domingo, 7 de agosto de 2011

A la memoria de Eslava.



En la avenida de la Constitución podemos ver, frente a la Catedral, una pequeña fachada del antiguo Colegio de San Miguel.
En ella, a media altura, podemos ver una placa en la que se recuerda al Maestro Eslava, un sacerdote de quién vamos a resumir su historia.
Don Miguel Hilarión Eslava y Elizondo, sacerdote, músico y compositor español, nació en el pueblo navarro de Burlada el 21 de octubre de 1.807 y falleció en Madrid el 23 de julio de 1.878.
En 1828, con sólo veintiún años de edad, ya obtiene por oposición (sin estar aún ordenado de presbítero) el cargo de maestro de capilla en la catedral de Burgo de Osma, pasando a desempeñar el mismo puesto en 1832 en la catedral de Sevilla, en cuya ciudad se ordenó sacerdote en 1833 y en la que ejerció sus funciones hasta 1847, año en que obtiene el cargo de maestro de capilla en la Capilla Real de Madrid.
En cuanto a la génesis de la obra, hay que decir que una de las obligaciones que asumió el joven Hilarión Eslava al tomar posesión de su plaza de maestro de capilla de la catedral de Sevilla en 1832, fue la de componer y estrenar un Miserere distinto cada dos años sobre los conocidos versículos penitenciales del Salmo 50 (según la numeración de la Biblia Vulgata), con objeto de ser interpretado en el propio recinto catedralicio durante los Oficios de Tinieblas de la Semana Santa para las noches del Miércoles Santo, Jueves Santo y Viernes Santo.
Por ello, cumpliendo dicho compromiso, para la Semana Santa de 1833 compuso Eslava su primer Miserere, escrito en la tonalidad de Do menor para orquesta, coro y cinco voces solistas (tenor, contratenor, barítono-bajo y dos niños tiples). Pero esta primera partitura no tuvo un particular éxito.
En 1835 le correspondía estrenar otro, que escribió para el mismo número de voces e instrumentación, y también en Do menor, que es la tonalidad dominante de la obra, muy adecuada a su carácter penitencial.
Dice la historia que, a pesar de sus discutibles valores musicales, la audición del Miserere de Eslava es casi un mito irrenunciable de la tradición sevillana dentro de los actos de Semana Santa.


In the Constitution Avenue we can see, opposite to the Cathedral, a small front wall of the former College of San Miguel.
In it, in medium height, we can see a plate in which the Teacher Slava is remembered, a priest whom we are going to summarize his history.
Don Miguel Hilarión Eslava y Elizondo, priest, musician and Spanish composer, was born in the Navarre village called Burlada on October 21, 1.807 and expired in Madrid on July 23, 1.878.
In 1828, with just twenty-one years old, he obtains for opposition  a work in the cathedral of Burgo de Osma, happening to recover the same position in 1832 in the cathedral of Seville, in whose city priest was ordained in 1833 and in the one that exercised his functions until 1847, year in which he obtains the teacher's post of chapel in the Royal Chapel of Madrid.
As for the genesis of the work, it is necessary to say that one of the obligations that assumed the young Hilarión Eslava  was composed a different Miserere every two year about the acquaintances penitential verses of the Psalm 50 (according to the numeration of the Bible Vulgata), in order to be interpreted in the own cathedral enclosure during the Trades of Glooms of the Holy Week for the nights of the Holy Wednesday, Holy Thursday and Holy Friday.
For it, fulfilling the above mentioned commitment, for the Holy Week of 1833 Slav composed his first Miserere, written in the tonality of minor Do for orchestra, choir and five voices soloists (tenor, counter
tenor, low baritone and two children sopranos). But this first score did not have a particular success. 
In 1835 it was corresponding to him to release other one, who wrote one for the same number of voices and instrumentation, and also in minor Do.
The history says  that, in spite of his debatable musical values, the hearing of the Slava's Miserere is a Sevillian tradition inside the acts of Holy Week.

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