Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia de San Roque. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia de San Roque. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (16): el Retablo de la Virgen de la Medalla Milagrosa.

 


A los pies de la nave de la Epístola se encuentra el último retablo de todos, el que está dedicado a la Virgen de la Medalla Milagrosa.

Como sabemos, cada 27 de noviembre se celebra el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa, conmemoración de esta advocación de la Virgen, tras su aparición en 1830 a Santa Catalina Labouré, Hija de la Caridad francesa, ordenándola que acuñara una medalla en su honor.

La talla de la Virgen Milagrosa es una talla moderna proveniente de las fábricas gerundenses de Olot.





viernes, 15 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (15): el Retablo de la Piedad.

 

El último retablo del muro de la Epístola (que no el último de la nave de la Epístola) es el hermoso retablo barroco dedicado a la Piedad. Este retablo del siglo XVII tiene como motivo central un hermoso lienzo inspirado, que no copia, de una obra ("La lamentación") del pintor Anthony van Dick que se encuentra en el Museo del Prado y fue pintada hacia 1629.






Se trata de un Cristo muerto. En un prolongado escorzo, yace en el regazo de María, que mira implorante hacia el cielo. María Magdalena besa la mano de Cristo y San Juan llora su muerte.

Se ve que la propia obra original de la que se inspiró estaba muy influida por el arte veneciano en el tratamiento de las telas y el uso del color ya que la obra original de van Dyck está directamente inspirada en ciertas composiciones de Tiziano.

El cuadro original es réplica de otro cuadro del mismo tema realizado por van Dyck para una iglesia de Amberes. Sin embargo se desconocen las causas de su llegada a España, documentándose por primera vez en 1734 tras el incendio del Alcázar de Madrid.








Esta es la obra de van Dyck a la que nos hemos referido anteriormente. Así lo describe la documentación que publica el propio Museo del Prado.

La escena describe uno de los momentos más dramáticos de la Pasión y Muerte de Cristo, cuando la Virgen, en su calidad de madre, acompañada por María Magdalena, que besa la mano del Redentor, y por san Juan, que contempla la escena, asume la mayor significación, protagonizando los momentos inmediatamente posteriores a la pérdida del Hijo en la tragedia del Calvario, aspecto que Van Dyck logra expresar magistralmente: la luz baña plenamente su rostro así como los rasgos del Salvador, cuyo cadáver yace sobre un lienzo blanco dispuesto sobre una piedra. 

El pintor ha seguido un esquema habitual para tan popular asunto, pero en lugar de mostrar el cuerpo de Jesús sobre el regazo de su madre, al igual que lo hicieron los maestros de la Edad Media, llegando hasta la plenitud del Renacimiento -recuérdese a tal efecto la celebérrima Pietà de Miguel Ángel (Basílica de San Pedro de Roma-) ha preferido una situación intermedia, en vez de mostrar a la madre evocando la infancia del Hijo al presentarlo sobre sus rodillas. 

Deseando un mayor efectismo barroco, poco menos que determinado por la idea de éxtasis, relaciona ambas imágenes y presenta a la Virgen elevando sus ojos al cielo, llenos de lágrimas, con la cabeza de Cristo apoyada sobre su mano derecha. Tal actitud semeja de reproche al Padre Eterno, quien siglos atrás no permitió el Sacrificio de Isaac, escogiendo ahora para el supremo martirio a su propio Hijo. 

En lo que concierne a las ideas que presidieron la composición, así como lo que pudo condicionar las actitudes de los personajes, se hace necesario evocar la escultura clásica, a cuyo reempleo de conceptos y formas tan inclinado fue Rubens a la hora de fijar gestos y posturas; Van Dyck, tanto pudo evocar imágenes de cuanto había observado y estudiado en su viaje por Italia, como acudir a los repertorios de grabados o los pequeños vaciados en bronce, ejecutados siguiendo las pautas de piezas conocidas del repertorio de la Antigüedad. Van Dyck aprendió bien la lección de Rubens, en cuanto a la utilización de la escultura, tomando préstamos formales de ésta, que ungía de vida y calor, trasvasando a carne y a efluvios de sudor y sangre, la piedra y el mármol. La epidermis del cuerpo de Jesús refleja tonalidades que son reveladores testimonios de la metamorfosis de un cuerpo, ya ajeno a los alientos de vida, a efectos de conseguir un resultado naturalista y verosímil a los ojos del espectador. 

Las líneas maestras que dominan el conjunto de la composición, responden a un inteligente plan preconcebido para el logro del equilibrio de las masas y la mejor coherencia rítmica. La Magdalena se integra en la acción participando en la formación de un esquema piramidal que coloca a la Virgen en el vértice superior, donde el fondo oscuro de la roca contribuye a resaltar su presencia junto al cuerpo de Jesús, que destaca iluminado, acorde con la magnificencia olímpica de una estatua clásica. San Juan, por el contrario, en sombras, ayuda a configurar una diagonal que se inicia en los cuidados símbolos del tormento del Salvador, situados en el ángulo inferior izquierdo de la tela para concluir en el superior derecho. 

El dibujo, el cromatismo, el empleo de la luz y la tensión dramática general, que se observa fácilmente, son de primer orden y subrayan, después de ser apreciadas en toda su dimensión cualitativa como resultado de la reciente restauración de la obra, el acierto de las opiniones que la atribuyen a la mano de Van Dyck, eliminando las antiguas reticencias que la situaban adscrita al taller del maestro. La grabó Paulus Pontius en sentido inverso (New Holl, VII, 538), resaltando sus diferencias del cuadro conservado en Amberes, especialmente en lo que concierne a detalles de los rostros de los personajes.

jueves, 14 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (14): el Retablo de San José.

 

Un retablo neobarroco es el que recoge a la figura de San José y el Niño. A su derecha está la talla de San Francisco Javier. A la izquierda se encuentra la de Santa Lucía. Las tallas son modernas aunque, como se puede ver, se han realizado siguiendo los cánones del barroco.







miércoles, 13 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (13): el Retablo de la Virgen de Fátima.

 


El tercer retablo de la nave de la Epístola es el que se dedica a la Virgen de Fátima. La talla de la Virgen es moderna y no tiene valor artístico. Abunda en el retablo el uso de rocalla y destacan las cuatro columnas que flanquean a la hornacina central que contiene a la talla de la Virgen. En el centro de estas columnas podemos ver cuatro escenas relacionadas con el descubrimiento de la Virgen por unos pastorcillos lusos.





martes, 12 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (12): el Retablo de la Virgen de la Cinta.

 

Tras el retablo del Sagrado Corazón de Jesús, en el muro de la Epístola se encuentra el retablo dedicado a la Virgen de la Cinta, patrona de la ciudad de Huelva y copia de la de la Virgen del Muro que se encuentra en el santuario de la Cinta de la capital onubense. El retablo, de estilo neoclásico destacan por sus colores azules y rosas combadnos con detalles en oro. El centro del retablo lo ocupa un icono de estilo bizantino que muestra a la Virgen de la Cinta y sobre brazo derecho sostiene al Niño.

En el ático del retablo se encuentra un lienzo de la Anunciación. A ambos lados de la Virgen de la Cinta encontramos dos tallas, San Wenceslao de Kostka a su izquierda y San Nicolás a su derecha.






Según cuenta la tradición religiosa, la advocación de Nuestra Señora de la Cinta procede en origen de unas tiras de talas entregadas por la Virgen María al apóstol Tomás y a Santa Mónica como símbolo de protección y consuelo. 

En España, la leyenda indica la aparición mariana y la donación de la cinta en el siglo XII a un sacerdote de Tortosa, desde donde se extiende su devoción hasta distintas localidades como Barcelona, Madrid, Sevilla, Huelva o Jaén. Supuestas reliquias de la sagrada tira se encuentran en Grecia, Italia y en Tortosa, siendo la de esta ciudad solicitada por diversos reyes españoles con ocasión del nacimiento de sus hijos.

La Virgen de la Cinta es patrona de Huelva, hallándose en su Santuario una bella pintura mural datada a comienzos del siglo XV y una talla procesional de 1760 atribuida al gran imaginero hispalense Benito Hita del Castillo. 

Asimismo, una escultura realizada por Juan Martínez Montañés en su taller sevillano en 1616 preside la catedral onubense, aunque no posee los atributos propios de la advocación. Cristóbal Colón se postró en marzo de 1493 ante Nuestra Señora de la Cinta a la vuelta de su primer viaje al Nuevo Mundo. 

Existen réplicas del mural en Sevilla, como el enmarcado por un retablo azulado en la Iglesia de San Roque del que hablamos en el día de hoy o el retablo cerámico de mediados del siglo XX en la calle Progreso del Barrio del Porvenir.

La Catedral de Sevilla custodia una hermosa Virgen de la Cinta de barro cocido policromado en un altar barroco del siglo XVII situado a la izquierda de la Capilla de San Isidoro, en el muro oeste del trascoro. Modelada en torno a 1470 y atribuida por diversos investigadores al excelente escultor francés Lorenzo Mercadante de Bretaña, fue encargada por el canónigo Antón González de Chaves, quien aparece en una lápida que podemos contemplar en la parte baja del altar. La Madona en pie con manto celeste y túnica rojiza ceñida por una larga cinta porta el Niño en su brazo izquierdo, que sujeta un libro en sus manos.

Posee características propias del maestro bretón como son el material empleado y la particular sonrisa de los rostros, especialmente reflejada en el de Jesús. Pertenece a la tipología de Virgen de Ternura que se consolidó en Europa a partir de finales del siglo XII en contraposición a la sedente y más grave Virgen de Majestad de épocas anteriores.  

lunes, 11 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (11): el Retablo del Sagrado Corazón de Jesús.

 

El primero de los retablos que podemos ver en el muro de la Epístola se encuentra dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. De la importancia del mismo podemos decir que se encuentra en la cabecera de la nave siendo su posición similar al del retablo de la Capilla Sacramental de la nave del evangelio donde se encuentran las imágenes titulares de la Hermandad de San Roque. El autor del retablo fue Francisco Ruíz Rodríguez quien lo realizó en 1945 quien fue, también, quien levantó el retablo antes mencionado de la Capilla Sacramental.

El retablo, de estética neobarroca está rematado por una corona real bajo la cual, en el ático, podemos ver un lienzo de la Anunciación.

Acompañando al retablo podemos ver dos ángeles lampararios y un cuadro de San Vicente de Paul.







domingo, 10 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (10): la entrada al templo.

 

La entrada principal del templo se encuentra a los pies del mismo. Tras la puerta exterior nos encontramos un pequeño vestíbulo y una cancela de madera que permite el paso al interior de la iglesia a través de unas pequeñas puertas auxiliares y dos portones centrales enormes que normalmente están cerrados.

A continuación nos encontramos en el coro y allí podemos ver las tallas de San Antonio y el Niño Jesús del Remedio. 





sábado, 9 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (9): el Retablo de la Virgen del Perpetuo Socorro.

 


A los pies de la nave del Evangelio podemos contemplar un pequeño Retablo presidido por una pintura de la Virgen del Perpetuo Socorro, copia de la original que se venera en la iglesia de san Alfonso, en Roma. Se trata de un icono bizantino, datado entre los siglos X y XIV (hay mucha controversia), procedente de la isla de Creta. Venerada desde antiguo en la iglesia de san Mateo, de Roma, con la llegada de Napoleón se le pierde la pista, hasta que, en 1.855, es descubierta durante unas obras en terrenos de la orden de los Redentoristas. Pío IX le concedió la advocación actual.


La imagen está pintada al temple sobre madera y contiene toda una iconografía, tanto en imágenes como en colores, solo comprensible para los iniciados. Se representa a la Virgen sosteniendo al Niño con el brazo izquierdo, el cual representa lo más cercano al corazón, la zona donde se sitúa el afecto y el cariño. 
El Niño Jesús tiene cuerpo de bebé, pero rostro de adolescente; es decir, es un niño pequeño, pero con uso de razón. Está mirando a dos ángeles situados a los lados, san Gabriel y san Rafael, que le muestran los instrumentos de Pasión. El Niño se asusta al ver estos instrumentos anunciantes de su futuro martirio y sufre un estremecimiento de miedo, que le hace perder una de sus sandalias. Finalmente, se agarra a su mano buscando consuelo, pues Ella es el Perpetuo Socorro ante las dificultades de la vida.




viernes, 8 de diciembre de 2023

La Iglesia de San Roque (8): el Retablo de Nuestra Señora de la Sierra.

 


Todos los jueves hay una convocatoria en la parroquia a los egabrenses que viven en nuestra ciudad. Para que no pierdan el hilo argumental, egabrenses son los natural de la ciudad cordobesa de Cabra, cuya patrona es, desde 1908, María Santísima de la Sierra, advocación de la Virgen María que tiene una larga historia/leyenda.


Esta historia se remonta a los comienzos del cristianismo, el santo Isicio o Hesiquio, discípulo del apóstol Santiago, desempeñando funciones episcopales, entró en Egabro (nombre romano de la ciudad de Cabra) predicando las doctrinas del Evangelio, siendo recibido por sus moradores con gran entusiasmo, entonces les mostró y entregó una imagen de la Santísima Virgen, que labrada por el propio evangelista San Lucas le había dado San Pablo, recibiéndola los habitantes de Egabro con gran alegría.


Esta imagen fue primeramente colocada en una casa, y luego, cuando fue destruido el templo a la Diosa Fortuna y edificada en su lugar una iglesia, en ella fue colocada y venerada. 

El décimo obispo en ocupar la sede episcopal egabrense fue Arcesindo y a él se le atribuye la ocultación de la imagen de la Virgen en una cuerva de la Sierra, en el año 714, cuando ante la invasión musulmana, en la batalla de Guadalete, cayó la monarquía visigoda con su último rey Don Rodrigo, en manos del Islam.

Actualmente, Sevilla guarda un rinconcito para esta imagen de María en la Iglesia de San Roque. 

Tal como entramos en ella, a la izquierda, en la nave del Evangelio, podemos ver un retablo con la Virgen de la Sierra realizada por Luís Ortega Bru en el año 1953 como copia de la original de la ciudad de Cabra.

Es copia mediante mascarilla de la titular de la archicofradía de Cabra. Representa a María presentando a su hijo a los fieles. En el año 2010, fue restaurada la imagen por los profesores, Miguel Ángel Pérez y Ricardo Llamas.

Allí, en San Roque, tiene la sede la Hermandad Filial de Sevilla, que fue fundada en 1952.

A ambos lados del retablo podemos ver al Niño Jesús de Praga y al Arcángel San Rafael. En la foto de arriba podemos ver a la Virgen en el altar de la iglesia de San Roque para presidir los cultos que se realizan en su nombre a finales de octubre.