jueves, 7 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (6): la Glorieta de Jorge Guillén.



En la Glorieta de Jorge Guillén podemos ver el monumento dedicado a la Duquesa de Alba. Sus versos están cincelados en el mármol blanco de la fuente de la Generación del 27.


Jorge Guillén Álvarez nació en Valladolid el 18 de enero de 1893 y falleció en Málaga el 6 de febrero de 1984). Poeta español, perteneciente a la Generación del 27.

Estudia Filosofía y Letras en Madrid y en Granada, graduándose en 1913. En 1924 se doctora y visita Alemania después de haber sido lector de español en la Sorbona (1917-1923), actividad que repite años después en Oxford. En 1925 obtiene la cátedra de Literatura española en la Universidad de Murcia, pasando a la de Sevilla tres años después. Ocupa este último puesto hasta que, acabada la guerra civil, se exilia a los Estados Unidos, donde imparte Literatura y Letras, hasta el final de su carrera.

Su poesía se edita en la Revista de Occidente desde 1919 hasta 1928; en este último año aparece con el título de Cántico, considerado a menudo como el libro cumbre de su generación. 

En una segunda etapa, en la que se reflejan diversos conflictos políticos, publica las tres partes de Clamor, tituladas Maremagnum (1957), Que van a dar en la mar (1960) y A la altura de las circunstancias (1963). Son temas recurrentes en su obra la nostalgia del pasado, el paso del tiempo y la reflexión sobre la vejez. Más adelante, con Homenaje (1967), retorna al enfoque de su primera etapa. 

Sus últimas obras son Y otros poemas (1973) y Final (1982).

En 1976 recibe el máximo galardón de las letras hispánicas, el Premio Miguel de Cervantes.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (5): la Glorieta de Manuel Altolaguirre.



Manuel Altolaguirre Bolín nació en Málaga el 29 de junio de 1905 y murió en Burgos el 26 de julio de 1959. Poeta, impresor y productor cinematográfico español, por su edad y sus afinidades estéticas está considerado como el poeta más joven entre los de la Generación del 27.
 

Durante la Guerra Civil toma partido por el bando republicano y se ve forzado a exiliarse en febrero de 1939. Tras su paso por un campo de concentración francés, se traslada primero a Cuba y después a México.
 
Las islas invitadas y otros poemas, de 1926, es su primera antología y muestra una especial predilección por los temas naturalistas. En su libro siguiente, Ejemplo (1927), se percibe la influencia de la poética surrealista; posteriormente se publican Soledades juntas (1931), La lenta libertad (1936), Nube temporal (1939) y Fin de un amor (1949).


Además edita una colección de poetas clásicos españoles con el título de La Verónica y se interesa por el cine, produciendo y escribiendo el guión de la película Subida al cielo (1951), que dirige Luis Buñuel; realiza también una versión fílmica de El cantar de los cantares. Como autor teatral publica Entre dos públicos (1934).

Asimismo, escribe una biografía de Garcilaso de la Vega, realiza traducciones de Aleksandr Pushkin y P.B. Shelley y publica la Antología de la poesía romántica española (1932), así como un ensayo sobre el Presente de la lírica mejicana (1946). Deja una novela inconclusa, El caballo griego, publicada parcialmente en Papeles de Son Armadans en 1958.

martes, 5 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (4): el Templete de la Estación Meteorológica.



En 1959, en el interior de los jardines, se instaló este templete que vemos en la foto que disponía de instrumental (barómetro, termómetro, etc.) para tomar los datos meteorológicos que formaban parte de la estadística oficial. 

Al correr de los años, aquella estación meteorológica perdió todo el material que le proporcionaba funcionalidad.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (3): el Monumento a Adriano del Valle.



En 1995, en los Jardines de Cristina, se erige el busto al poeta sevillano Adriano del Valle, y a sus versos:

Cuando la luna sus redes

tiende al ruiseñor y al grillo

y hundidos en fango rosa

buscan peces los olivos,

desde Córdoba a Sevilla

el agua sueña entre lirios,

recostando en dos Giraldas

la pereza de su arribo:

una de piedra, en el aire;

otra de sombra, en el río ...


domingo, 3 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (2): el Paseo Vicente Aleixandre.



El poeta sevillano y Premio Nobel de Literatura en 1977 nació en el Palacio de Yanduri, a pocos pasos del paseo que hoy lleva su nombre dentro del recinto de los Jardines de Cristina. Para hacerlo aún más visible, podemos ver este azulejo de Cerámicas Santa Ana cuyo texto dice lo siguiente:

Era una gran plaza abierta, y había olor a existencia

un olor a gran sol descubierto, a viento rizándolo,

un gran viento que sobre las cabezas pasaba su mano,

su gran mano que rozaba las frentes unidas y las reconfortaba.

Y era el serpear que se movía como único ser,

no se si desvalido, no se si poderoso,

pero existente y perceptible, pero cubridor de la tierra.

Allí cada uno puede mirarse y puede alegrarse y puede reconocerse.

En la Plaza (Vicente Aleixandre)

sábado, 2 de noviembre de 2013

Los Jardines de la Reina Cristina (1): una breve historia.



Los Jardines de Cristina fueron inaugurados el 24 de julio de 1830 con la denominación de Salón de Cristina en claro homenaje a María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, última esposa del Fernando VII, reina regente durante la infancia de su hija Isabel II.

El Salón Cristina -construido por el Asistente Arjona, con la dirección técnica del arquitecto Melchor Cano y la participación del botánico Claudio Boutelou- fue un espacio ajardinado amplio y elegante, con bancos, esculturas, fuentes y una gran alberca que permitía el riego de las plantas que allí crecían. Había un banco de mármol blanco alrededor del recinto, un pabellón de carácter exótico y una fuente con la escultura de Apolo que determinó que durante los primeros años se conociera como Jardín de Apolo. Estaba poblado por plátanos, fresnos, álamos, sauces y otras especies.


Los jardines se encontraban enclavados en las afueras de la ciudad y ofrecieron una vía de ensanche al núcleo urbano al derribarse la muralla que unía la Torre del Oro con la Torre de la Plata. En el siglo XIX la zona verde se extendía, junto al río, desde el Palacio de San Telmo hasta la Torre del Oro.

Conjuntamente con los Jardines de las Delicias (construidos en la misma época), se pretendía crear al sur de la ciudad, extramuros, una zona de jardines a los largo del río en la que se dieran citas las clases más acomodadas de la ciudad.

El Salón Cristina se constituyó durante la primera mitad del siglo XIX en lugar de encuentro de las clases más acomodadas de la ciudad, hasta que en 1852 se inaugura la Plaza Nueva y se convierte en el nuevo centro de la vida social de Sevilla.


viernes, 1 de noviembre de 2013

El Cid vestido de croché.



La artista neoyorkina Agatha Oleksiak vaa expones en estos días aprte de su obra en la sala Delimbo y no se le ocurre mejor idea para hacerse publicidad, con la aquiescencia de nuestro Ayuntamiento, que de vestir al Cid de colores.
Oleksiak confeccionó mantas de croché para vestir la sempiterna estatua gris de nuestro Campeador con los colores amarillos, naranjas, azules, verdes, rojos o rosas dándole una vistosidad nunca vista en Sevilla en este lugar.
Olek, de la que aseguran quedó fascinada con la historia del Cid, por aquello de ganar batallas después de muerto, no estuvo sola en su ardua tarea en la que los retales fueron cosidos uno a uno para terminar la gran funda de ganchillo. Raquel Pielfort, amante de esta popular técnica de tejido, acompañó a la artista durante toda la jornada. Las dos mujeres se pasaron todo el día subidas a dos grúas municipales para coser los retales de colores y lana hechos expresamente para cubrir la gran estatua. Un trabajo que, además de dejar perplejos a viandantes y conductores, es el aperitivo de la exposición que la artista expondrá desde el próxmo 7 de noviembre en la galería de arte Delimbo.