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jueves, 24 de diciembre de 2015

El ejército de terracota del Emperador (2).



Como un enemigo inmortal, los escuadrones de Ying Zhen arrasaron con los reinos vecinos, se calcula que medio millón de guerreros fueron enviados a la guerra. Sin duda, se trata de un ejército que Inspiró temor, no sólo por su tamaño sino por la increíble destreza técnica que desplegaba. Su ejército de arcilla evoca lo que una formación de combate pudo ser.


Las unidades flanqueadas por tres lineas de ballesteros, tanto en la vanguardia como en la retaguardia, son la artillería de la época. Documentos escritos describen cómo el enemigo es recibido por una intensa lluvia de flechas, en el improbable caso de ser superada, le esperaría una infantería armada con lanzas, dagas, hachas y espadas.


Los flancos también eran protegidos por dos líneas de arqueros, haciendo que cualquier intento de ataque fuera infructífero. Los oficiales subidos en sus carros comandaban las unidades, sus cuadrigas eran escoltadas por lanceros, que con sus lanzas de 6 metros impedían cualquier ataque sobre los caballos de combate.


A finales de los 70 descubrieron armas que, a pesar de llevar enterradas más de dos mil años, se conservan en un estado extraordinario. Un óxido de cromo y sal sella la superficie de las armas evitando su deterioro. Esta técnica de conservación química no se implantó en Europa hasta 1938.


A partir del estado en el que se encuentran estas armas se han sacado varias conclusiones en lo referente a su producción: se trata de una producción en masa que no llegó a Europa hasta la Revolución Industrial y que fueron producidas en series de diez mil puntas de flecha.


A 20 metros al oeste del sarcófago del Emperador se halla un carro de bronce. Su tamaño es la mitad de un carro normal pero está construido con gran detalle Un carro convencional mide 2.25 metros de largo y 1.52 metros de atto, el jinete monta bajo un dosel en forma de parasol. Otras armas como un arco con carcaj y flechas, así como una ballesta y un escudo se encontraron en el carro. La brida de los caballos era de oro y plata, y los animales estaban decoradas con borlas.


Los caballos de caballería están muy valorados en el periodo de Shang. Como ofrenda en entierros, sólo se ofrecen a aquellos de alto linaje. En el caso en el que tuvieran que enterrarse junto al carro, se les daba muerte antes para así facilitar su colocación y atadura. Las bridas a principios de la era Qin son de metal y madera siendo reemplazados por otros materiales como el hueso o el asta posteriormente.


miércoles, 23 de diciembre de 2015

El ejército de terracota del Emperador (1).



Junto al Guadalquivir, en Puerto Delicias podemos ver una magna exposición de los famosos soldados de terracota del Iº Emperador de China, Ying Zhen. Una obra, sin duda, descomunal, casi imposible si no fuera el sueño de un megalómano.


Hasta la fecha, se han descubierto más de 8.000 guerreros de arcilla, 520 caballos de combate, 150 cuadrigas y 150 caballos parte de la caballería. Resulta bastante evidente que fueron varias las técnicas que emplearon para la elaboración de estas figuras que miden de 1.66 a 2.02 metros y pesan entre 120 y 220 kilogramos. Las cabezas, manos y brazos se realizan por separado.


Se han identificado ocho tipos distintos de moldes para los rostros, así como los moldes para las narices, bigotes, orejas y cejas. Tras una primera etapa en la que se lleva a cabo todo el detallado, las figuras eran horneadas.


Según el taller de donde proviniesen, las figuras eran de diferentes estilos, por ejemplo: los escultores locales ponían más énfasis en el diseño de la individualidad del guerrero. En función del estilo, tanto la postura como la forma del guerrero podían variar ampliamente, más altos, más delgados, más pequeños, etc. La edad también variaba en función del estilo.


Otro elemento distintivo puede ser la armadura, el peinado o el casco que marcan los distintos escalafones y rangos. Por ejemplo, los oficiales llevan una túnica verde, un bigote negro y un rostro colorido. También a los caballos eran modelados de manera individualizada. Los soldados cargaban armas reales cuyas partes de metal han sido preservadas, por ejemplo puntas de flecha de bronce, dagas o hachas.


En 1989, se hallaron armaduras laminares en el sudeste de la región; 200 armaduras, cascos y armaduras de caballos hechas de pequeñas placas de caliza. Este foso tiene prácticamente el mismo tamaño que el Foso I, 13.000 metros cuadrados llenos de placas de caliza y los cables de bronce que las unían. Cada armadura estaba compuesta por 600 láminas, perforadas y unidas por un fino cable. Se calcula que tardarían unas 350 horas en elaborar una armadura.


El color gris caracteriza la uniformidad del Ejército de Terracota, aunque sabemos que en realidad eran figuras muy coloridas. Sin embargo, son pocos los restos de pintura a partir de los cuales poder saber cómo era la pigmentación empleada en aquellos tiempos. Se sabe que era muy similar a la empleada en la antigua Europa. Aunque existen singularidades, como por ejemplo un color que sólo en el lejano Oriente conocían: la púrpura Han o la púrpura china.

Por desgracia son pocos los vestigios que conservamos de este color singular. Lo que sí sabemos es que a cada guerrero se le otorgaba una combinación única de colores.