas” “Canciones del farero”, ”Vuelta” y “El misterio del agua”.


Entre 1932 y 1938 se entrega a la poesía social y política con un lenguaje surrealista. De esta época son sus obras: “La voz cautiva”, “Andando, andando por el mundo”, “La tierra que no alienta”, “Seis estancias”, “Llanto en la sangre”, “El llanto subterráneo”, y “Tres cantos”.
El clima de violencia que impera en Málaga en 1934 al estallar la guerra le hace trasladarse a Madrid y allí entrará a formar parte de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Colabora en tareas humanitarias, ayuda en la organización del II Congreso Internacional de Escritores y en la edición de varios libros: “Homenaje al poeta Federico García Lorca y Romancero general de la guerra de España”, al tiempo que se publican varias de sus obras. Recibe el Premio Nacional de Literatura por la recopilación de su poesía de guerra, “Destino fiel” en 1938.
Poco después se instala en Barcelona para encargarse, junto con Altolaguirre otra vez, de las “Publicaciones del Ministerio de Instrucción Pública”. Pero la situación es ya insostenible en la España de comienzos de 1939 para un republicano, por lo que decide marcharse a París y el 6 de mayo parte, junto con otras destacadas figuras de la intelectualidad republicana, hacia México, donde residirá hasta su muerte. Allí publica poesías que emanan un profundo sentimiento de desarraigo y soledad.
A ésta época pertenecen “Mínima muerte”, “Jardín cerrado”, “Memoria del olvido”, “Penumbras”, “Río natural”, “Circuncisión del sueño” y “Signos del ser”.
Muere en México el 24 de Abril de 1962.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (7): el Monumento a la Duquesa de Alba.



En la Glorieta de Jorge Guillén, se ha inaugurado en 2011 el monumento a la Duquesa de Alba, donado por la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. 

Es obra del escultor Sebastián Santos Calero. La obra en bronce muestra a Cayetana de Alba con mantón de Manila y flor en el pelo.